Cámara del Crimen - El próximo lunes se dictará la sentencia por el asesinato de Darío Unzeta, ocurrido en mayo de 2024

Cativelli, entre la perpetua y la absolución

viernes, 19 de septiembre de 2025 · 08:30

La camarista Edith Lezama (foto) dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo lunes para dar a conocer el veredicto del juicio que se le sigue a Benjamín Walter Cativelli (20) por el crimen de  Darío David Unzeta (44), cometido en horas de la madrugada del 27 de mayo del año pasado en barrio Botta, luego de escuchar en la víspera las declaraciones de los cinco testigos que comparecieron en la Cámara del Crimen de Villa María y los alegatos de las partes.

Al expresar sus conclusiones, el fiscal Francisco Márquez sostuvo que el delito de “homicidio agravado por uso de arma de fuego” está acreditado y solicitó una condena de 12 años de prisión efectiva para Cativelli, alias “Perro”.

A su turno, la abogada querellante María Teodora Perassi, quien asiste a la viuda de la víctima, Gloria Heredia, consideró que el asesinato de Unzeta, alias “Tuerto”,  fue planificado por el acusado.

Frente a ello, pidió un cambio de calificación legal y sostuvo que se trató de un “homicidio calificado por alevosía y con premeditación”, por lo que reclamó que se le imponga la pena máxima, es decir prisión perpetua.

Subsidiariamente, Perassi solicitó una sanción de 25 años de cárcel para el caso de que la magistrada no haga lugar a su planteo y condene a Cativelli por el delito original con el que llegó a juicio.

Por último, el abogado Alfonso Martín,  consideró que su defendido actuó en legítima defensa y, en consecuencia, solicitó su absolución y la inmediata libertad.

En forma subsidiaria, planteó que se considere el hecho como un “exceso en la legítima defensa”, delito que es castigado con prisión de tres a seis años, o a lo sumo que se le imponga una condena máxima de 10 años de cárcel como autor de “homicidio simple”.

 

Primero, los testigos

Por la mañana, a poco de comenzada la audiencia de debate en el recinto ubicado en el quinto piso de los Tribunales locales, la jueza y las partes escucharon las declaraciones de cinco testigos.

Cabe señalar que Cativelli no estuvo presente en la sala, sino que siguió las alternativas del proceso oral y público por videoconferencia desde el Establecimiento Penitenciario Nº 5 donde se encuentra alojado desde pocos días después del hecho que terminó con la vida de Unzeta.

“Fui a comprar droga, pero me vendió menos de lo que habíamos acordado”, dijo el imputado en su declaración, y agregó: “Nunca quise matarlo. Tuve miedo le disparé para poder salir”.

Durante la primera parte del juicio comparecieron la viuda de Unzeta, sus hijos Lucas y Daiana, el testigo Joel Pedrozo y el padre del acusado, José Cativelli. Además, se incorporó “por lectura” la declaración del fallecido Eduardo Ferreyra, yerno de la víctima.

 

Balazos de madrugada

El trágico suceso se produjo alrededor de las 2 de la madrugada del 27 de mayo de 2024 luego que Cativelli llegara hasta la casa de Unzeta, ubicada en Intendente La Colina al 1100, a bordo de una camioneta y portando un revólver calibre 38.

En esas circunstancias se produjo una discusión entre ambos, supuestamente por la venta de estupefacientes, y de acuerdo con la acusación, el homicida efectuó cuatro o cinco disparos, dos de los cuales impactaron en un brazo y en el torso de Unzeta, que resultó mortal.