Cursó una condena por abuso sexual agravado

Alexis Zárate recuperó la libertad luego de cinco años

El futbolista de General Deheza que cometió una violación cuando jugaba en Independiente, contó que estudió Abogacía en la cárcel y que ya encontró trabajo
miércoles, 13 de agosto de 2025 · 08:30

Para detallar sobre Alexis Zárate, el hombre que nació en General Deheza hace 31 años, hay que remontarse al 16 de marzo de 2014, cuando era futbolista de Independiente.

Esa noche, otro futbolista del mismo equipo, Martín Benítez, fue a bailar con su novia, Giuliana Peralta, a un boliche en Quilmes. De allí, junto a sus compañeros de club de Avellaneda, Alexis Zárate y Nicolás Pérez, se fueron todos al departamento de Benítez en Wilde.

La noche se transformaría en una pesadilla: según quedó probado en la Justicia, Zárate abusó de Peralta mientras ella dormía junto a su novio.

Apenas se hizo la denuncia judicial, Independiente lo transfirió a Temperley. Y el proceso llegó a juicio en septiembre de 2017, cuando el Tribunal Oral Nº 1 lo condenó a seis años y medio de prisión por abuso sexual con acceso carnal.

Zárate apeló y mientras se sustanciaba ese recurso, se fue a jugar al FK Liepaja de Letonia, aunque al año debió regresar. Hasta que la Cámara de Casación le confirmó la pena y, el 3 de julio de 2020, el vecino de Deheza ingresó al penal de Bahía Blanca para cumplir con su condena.

Hoy, cinco años después, Zárate acaba de recibir la libertad condicional (cumplió los dos tercios de la reclusión), algo que ya estaba vigente desde noviembre de 2024.

Entre las pautas de conducta que le impusieron hasta que se cumpla definitivamente la condena (lo que ocurrirá en 2027), debe cumplir con un taller de masculinidades del municipio de Lomas de Zamora y tiene una restricción perimetral de 500 metros para acercarse a quien fue su víctima de abuso.

Mientras tanto, el joven habló en las últimas horas con Radio Vos, de General Deheza, y contó cómo la cárcel cambió su vida.

“Desde el primer momento en que llegué, claramente quería estudiar”, contó Zárate.

“Tengo el 92% de la carrera de Abogacía hecha, me faltan materias para poder recibirme”, agregó.

También contó que siguió entrenando, “no de forma seguida, pero esporádicamente, a conciencia”.

“Estuve buscando cosas que servían para uno mismo, para poder pasar el tiempo ocupado. Y qué mejor que estudiar, adquirir conocimiento y poder avanzar para mejor”, reconoció.

Zárate, quien trabaja en la fábrica de pastas de su suegro, en Adrogué, sostuvo que estudió “la finalidad de la pena, la reinserción social, y ahora, estar en contacto con la gente, en el día a día, sirve muchísimo. Conozco muchos casos en que no les fue fácil salir”.