A dos semanas del veredicto - Según la Justicia, montaron una estafa piramidal de casi 777 millones de pesos
Fundamentos de la condena a Cositorto y sus socios salteños
La maniobra consistía en solicitar dinero para invertir en distintos productos a cambio de la firma de un contrato que ofrecía “ganancias extraordinarias”. Se prometieron intereses mensuales de hasta el 7,5% en dólaresLa Justicia de la provincia de Salta dio a conocer los fundamentos de la sentencia a Leonardo Nelson Cositorto (55), en la que se impuso una condena de 11 años de prisión de cumplimiento efectivo por “asociación ilícita” y “estafas reiteradas” en perjuicio de 118 víctimas.
En una resolución de más de 500 fojas, los integrantes de la Sala I del Tribunal de Juicio salteño explicaron cómo se probó que la empresa creada y liderada por Cositorto montó una estafa piramidal que generó perjuicios económicos por 776.834.153 pesos.
La investigación reveló que Generación Zoe se presentó como una compañía de coaching y liderazgo para enmascarar el esquema Ponzi. La maniobra ilícita consistía en pedir dinero a damnificados para invertir en distintos productos a cambio de la firma de un contrato o un recibo, bajo la promesa de “ganancias extraordinarias”.
Los fundamentos del veredicto especificaron que la empresa funcionó con varias sedes en Salta capital, a cargo de los demás condenados en esa causa: los hermanos Ricardo Gabriel Isaac Vilardel, Jorge Federico Vilardel y Ana Lucía de los Ángeles Vilardel, además de Vilma Griselda Albornoz.
Aparente solvencia
La estrategia de crecimiento se basó en la apariencia de legalidad y solvencia. Se prometieron intereses mensuales de hasta 7,5% en dólares para inversiones en fideicomisos y rendimientos aún mayores con productos específicos llamados “bots” o “robots”, como el “bot navideño” que ofrecía duplicar el monto invertido en tres meses.
Los damnificados podían visualizar sus inversiones y ganancias en una plataforma en línea. Sin embargo, los recibos entregados carecían de validez y formalidad, en incumplimiento con la normativa vigente de la AFIP y a menudo con tickets “tipo librería” o sin numeración.
El fundador de Generación Zoe realizó estas maniobras ilícitas a nivel nacional, afectando a ahorristas de varias provincias y todavía tiene causas abiertas en Córdoba (entre ellas, la de Villa María, donde se “destapó la olla” por las estafas), Santa Fe y la Justicia Federal.
Operaciones en Salta
La red de empresas que construyó incluía entidades como Zoe Burger, Zoe Pizzas, Zoe Fitness y Zoe Construcciones. Se difundió publicidad y propaganda a través de reuniones y conferencias, donde Cositorto recibió dinero personalmente, según se pudo probar en el juicio. Además, testigos mencionaron que se sortearon dinero, motos y bicicletas en eventos masivos.
Los fundamentos acreditaron que los socios salteños del condenado actuaron como “miembros de la asociación ilícita”. Fueron quienes recibieron y gestionaron el dinero de los damnificados.
Las cuentas bancarias a nombre de Ana Vilardel y Jorge Vilardel fueron receptoras de fondos, mientras que Ricardo Vilardel fue identificado por la mayoría de los testigos como el encargado de los pagos en Salta.
La caída de Zoe
El colapso de la empresa, detallado en la sentencia, se hizo evidente a principios de 2022. Cuando se viralizó una orden de detención y captura contra Cositorto el 21 de febrero de ese año, los representantes de Generación Zoe en Salta crearon una nueva plataforma llamada “Sunrise”.
Comunicaron a los inversores que la plataforma inicial “Zoe Cash” dejó de funcionar. Sin embargo, cuando Cositorto fue detenido en República Dominicana, el 4 de abril de ese mismo año, los Vilardel y Albornoz cerraron todas las cuentas bancarias y oficinas y dejaron de responder a los damnificados.
En los celulares de los involucrados se encontró gran cantidad de pruebas. Entre los ejemplos citados en los fundamentos hay un chat de Ana Vilardel, que ya con el escándalo en marcha le dijo a una persona de su confianza que tenía “miedo de que no se pague y se altere la gente, a mí me chupa un huevo la gente”.
A otro familiar le sugirió: “Juntamos 100.000 dólares y nos vamos al pingo”.
“Re siii. Nos vamos a vivir a Noruega. De Ley”, fue la respuesta que recibió.
Ahorros invertidos
Con el correr de los testimonios, muchos salteños coincidieron en que invirtieron sus ahorros de toda la vida, vendieron vehículos o sacaron préstamos bancarios con la esperanza de mejorar su situación financiera o personal, como el caso de una mujer que necesitaba dinero para la operación de su hijo con discapacidad en el pie.
El tribunal, integrado por los jueces Martín Pérez (presidente), Leonardo Feans y Javier Araníbar, hizo hincapié en que “para sostener la estafa fue determinante la apariencia de solvencia, las charlas motivacionales, la invocación de la religión y la exhibición de lujos en redes sociales, todo empleado como método para persuadir a las víctimas a entregar sus ahorros”.
El juicio de Salta
Cabe recordar que el juicio que se llevó a cabo en la provincia norteña finalizó hace dos semanas (viernes 4 de julio) con las siguientes condenas…
- Leonardo Cositorto: 11 años de prisión efectiva como autor penalmente responsable de los delitos de “asociación ilícita”, en calidad de jefe organizador, y “estafa”, bajo la modalidad de delito continuado.
- Ricardo Vilardel: siete años de prisión por los mismos delitos, en calidad de miembro. Se ordenó su detención inmediata y quedó alojado en la cárcel salteña.
- Jorge Vilardel: cinco años de prisión por los mismos delitos, en calidad de miembro. También se ordenó su arresto en la sala de audiencias.
- Ana Vilardel: tres años de prisión en suspenso por los mismos delitos, en calidad de miembro. Se ordenó su inmediata libertad.
- Vilma Albornoz: tres años de prisión en suspenso por los mismos delitos, en calidad de miembro. También fue excarcelada.
