Maltrato laboral - Una de las víctimas tiene custodia policial
Maccarini quedó detenido y su esposa imputada por amenazas
Después que la jueza de Control ratificara la orden de detención del dirigente mercantil, este se entregó ante la Justicia y fue trasladado al establecimiento Penitenciario del barrio BelgranoAyer, a las 15.30, se entregó ante la Justicia Héctor Maccarini, secretario general del Centro de Empleados de Comercio (CEC), quien fue trasladado a la cárcel de Villa María.
El dirigente está imputado en dos causas que investiga la Justicia local. La primera se originó en una disputa entre las autoridades del gremio y las de una asociación creada por el mismo sindicato (Federación Mercantil).
En ese caso, Maccarini, junto a otros integrantes del CEC, fueron imputados por “turbación de posesión”, dado que habrían ingresado a la sede de Federación Mercantil cambiando las llaves sin autorización de las autoridades de la entidad.
Pero a partir de allí surgió otra investigación por un delito más grave en lo que hace a la salud y seguridad de las personas. En este caso, se acusa a Maccarini de hostigar a dos trabajadoras y dirigentes del gremio para evitar que sus testimonios ante la Justicia sean perjudiciales para él.
Las mujeres denunciaron y, en consecuencia, el secretario general del CEC fue imputado por “lesiones graves” psicológicas en el marco de lo que se conoce como moobing o maltrato laboral.
Así fue que el 30 de mayo, por las graves consecuencias que generó en la salud de las víctimas, la fiscal que investiga, Juliana Companys, ordenó la detención de Maccarini, la que no se hizo efectiva porque el dirigente mercantil no fue encontrado ni en su domicilio ni en su lugar de trabajo.
En los argumentos para la medida de privación de la libertad, la funcionaria judicial planteó que Maccarini incurrió en acciones encuadradas en lo que se conoce como “peligro procesal”, porque trataba de interferir en la investigación inicial.
Los defensores del dirigente, Marcelo Martín Silvano y Daniel López, presentaron ante el Juzgado de Control de Villa María un pedido para que la jueza revise esa orden de detención, a la que consideraron improcedente.
Sin embargo, la magistrada Soledad?Dottori ratificó ayer la medida y, sin tener más opciones, Maccarini se entregó.
Amenazas
Pero ayer, la causa sumó un incidente más, dado que la esposa del dirigente se comunicó telefónicamente con una de las víctimas, a la que supuestamente amenazó.
En consecuencia, Elizabeth Lenti (57), fue imputada como supuesta autora del delito de amenazas.
Ella quedó en libertad, con la condición de que no se acercara a la víctima.
Además, por seguridad, la fiscal dispuso custodia a la mujer denunciante, la que está a cargo de personal policial del área de Protección de testigos.
Así de grave es la situación que derivó de la primera crisis institucional entre el CEC y Federación, que hoy tiene a dos mujeres trabajadoras del lugar como víctimas de maltrato.
