Había desaparecido el miércoles pasado

Hallan muerta a una docente y exconcejala de Entre Ríos

Lorena Lovera (foto), la docente y exconcejala de Entre Ríos entre 2015 y 2019 que era buscada en esa provincia litoraleña desde la mañana del miércoles pasado fue finalmente encontrada muerta. La mujer de 39 años fue hallada ahorcada en las cercanías de la ciudad de San José, donde vivía.

La mujer se ausentó de su domicilio alrededor de las 8.50 y desde entonces no se tenían noticias sobre su paradero. Las autoridades habían dado una descripción de Lovera para colaborar con su búsqueda: la definieron como una persona de tez trigueña, contextura delgada, con cabello corto y negro. Y al momento de su desaparición vestía ropa oscura.

 

Hipótesis

La hipótesis es que se habría tratado de un suicidio, aunque todavía no fue determinado. En la investigación, testigos de su entorno habían advertido que Lovera estaba bajo tratamiento médico y que su conducta antes de desaparecer podría relacionarse con una crisis emocional.

Lorena era conocida por su labor como profesora de Matemáticas en el Instituto San José N° 46, donde también era rectora, y madre de tres hijos de 7, 11 y 17 años. Además, entre 2015 y 2019 desempeñó el cargo de concejal.

De acuerdo a la declaración de testigos, la docente había sido vista en un puente ubicado en la autovía 14 e, incluso, a la vera de la ruta, más precisamente a unos 5 kilómetros con dirección a Buenos Aires.

El fiscal del caso, Alejandro Perroud, ordenó revisar todos los movimientos y objetos personales de Lorena en busca de alguna pista que explique su desaparición.

Lovera fue hallada sin vida en un camino ubicado a unos mil metros de la ruta 14.

 

Últimos mensajes 

En sus redes sociales, la docente había manifestado abiertamente su lucha contra los trastornos de salud mental, compartiendo el 12 de enero una gráfica en la que pedía empatía y comprensión: “Ojalá que la gente entienda que la salud mental es tan importante como la física. Si tener fiebre te impide hacer cosas, la ansiedad y la depresión también”.

Además, acompañó esa publicación con un mensaje contundente: “Y dejemos de juzgar, señalar, hablar sin saber. Solo quien lo padece sabe lo espantoso que es”. Sus palabras reflejaban no solo su sufrimiento, sino también un intento por visibilizar una realidad que muchas veces se enfrenta en silencio.

Profundamente creyente, Lovera entendía su padecimiento como una batalla espiritual que la desbordaba y, en busca de consuelo, recurrió a la fe. En una publicación del 25 de marzo, pidió a sus amigos y familiares que oraran por ella. “Sé que Dios es muy grande y tengo mucha Fe en Él”, escribió, expresando su esperanza en la luz divina pese a los momentos difíciles.

“La mujer deambulaba como una persona perdida, siempre a la vera de la ruta. Lo que llamaba la atención era que caminaba por el borde; es una vía peligrosa”, contó el periodista Eduardo Bogers.