La Justicia avanza en la investigación del accidente que le costó la vida a un joven de 21 años
Un trágico choque que pone al descubierto una grave realidad
En el acceso sur a la ciudad, a lo largo de 1.000 metros, la ruta 9 es una verdadera trampa nocturna. La pésima iluminación y una deficitaria demarcación de la calzada hacen de esa zona un tramo de extrema peligrosidad
A una semana del choque que terminó costándole la vida a un joven estudiante de la UTN Villa María, la Justicia local procura determinar cómo y por qué se produjo el lamentable siniestro vial, al tiempo que surgen serios interrogantes sobre la pésima iluminación y señalización de un tramo de la ruta 9 que todas las noches se convierte en una auténtica “boca de lobo”.
Por un lado, el fiscal René Bosio avanza decididamente en la investigación de la mecánica del accidente ocurrido minutos antes de las 10 de la noche del viernes pasado frente a la concesionaria Veneranda y la estación de servicio Puma. Y no son pocas las diligencias procesales que se pusieron en marcha para esclarecer el trágico suceso.
Por otra parte, desde elDiario advertimos que a lo largo de exactamente un kilómetro, desde la intersección de la avenida Presidente Perón con calle Costa Rica, donde finaliza el cantero central (iluminado) que separa ambas manos, hasta las vías del ferrocarril que cruzan la calzada a pocos metros de la Central Térmica Las Playas de EPEC, no hay iluminación en la vía pública y la demarcación de la ruta (la doble raya amarilla central y las blancas de ambos lados) es prácticamente nula o inexistente.
Y lo grave del asunto es que, en esos 1.000 metros de carretera, muchos de los vehículos que transitan por ese sector entran o salen de las varias concesionarias de automóviles ubicadas a ambos lados de la carpeta asfáltica, o a la estación de servicios y el motel situados en la mano de salida de la ciudad.
Colectando pruebas
Más allá de las circunstancias que derivaron en el tremendo impacto entre el Fiat Palio que guiaba Dylan Tomás Cardoso (21) y la pick-up Chevrolet S10 que era conducida por Basilio Clemente Mio (48), en la Fiscalía de Instrucción del Tercer Turno, con el auxilio estratégico de los peritos de la Policía Científica villamariense, se trabaja intensamente en el acopio de todos los elementos de prueba que aclaren lo sucedido aquella noche.
En efecto, ya se tomaron varios testimonios y se analizan las cámaras de videovigilancia (públicas y privadas) ubicadas en la zona donde se produjo el impacto, con el objetivo de determinar cómo y por qué ocurrió.
Horas después del siniestro surgieron algunas versiones sobre lo sucedido. Pero como carecen de rigor científico y solo se basan en dichos que no fueron corroborados por la Justicia, no las incluiremos en este informe.
Lo cierto es que la Chevrolet quedó cruzada sobre la mano de ingreso a Villa María, frente a Veneranda, y el Palio a unos 40 metros, del mismo lado, incrustado contra un poste de cemento de la red de energía eléctrica.
Las fotos que acompañan esta nota son bastante elocuentes sobre dónde y en qué estado quedaron ambos vehículos luego de la violenta colisión. Pero no nos corresponde a nosotros elucubrar teorías sobre accidentología vial ni nada que se le parezca. Para eso están las autoridades judiciales que trabajan en el caso.
Lesiones mortales
Como es de público conocimiento, el joven domiciliado en la zona rural de Ana Zumarán sufrió gravísimas lesiones que le ocasionaron la muerte en las primeras horas de la tarde del martes pasado (es decir, tres días y medio después del choque), mientras permanecía internado en la UTI del Hospital Pasteur. En tanto, el conductor de la camioneta, radicado en la ciudad de Bell Ville, resultó con traumas leves y escoriaciones varias, y también fue llevado al mismo centro de salud para control.
Cabe añadir que, por lo pronto, el fiscal Bosio imputó a Basilio Mio como presunto autor del delito de “homicidio culposo, agravado por la conducción de un vehículo automotor”.
Sin embargo, eso no quiere decir que el vecino bellvillense sea el culpable de lo ocurrido, ya que serán las pruebas objetivas (sobre todo las que surjan del análisis de las cámaras y de los peritajes policiales) las que determinarán si tiene responsabilidad penal en el hecho, o si fue Cardoso quien cometió alguna infracción previa al impacto.
