Crimen de Nora Dalmasso
La familia Macarrón presentó un jury de enjuiciamiento contra los tres fiscales
La familia Macarrón formalizó un pedido de jury de enjuiciamiento contra los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, quienes intervinieron en la investigación del crimen de Nora Dalmasso, según confirmó el abogado Gustavo Liebau, quien cuestionó duramente la actuación de los magistrados y señaló que su inacción pudo haber contribuido a los problemas de prescripción que enfrenta la causa.
El pedido de destitución ya fue presentado oficialmente a través del sistema informático de la provincia de Córdoba, acompañado de toda la documentación respaldatoria que se extrajo del expediente.
“Ese pedido se formalizó. Es algo extraordinariamente grave, el pedido de un ciudadano de la Constitución, del jury de enjuiciamiento respecto de fiscales”, afirmó el abogado, destacando la seriedad del planteo.
Sin embargo, aclaró que no se cuestiona al Ministerio Público Fiscal en su conjunto, sino específicamente a estos tres fiscales. “Nos encontramos en esta situación gracias a la actividad de dos fiscales y, por supuesto, de la Cámara del Crimen de Río Cuarto”, agregó, refiriéndose a los avances logrados por otros funcionarios judiciales.
La prueba que no se hizo
El eje central del reclamo, según Liebau, es la omisión de los fiscales en realizar una prueba genética clave al parquetista Miguel Ángel Barzola, un sospechoso señalado desde los inicios de la investigación. “¿Por qué motivo no hicieron la prueba genética respecto del señor Barzola hace muchos años, con lo cual no tendríamos que estar peleando el problema de la prescripción?”, preguntó el abogado, subrayando que en la causa existían elementos comprobados que apuntaban a Barzola “prácticamente desde los primeros días después del hecho”.
Entre esos elementos destacó un informe del FBI que señalaba directamente al trabajador, quien estuvo presente en la casa de los Macarrón el día del crimen, en un horario coincidente con el estimado por los médicos forenses.
Liebau detalló que Barzola acudió al domicilio de los Macarrón la mañana del crimen, “supuestamente a trabajar, cuando no tenía que hacerlo”. Además, afirmó que el sospechoso mintió al declarar que había ido a otra obra donde no lo atendieron, algo que quedó comprobado en la causa.
“Ingresó al domicilio de los Macarrón en el horario que los médicos forenses habían determinado como el horario de la muerte. Eso deberán responder los señores fiscales ejerciendo su defensa”, sentenció. También planteó una hipótesis sobre la inacción de los fiscales: “La sospecha es que habrían tenido a un segundo perejilazo”, en referencia a un movimiento popular que marcó un precedente político en Córdoba tras un error judicial.
“Violencia institucional”
Sin embargo, enfatizó que la familia considera haber sido víctima de “violencia institucional”. Según Liebau, los Macarrón, como deudos de Nora Dalmasso, fueron perseguidos y se les impidió ejercer su derecho a ser querellantes, lo que les habría permitido instar acciones contra Barzola. “Pese a mediáticamente haber solicitado que se lo investigara al señor Barzola en reiteradas oportunidades, en función, fundamentalmente, del informe del FBI, que no dejaba lugar a dudas”, añadió.
Liebau calificó la omisión de los fiscales como “incomprensible” y señaló que se tomaron muestras de ADN a numerosas personas, incluso al cura que ingresó al dormitorio donde fue hallada Nora, pero no a los trabajadores, pese a que el FBI recomendaba investigarlos, especialmente a Barzola. “Era simplemente hacer una prueba genética”, insistió, destacando que el fiscal Luis Jávega, años después, realizó correctamente esa comparación.
