Entrevista a Brenda Torno, hija de Germán, el extribuno de cuentas de Tío Pujio asesinado
“El responsable de la muerte tuvo el cinismo de ir al velorio”
El padre de Brenda Torno fue asesinado el 20 de septiembre de 2022. Los autores fueron condenados en marzo de este año. Ella transitó ese camino hasta alcanzar justicia. Hoy cuenta a elDiario cómo fue ese proceso“La última conversación que tuve con mi papá fue el 20 de septiembre, el día antes de que lo encontrara muerto”, comenzó diciendo Brenda Torno, hija de Germán, el extribuno de Cuentas de Tío Pujio asesinado por dos sicarios cordobeses contratados por Darío Ludueña, un funcionario del mismo Tribunal, según sentenció la Cámara del Crimen de Villa María.
“Ese día hablamos como 15 minutos de cosas cotidianas. Me dijo que se iba a cruzar a la esquina a comprar comida y, además, me pidió que lo llevara a Tío Pujio a trabajar el día jueves, porque en la Municipalidad estaban preocupados por su estado de salud y no querían que él manejara”, relató.
Al día siguiente, una funcionaria de la misma Municipalidad la llamó a pedido del mismo Darío Ludueña, según dijo, para que verificara por qué Torno no contestaba el teléfono.
Ella fue a la casa y como tenía llave pudo entrar y vio a su padre asesinado.
“Es algo que nunca me imaginé que me iba a pasar. Siempre cuando lees una noticia de cosas así, decís ‘pobre gente’, pero es inevitable que, en el fondo, lo ves de afuera”, dijo.
“Yo tuve que encontrar a mi padre muerto porque quien lo había mandado a matar pidió que me llamaran. No sé, creo que podría haber sido de otra forma”, agregó.
Y si algo faltaba, “el mismo Ludueña fue, con un cinismo increíble, al velorio de mi papá y me saludó. Yo lo conocí ahí”.
“Como Tío Pujio es un lugar chico y yo tengo familiares, me enteré de su detención antes de que saliera en las noticias: ¿Cómo puede alguien hacer algo así? Eran compañeros de trabajo, no lo podés entender”, expresó.
-¿Después de haber transitado el juicio, cuál crees que fue el móvil del crimen?
-De algo estoy segura, no fue económico. Para mí es un dato muy claro el hecho de que se llevaron la computadora vieja, que era la del trabajo, y dejaron la que se había comprado mi papá para su uso personal a fines de 2021.
Además, si bien mi papá no era pobre, tampoco le sobraba. Era una persona clase media, no tiene sentido que el móvil fuera el económico.
Y como la computadora no apareció y ellos no dicen la verdad, tal vez no sepamos nunca qué fue lo que buscaban.
“Tengo claro que el móvil no fue el económico. Lamento que no hayan dicho la verdad en el juicio”.
Duelo
Transitar el período de duelo por la muerte violenta de su padre y después caminar junto a su abogado y la Fiscalía para obtener Justicia, fue un período muy difícil para Brenda, quien, al momento de los hechos, tenía apenas 28 años.
“Tal vez, todo el proceso hace que todavía no caiga del todo. Todavía pienso que algún día me va a llamar. Fue todo muy difícil”, dijo.
“Después de su muerte, había algunos días que estaba de pie y otros que estaba muy mal”, agregó.
Sobre la Justicia, dijo que la espera fue larga “porque los tiempos de ellos no son como los nuestros”, pero valoró que finalmente llegó la hora del juicio y hubo condenas.
“Agradezco que siempre me escucharon en la Fiscalía (de Tercer Turno, a cargo de René Bosio), especialmente los secretarios Soledad Pepino y Pedro Diana. También a mi abogado, Gonzalo Ferreras, al que elegí porque siempre se preocupó por las personas, por mi bienestar. A todos los cansé a preguntas y siempre estuvieron para responder”, señaló.
Sobre la sentencia, “solo me queda la duda de la condena a (Raúl) Zerpa, porque él fue el contacto con los cordobeses que mataron a mi papá y no le creo que no sabía a qué iban a venir”, expresó.
Durante el juicio debió escuchar de todo: “La verdad es que me quedé con un poco de bronca por las mentiras que se dijeron para justificar su crimen”, planteó. Y agradeció el apoyo de la familia, particularmente su madre y su hermano radicado en el exterior, que la acompañaron en este camino de conseguir justicia.
Recordar
“Mi papá era un tipo supergeneroso con la gente. Era desligado económicamente y siempre que podía ayudaba, te lo puede decir cualquiera que lo conocía”, dijo Brenda cuando le consultamos cómo desea que recuerden a su padre.
“Era muy bueno, le gustaba charlar y nosotros teníamos mucha confianza con él. Yo, particularmente, me juntaba a comer y a tomar mates, porque podía contarle cosas y él escuchaba sin juzgar. Hablábamos de todo: de detalles mínimos y de cosas más profundas. Eso me quitaron”, concluyó.
“Tuve que ser más fuerte e independiente después de la muerte de mi papá. Creo que me legó su fortaleza”.
El juicio: condenados
En el juicio, con jurados populares, impusieron la pena de prisión perpetua a Darío Ludueña, quien al momento de los hechos se desempeñaba en el Tribunal de Cuentas, por ser considerado penalmente responsable de instigar el homicidio “agravado por precio o promesa remuneratoria”.
Por contratar a sicarios para lo que debía ser un robo, sentenciaron a Raúl Zerpa a cinco años de prisión.
Además, fueron condenados también a perpetua los autores materiales, los cordobeses Claudio Luján y Gonzalo Valquinta.
La mujer que los “acompañó” en el vehículo en el que viajaron a Villa María para cometer el crimen también fue condenada a tres años de prisión. Se trata de Ivana Martínez. Su esposo, Marcelo Malagueño, fue sentenciado anteriormente, en un juicio abreviado inicial.
