Explosión del gasoducto - Por primera vez, habló con la prensa una de las sobrevivientes del trágico episodio
“Fue como una guerra”
Entre lágrimas, Fátima Navarreta contó detalles del luctuoso incendio registrado el 28 de enero en la zona de Los Chaleses. “Me arrebataron a mi familia”, dijo en alusión a las muertes de su esposo, Mario?Mercado, y de su hijo DylanA 73 días del trágico incendio y posterior explosión ocurridos en barrio Las Playas tras la rotura de un ducto de la red troncal de gas, y luego de recuperarse de las graves quemaduras que sufrió en ese trágico episodio, Fátima Maricel Navarreta (47) rompió el silencio y, junto al abogado Diego Sobrino, quien la asiste legalmente en esta causa, ofreció una conferencia de prensa para hablar por primera vez del calvario que vivió desde el martes 28 de enero hasta la actualidad.
La atribulada mujer, esposa de Mario Martín Mercado (44) y madre de Dylan Jesús Mercado (18), quienes fallecieron una semana después del siniestro, contó algunos detalles de lo sucedido aquel día...
“Eran bolas de fuego”
“Fue como una guerra; eran piedras, bolas de fuego. Corrí quemada por todo el barrio a buscar a los tres nenes chiquitos”, recordó Fátima, quien tuvo que sortear nada menos que ocho intervenciones quirúrgicas para poder recuperarse de las secuelas que dejaron en su cuerpo (y en su corazón) la explosión y el incendio.
“Quiero justicia, ellos saben que me arrebataron mi familia, porque sabían lo que iba a pasar”, fue otra de las contundentes frases que dejó la mujer durante su encuentro con los periodistas locales.
Con relación a sus hijos menores, Luana Abigail Mercado (15) y Jeremías Isaías Mercado (12), quienes resultaron con lesiones de distinta consideración, Navarreta balbuceó: “Ahí están... Sufren y lloran”.
En otro pasaje de la entrevista, relató que el domingo pasado, cuando volvió al lugar donde vivía con su familia hasta aquel fatídico martes, sintió “mucha impotencia” al recordar que fueron varios los problemas e incidentes con la constructora mientras hacían la obra.
“La casa ya tenía derrumbe por las mismas máquinas y se abrieron dos grietas”, señaló Fátima, en alusión al trabajo realizado por la firma Federico Empresa Constructora SA, contratista de la Provincia, que está realizando el Arco Sudeste de la futura avenida de circunvalación, ubicado a pocos metros de la humilde casa de la familia Mercado-Navarreta.
“Hacían las cosas mal”
Recordó cuando un ingeniero de la firma les dijo a ella y a su marido que la empresa cordobesa, propiedad de Pablo Federico e hijos, “estaba haciendo las cosas muy mal”, algo que ya le contó al fiscal René Bosio al prestar declaración testimonial, el miércoles pasado.
A solo una semana de recibir el alta médica, Navarreta contó que el incendio se produjo cuando habían terminado de almorzar y que su hija Luana fue quien se dio cuenta de que era inminente una explosión, por lo que todos salieron rápidamente de la vivienda. La adolescente y Mario se tiraron a una pileta de lona que tenían en el patio, Dylan cruzó un alambrado y Fátima, a raíz de la primera deflagración, fue a parar debajo de unas plantas.
Poco después se produjo la segunda explosión y, a pesar de sufrir serias quemaduras, pudo salir corriendo y fue a buscar a Jeremías y a Luana, quien logró salir del barrio y llegó hasta la casa de sus abuelos, ubicada en Villa Nueva.
En tanto, efectivos de la Policía que llegaron al lugar pocos minutos después llevaron en el móvil a Fátima y al nene de 12 años hasta el Hospital Pasteur. “Ahí me doy con que ya estaban Martín y Dylan”, a quienes no volvió a ver nunca más.
