BÚSQUEDA DE LIAN – Aún no hay datos positivos

Reclaman el uso de Inteligencia Artificial para agilizar los tiempos

Hoy se cumplen 10 días de la ausencia de Lian, ocurrida en un cortadero de ladrillos en Ballesteros Sud, y no hay datos positivos

El abogado de la familia del pequeño Lian Gael Flores Soraide, el niño boliviano ausente desde el último sábado de febrero en Ballesteros Sud, busca que se pueda simplificar la información obtenida en los operativos, toda vez que la causa sigue bajo secreto de sumario.

Darío Baggini, abogado de la familia del pequeño hace más de una semana, solicitó en Córdoba que los investigadores incorporen el uso de la Inteligencia Artificial para simplificar la información obtenida de los operativos y así agilizar los tiempos.

Baggini explicó que dicha solicitud está basada únicamente en que se pueda procesar los grandes volúmenes de datos en segundos.

Pese a que la causa está bajo secreto de sumario y que ningún abogado puede tener acceso, se sabe que hay mucha información, ya que desde hace 10 días se realizan diversos allanamientos, rastrillajes y operativos en distintas zonas de Córdoba, Jujuy y hasta en la provincia de Buenos Aires.

“Indudablemente que después de cada operativo se obtienen muchos datos. Por ejemplo, este domingo hubo 16 allanamientos en los cortaderos de Villa María y eso arroja una cantidad de información increíble que te lleva a nuevas pistas o a descartar otras hipótesis”, razonó el abogado.

Desde el sábado 22 de febrero, día en el que desapareció Lian, todavía no se logró obtener ningún dato positivo que pueda permitir dar con el paradero del pequeño de 3 años.

Sin embargo, en medio de la búsqueda, se confirmó que la Fiscalía Federal de Bell Ville y la Protex investigarán la hipótesis de trata de personas.

 

En Buenos Aires y Ballesteros

En tanto, durante la media tarde de ayer se realizó un megaoperativo a pocos metros del Obelisco, en el centro porteño, por el hallazgo de un niño similar a Lian. El chico fue hallado junto a dos adultos, por lo que se trató de establecer si estos eran los padres o familiares del pequeño ausente.

A su vez, en Ballesteros Sud, los perros de la División K9 (foto) encontraron la prenda de una niña a 800 metros de la “zona cero”, el cortadero de ladrillos.

La ropa fue entregada a la Policía Científica para realizar pruebas químicas y comprobar si la misma tiene relación con la desaparición de Lian.

 

INTERPRETACIONES - Aseguran que el caso Lian se relaciona con la discriminación de los bolivianos

?Daniel Massara, integrante de la Red Alto al Tráfico y Trata de Personas en Córdoba, indicó que el caso de Lian configura un claro ejemplo de apropiación y trata de personas, aunque los investigadores de la desaparición recién empezaron a referirse a este presunto delito entre el jueves y el viernes, pese a que informalmente ya había intercambio de información entre la justicia provincial y la federal.

Por su parte, el representante de la Asociación Boliviana de Villa María, Alex Siñari Ferrufino, aportó una perspectiva desde adentro de la comunidad y describió cómo las familias bolivianas en Ballesteros y Villa María enfrentan discriminación desde las escuelas hasta los espacios laborales. También denunció la falta de apoyo gubernamental, indicando que, a pesar de ser una comunidad que contribuye significativamente a la economía local, no recibe asistencia básica como agua potable o viviendas dignas.

 

Vulnerabilidad y explotación

Massara sugirió que el niño fue sacado de la zona, lo que evidencia la vulnerabilidad de estas comunidades frente a redes de explotación. Además, enfatizó en la necesidad de visibilizar la situación de las familias bolivianas, quienes, a pesar de ser el sostén económico de la industria ladrillera en la región, viven en condiciones infrahumanas y su trabajo es invisibilizado y subvalorado.

El hombre también mencionó la desconfianza que estas familias tienen hacia las autoridades, producto de experiencias pasadas de abuso y desalojo, lo que dificulta aún más la comunicación y la búsqueda de soluciones conjuntas. “Desconfían de la Policía, del gobierno. La mayoría de los adultos de hoy fueron jóvenes que sufrieron un violento desalojo en Villa María en 2015, que obligó a muchas familias a migrar a Ballesteros y Ballesteros Sud”, recordó.

 

Discriminación

Por su parte, Siñari Ferrufino aseguró que las condiciones de vida son desoladoras. El agua salada que consumen y los pozos que sirven como sanitarios son sólo algunos de los indicadores de la miseria en la que subsisten. Los niños, como Lian, crecen en un entorno donde el trabajo infantil es una realidad cotidiana, y las oportunidades de educación y desarrollo son escasas.

La falta de infraestructura y la exposición a condiciones climáticas extremas agravan aún más su situación. Cuando llueve, las casas se inundan, los caminos se vuelven intransitables y la producción de ladrillos, su principal sustento, se detiene. Esta precariedad no sólo afecta su bienestar físico, sino también su dignidad como seres humanos.

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