Villa Allende - “Estuve ahogándome con mi sangre hasta que una chica me salvó con RCP”

Una patota le dio una feroz golpiza en un local bailable

Tomás Bravo salió a bailar con su novia y terminó en el hospital, con graves lesiones. Varios sujetos lo insultaron, lo empujaron y cuando cayó al suelo, lo patearon brutalmente en la cabeza hasta dejarlo inconsciente
domingo, 30 de marzo de 2025 · 08:30

Un joven de 22 años sufrió serias lesiones en el rostro y estuvo internado en estado delicado al ser atacado por una patota cuando salió a bailar con su novia, en un nuevo episodio de violencia urbana registrado en Villa Allende.

Se trata de Tomás Bravo, quien recibió una brutal golpiza que lo dejó inconsciente, con fracturas en la cara y heridas cortantes, en el interior del local nocturno “Sentilo Pool Bar”, ubicado en esa localidad del Gran Córdoba.

Aunque la brutal agresión ocurrió hace una semana (durante la madrugada del domingo pasado), el caso tomó estado público en las últimas horas luego de que se radicara una denuncia ante las autoridades policiales y judiciales de la capital provincial.

Una joven presente en el lugar lo asistió de inmediato, practicándole maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), lo que le salvó la vida, y aclaró que la ambulancia tardó en llegar.

“Si no fuera por esa chica, hoy estoy muerto”, afirmó Bravo.

En declaraciones a Cadena 3, relató que el personal de seguridad del boliche mostró indiferencia a los pedidos de auxilio de su pareja: “Eran cerca de las 4 de la mañana y mi novia fue al baño. Unos chicos que estaban cerca empezaron a insultarme y a pecharme. Cuando ella volvió, intentó separarlos, pero eran cuatro o cinco. Uno me tiró al piso y se me abalanzaron todos, pateándome la cabeza y el cuerpo sin piedad”, explicó Tomás.

 

En primera persona

En otro pasaje de la entrevista, el joven enfatizó: “Me golpearon sin razón, me dejaron inconsciente y tirado… y lo peor fue que, mientras me desangraba, nadie me ayudó. Estuve ahogándome con mi propia sangre, hasta que una chica me salvó con RCP. Ninguno de los guardias se metió para ayudarme y se le reían en la cara a mi novia”.

Horas después, se despertó en el hospital junto a su padre, sin recordar detalles del feroz ataque: “Me contaron que me habían ‘patoteado’. Estaba bañado en sangre, no entendía nada”.

Con respecto a la identidad de los agresores, Bravo aclaró que no los conoce (dijo nunca los vio), pero quiere “que se sepa quiénes son y que el boliche haga algo, porque no puede seguir pasando esto”. Asimismo, reclamó “que se haga justicia para que esto no quede impune”.

Por otra parte, denunció que los responsables del local nocturno no se acercaron a él ni a su familia, ni llamaron a un servicio de emergencias cuando ocurrió el hecho. “Al otro día abrieron como si nada, seguro con mi sangre todavía ahí en el piso”, dijo Tomás, quien se encuentra en etapa de recuperación a raíz de las secuelas que dejó el alevoso ataque.