Cámara del Crimen - En la cuarta jornada del juicio por el homicidio de Germán Torno, cada una de las partes expresó sus conclusiones

Con las mismas pruebas, piden desde absolución a perpetua

Desde las 9 hasta pasadas las 19 se escucharon los alegatos de acusadores y defensores de los cinco imputados por el crimen de Germán Torno. Hoy podría estar la sentencia
viernes, 21 de marzo de 2025 · 07:30

Hoy se realizará la quinta y presumiblemente última audiencia en el juicio por el crimen de Germán Torno, secretario del Tribunal de Cuentas de Tío Pujio asesinado en su casa del barrio Ameghino el 20 de septiembre de 2022.

Para el comienzo de la jornada el tribunal le dará a los acusados el derecho de “la última palabra”. De esta manera, Darío Ludueña y Raúl Zerpa, los dos acusados de encargar el crimen; Claudio Luján y Gonzalo Valquinta, los imputados por ejecutarlo e Ivana Martínez, quien acompañó a estos últimos en el auto desde Córdoba hacia Villa María, podrán dirigirse al jurado y expresar su posición.

Luego de eso, los jueces técnicos y el jurado popular pasarán a deliberar hasta tener un veredicto de inocencia o culpabilidad.

En la jornada de ayer, con las mismas pruebas que se analizaron en la causa, cada una de las partes emitió una conclusión diferente.

En síntesis, el fiscal Francisco Márquez y el representante de la querella Gonzalo Ferreras fueron por una pena de prisión perpetua.

Luego, las y los abogados de cada uno de los acusados, fueron pidiendo la absolución de sus defendidos o condenas menores.

Los defensores no tuvieron una estrategia común, sino que cada uno expresaba las razones por las que su cliente no era responsable y aportaba una hipótesis que culpaba a otro de los imputados (ver recuadros en página 22 y 23).

Una de las mayores dudas que quedó planteada es que, al tener un amplio margen del horario del fallecimiento de Torno, para algunos letrados el crimen se produjo cuando entraron a la casa Luján y Valquinta y para otros, cuando presumiblemente lo hicieron Ludueña y Zerpa.

El abanico de posibilidades, deja a los jurados con la dura tarea de tener que determinar, si hubiera, la responsabilidad penal de cada uno.

Alegato I - Francisco Márquez, fiscal - Brutalidad: “En mis 40 años de Tribunales, nunca vi un crimen así”

En un extenso alegato, el fiscal Francisco Márquez (foto) solicitó la pena de prisión perpetua para los cinco acusados, pero no por el delito por el que llegaron imputados, que es de “homicidio agravado por precio o promesa remuneratoria”, sino que considera que la agravante debe ser el de la planificación con dos o más personas y por haberse cometido para ocultar otro delito, en este caso, el robo.

Agregó que en caso de que los jurados  consideren que no hay pruebas para llegar a esa condena, se los culpe de “homicidio en ocasión de robo”. Si se da ese escenario, solicitó penas de 20 años para los principales acusados (Darío Ludueña, Claudio Luján y Gonzalo Valquinta), de 14 para Raúl Zerpa y de 10 para la mujer.

Márquez detalló la investigación que permitió ubicar a los acusados en el lugar del hecho y también,  la que los muestra planificando el crimen horas antes de que llegaran a la casa de Torno en el Fiat Siena blanco. Mencionó particularmente el encuentro en la gruta del Gauchito Gill ubicada entre Villa María y Tío Pujio, donde presumiblemente hubo un encuentro con los imputados cordobeses (Luján Valquinta y Martínez) y la conexión local (Ludueña y Zerpa).

Entiende que en ese encuentro le entregaron los datos para cometer el ilícito y fue indispensable para el homicidio: “¿Si no, cómo saben Luján y Valquinta la dirección y el número de teléfono de Torno?”, preguntó.

A la hora de hablar del móvil del asesinato, dijo que en la casa de la víctima había dos computadoras: “Una más vieja, provista por la Municipalidad de Tío Pujio y una más nueva. Se llevaron la computadora vieja”, remarcó.

“¿Qué había en la computadora?”, dijo. “Según surge de conversaciones entre compañeros de trabajo de la Municipalidad de?Tío Pujio, hubo mucha preocupación por esa famosa computadora”, agregó. Y citó algunos de los mensajes cruzados que decían, por ejemplo, “estamos cagados”.

De esta manera, ratificó el móvil político del crimen destinado a despojar a la víctima de información valiosa relacionada con la Municipalidad.

Finalmente, se refirió a la brutalidad del homicidio provocado por asfixia con una media introducida violentamente en la boca y reforzada con una remera puesta en la cabeza y amarrada por un cinto. Todo esto, a un hombre atado de pies y manos. “En mis 40 años en Tribunales, nunca vi algo así”, señaló.

ALEGATOS II - Gonzalo Ferreras, querellante - Justicia y resarcimiento

“Los hijos de Torno quieren saber qué pasó, quieren justicia”, dijo Gonzalo Ferreras (foto) en su alegato.

Ratificó el pedido de prisión perpetua para los cinco acusados, manteniendo la acusación inicial de que se trató de un crimen por encargo.

Señaló que para que se configure ese tipo de delito no es necesario definir “ni el móvil ni el precio pactado”. “No hay contratos para encargar un crimen”, agregó.

Si bien entiende que no es necesario definir el móvil, señala que “el robo no fue el fin, pero robaron. Computadora, celular y unos pesos. Pero llamativamente dejaron otros objetos de valor, dado que del mismo pantalón del que extrajeron la billetera con las tarjetas de crédito y débito; había 70 mil pesos que no se llevaron, además de unos dólares que tenía la víctima”.

Entiende que la responsabilidad es para los cinco porque fue un crimen de cumplimiento imposible si faltaba alguno de ellos. “No fue una entradera, no fue un hecho al azar, fue planificado”, afirmó.

Además, instó una acción civil  “no para ponerle un precio a la vida”, pero sí “para hacer cumplir una obligación a quienes quitaron una vida”.

En ese punto, cuantificó la indemnización por daño moral en un monto equivalente a 100 metros cuadrados de construcción, según el indicador de la provincia de?Córdoba. Esto equivale a unos 70 millones a cada uno de los hijos de Torno.

Alegatos III - Ivana Castoldi, defensora de Claudio Luján - Dudas sobre la hora y la autoría del crimen

La asesora letrada Ivana Castoldi defiende a Claudio Luján, uno de los principales acusados. Comenzó diciendo que siempre cuando se reconstruye un hecho penal “es como armar un rompecabezas”. “Pero a este caso, le faltan muchas piezas”.

Una de las dudas centrales que planteó estuvo relacionada con la hora de la muerte. “La autopsia practicada el 21 de septiembre a las 9 de la noche, indica que la hora de la muerte estaba fijada entre 24 y 48 horas antes”, señaló. Hay un dato en la causa de la última persona que vio con vida a Germán Torno, que fue la dueña de una pollería que estuvo con él en la mañana del 20 de ese mes.

En consecuencia, hay una ventana horaria amplia que le permitió plantear una nueva hipótesis: “Luján y Valquinta ingresaron al domicilio para robar”, a las 14.30 del 20 de septiembre de 2022, pero luego, llegaron al lugar Ludueña y Zerpa alrededor de las 16. “Estuvieron 14 minutos y me pregunto si solo fueron a buscar las llaves como dijeron o si ingresaron a la casa”, planteó.

Y si entraron, se preguntó por qué no se ven en las cámaras de seguridad que, en cambio, sí registraron a los acusados cordobeses. “Hay testimonios que hablan de los contactos de Ludueña para manipular las cámaras”, afirmó y que así parezca “un crimen por encargo”.

Alegatos IV - Pablo Maccarini y Leonel Gómez, defensores de Ivana Martínez - “Ella no estuvo ni antes ni después”

Ayudados por una pizarra en la que mostraron una línea de tiempo con las pruebas que hay en la causa, los abogados de Ivana Martínez explicaron que ella no participó ni en la planificación ni en las acciones posteriores destinadas a cubrir las huellas del crimen.

“A ella la buscan el 20 de septiembre a las 11 de la mañana, es decir, un rato antes de salir a la ruta”, dijeron los abogados Pablo Maccarini y Leonel Gómez.

“Ella los acompañó y cuando llegaron al lugar del hecho no se bajó del auto. No participó del crimen”, indicó.

Hablaron de la vulnerabilidad económica de la mujer que la llevó a aceptar ese viaje a cambio de dinero.

“Pero está claro que la autoría intelectual es política y en eso Ivana no tiene nada que ver”, señalaron, por lo que solicitaron la absolución de su defendida y subsidiariamente, que sea considerada su participación secundaria en un robo.

Alegatos V - Florencia Vottero, defensora de Darío Ludueña - “Queda descartado el móvil político”

Florencia Vottero analizó las pruebas desde otra perspectiva, desarmando el “móvil político” que pone a su defendido Darío Ludueña, exmiembro del Tribunal de Cuentas de Tío Pujio, en la palestra. Señaló que la detención de su representado fue el 30 de septiembre, un día después que declaró “voluntariamente” la esposa de Gonzalo Valquinta, otro de los imputados.

“Ella cuenta que Ludueña pergeñó una coartada para que sospecharan del entorno personal de Torno”, pero “evita implicar a su yerno que fue la persona que tuvo el teléfono robado a la víctima y lo vendió”. “Ninguno de los que manipularon ese teléfono están acusados. Eso ganó con su declaración, proteger a su hija y a su yerno”, señaló.

Agrega que salvo ese testimonio, no hay pruebas que ubiquen a Ludueña ni en la reunión previa al hecho en la gruta al Gauchito Gil, ni en la tarde del hecho frente a la casa de la víctima, ni a posteriori en esa reunión en Córdoba. “En la previa se constata que estaba el Virtus de?Zerpa, el mismo frente a la casa de Torno después del hecho. En el único lugar que se ve a Ludueña es cuando Zerpa lo pasa a buscar por su casa. Me pregunto si es tan inteligente para manipular las cámaras, por qué la única que lo registra es la de su propia vivienda”, se preguntó.

Por todo eso, aseguró que “no corresponde otra cosa que la absolución, porque no está acreditada su presencia en este crimen atroz”, concluyó la abogada.

Marcelo Goytea junto a Nelli Baigorria, representantes de Valquinta

Alegatos VI y VII - Defensores de Zerpa y Valquinta - Más pedidos de absoluciones

Ricardo Moreno y Agustina Trento, abogados de Raúl Zerpa, pidieron la absolución de su defendido. “Él está acá por la estrategia para zafar de quien era su empleador”, dijeron, en alusión a Ludueña. A criterio de esos letrados, la testigo clave es la esposa de Valquinta, quien puso a Ludueña como “entregador” del robo a Torno.”Lo único que hizo Zerpa fue preguntar si podían hacer un cuento del tío. Si lo van a condenar, que sea solo por eso”.

En el último alegato, Marcelo Goytea pidió al jurado que “hagan justicia, absuelvan a Valquinta”, su defendido.

“Él no fue el último en salir de la casa. Luján se quedó y subió al auto seis minutos después ¿Por qué se quedó Luján?”, indicó.

“Mi defendido fue el único de todos los imputados que dijo: voy a decir toda la verdad. Él jamás planificó ni cometió homicidio. Él no se fue al último, él no volvió al lugar como lo hizo Ludueña. Su función, era la de un timador. Si se lo condena, que sea como partícipe de un hecho de robo”, concluyó.

Trento y Moreno, abogados de Zerpa

 

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