Cámara del Crimen - Tercera jornada del juicio por el crimen de Germán Torno
El rol de la política en la trama
Atestiguaron ayer dos miembros del Tribunal de Cuentas de Tío Pujio y la última pareja de la víctima. Hablaron del rol político de Torno y de uno de los acusadosGermán Torno fue asesinado en su casa de barrio Ameghino el 20 de septiembre de 2023. Según la acusación, fue un crimen por encargo, presumiblemente impulsado en la búsqueda de una documentación que les interesaba a quienes ordenaron el asesinato y que habría estado en poder de la víctima.
Precisamente, el imputado por mandar a matar es Darío Ludueña, quien hasta su detención se desempeñaba como vocal del Tribunal de Cuentas de Tío Pujio, donde Torno era secretario.
Por eso ayer fueron clave los testimonios de quien era la presidenta del Tribunal de Cuentas de esa localidad, Pamela Moro, y la vocal por la oposición, María Isabel Cardoso.
También de su última pareja, quien habló de una relación tensa con el actual intendente de Tío Pujio.
Moro fue, según dijo ayer en la sala, quien recibió las llamadas de Ludueña desde el 20 de septiembre, día del crimen, indicándole que procurara comunicarse con Torno porque a él no le respondía. “Yo no lo llamé, solo le mandé un mensaje”, dijo.
Al día siguiente y ante la insistencia del vocal del Tribunal, optó por llamar a Brenda Torno, hija de la víctima, indicándole que Ludueña se quería comunicar con él.
Eso derivó en que Brenda fuera a la casa de su padre, a quien encontró muerto.
Relató también que el ambiente de trabajo era cordial, aunque remarcó que Ludueña se enojaba con facilidad. Incluso, que la secretaria anterior se fue a consecuencia de una pelea con quien ahora está acusado.
Por otra parte, habló de la salud de la víctima. “En el último tiempo vimos a Germán muy desmejorado”, señaló la testigo.
Tenía dificultad para comprender lo que leía y hasta les preocupaba que manejara de Villa María a Tío Pujio, por su estado de salud.
“Además, lo asaltaron una o dos veces con anterioridad. En una ocasión me dijo que no podía venir a trabajar porque estaba internado”, a consecuencia de las lesiones que sufrió en el robo.
En un punto fue consultada sobre si era habitual que Torno “hablara grandezas”, a lo que Moro respondió que sí, que decía, ejemplificó, que iba a vender un departamento por una cifra irreal, mucho más alta que lo posible. “Para mí no estaba bien”, agregó.
-“¿Y eso lo escuchó Ludueña?”, preguntaron.
-“Sí, lo decía delante de todos”, contestó.
Le consultaron también sobre la documentación que aportó la hija de la víctima y que había sido encontrada en el departamento el día que lo descubrieron fallecido. “No tiene validez, porque el registro de todo está en el Tribunal”, dijo.
Luego fue el turno de la vocal del Tribunal de Cuentas, María Isabel Cardoso. Relató que, como ella, Torno era radical. “Siempre lo cargaba porque se pasó de bando”, en alusión a que comenzó a pertenecer a Unión por Córdoba, partido liderado en Tío Pujio por la cinco veces intendenta Nancy Schiavi.
Cuando le preguntaron si notó algo extraño en Ludueña después del asesinato, la funcionaria mencionó dos aspectos: uno, que tenía como “un derrame en el ojo”. “A mí me pasa y pensé que era por estrés”.
También le llamó la atención que pidió que preservaran la información de los celulares, particularmente la del grupo del Tribunal de Cuentas, “y al día siguiente de ese pedido nos contó que a él le habían robado el celular en Villa Nueva”.
“Después me enteré que lo detuvieron por esto. Me sorprendí”, dijo.
“Quería ser intendente”
Edgar Luján, quien fue pareja de la víctima por casi dos décadas, señaló que la aspiración política de Germán “era la de ser intendente”.
Aseguró que no estaba muy contento por el “poco apoyo” de Schiavi y contó que la persona con la que peor se llevaba del municipio de Tío Pujio era quien hoy es el intendente: Ariel Petrocchi.
Si bien no recordaba precisamente lo que había contado en la primera declaración, al ser leído su testimonio anterior, ratificó que Torno había visto en una situación embarazosa a Petrocchi y que lo cuestionaba delante de Schiavi por quedarse con muchos terrenos a través del sistema de usucapión.
“En la última elección lo pusieron quinto en la lista de concejales y no entró. Eso lo deprimió mucho, porque quería ser intendente”, reiteró.
Cómo sigue
Para hoy está previsto que todas las partes den sus conclusiones a partir de las nueve, cuando inicie la cuarta audiencia.
Para el viernes se escuchará la última palabra de los acusados y pasarán a deliberar jurados populares y jueces técnicos para dictar sentencia.
“Buen padre”
Mónica Alassia es la exesposa de Germán Torno y madre de sus dos hijos: Maximiliano -radicado en el exterior- y Brenda, quien participa en el juicio como querellante.
Recordó que, el día que descubrieron el crimen, su hija la llama y acudieron al lugar junto a su actual esposo y su tercer hijo. “La encontramos a Brenda en la calle, fuera de sí por lo que había visto”, dijo. “Entré a la casa y vi el cuerpo, que estaba tapado. No es grato lo que vi. No es grato tener el recuerdo de mi hija en esa situación. Fue traumático”.
Valoró que Torno tenía muy buena relación con los hijos y con ella. “Ya separados preparamos la fiesta de 15 de Brenda”, y agregó que, “si lo necesitaba, estaba, y si él me necesitaba a mí, yo también estaba. Siempre hemos tenido amistad con base en nuestros hijos”, concluyó.
Acusados denunciaron amenazas
Al comienzo de la audiencia, Claudio Luján y Gonzalo Valquinta pidieron hablar.
El primero denunció que desde que está en la cárcel de Villa María -lo trasladaron desde Bouwer para participar del juicio- está sufriendo amenazas y no dudó en sindicar a Ludueña como el autor. “Tiene contactos”, dijo.
Por otra parte, Valquinta señaló una situación similar.
El fiscal pidió que denuncien esa situación en la Fiscalía de Instrucción de Turno para que se investigue si hubo o no delito.
Volvió a hablar Zerpa
Por su parte, Raúl Zerpa volvió a pedir la palabra.
Recordamos que en la primera jornada se abstuvo de declarar, en la segunda dijo que no había hablado por consejo de su primer abogado que le había pagado Ludueña y en la tercera -después de que se mostró en imágenes que su Volkswagen Virtus estaba horas después del crimen frente a la casa de Torno- afirmó que su jefe (Ludueña, dueño de la carnicería donde él trabajaba) le pidió que lo trajera a Villa María.
Señaló que llegaron a la casa de la víctima “y él -Ludueña- se bajó y volvió al auto con una cinta en la mano. De ahí nos volvimos al pueblo”. No contestó preguntas ni explicó de qué se trataba esa cinta.
Acusación
Según la investigación llevada adelante en la Fiscalía de Tercer Turno, Darío Ludueña y Raúl Ernesto Zerpa encomendaron a Gonzalo Valquinta y Claudio Andrés Luján el crimen de Germán Torno.
Ellos, a su vez, contrataron a una mujer, Ivana Martínez, para venir desde Córdoba a cometer el crimen.
Todos están acusados de “homicidio agravado por precio o promesa remuneratoria”, es decir, un crimen por encargo, que prevé una pena de prisión perpetua.
