Cámara del Crimen – Comenzó el juicio con jurados populares por un homicidio por encargo

Los principales acusados dijeron que les encargaron “solo” ir a robar

martes, 18 de marzo de 2025 · 07:30

En la primera audiencia del juicio que procura determinar la responsabilidad penal de los acusados por el homicidio de Germán Torno, los principales acusados dijeron que les encargaron “robar” o “hacer el cuento del tío”. Uno de ellos confirmó que el vocal del Tribunal de Cuentas de Tío Pujio le encomendó “el trabajo”. Los acusadores plantean la hipótesis de que buscaban documentación de la Municipalidad

 

El 20 de septiembre de 2022, dos personas ingresaron a la casa de Germán Torno y tras una hora y cuarto salieron del lugar, llevando valijas con un botín que habían robado del domicilio: una computadora provista por la Municipalidad de Tío Pujio para las labores en el Tribunal de Cuentas, donde la víctima era secretario; un teléfono celular, el maletín de trabajo y documentos. Dejaron dólares y euros que estaban visibles y otra computadora, la personal, que era más nueva.

 Al día siguiente, como el hombre no respondía las llamadas, su hija fue a la vivienda y encontró a su padre muerto.

Según el informe forense, a Torno lo ataron sobre la cama, de pies y manos, y a presión le colocaron una media en la boca; además, le cubrieron la cara con una remera. Murió por asfixia.

La investigación del caso fue compleja y, gracias a que desde el teléfono celular del malogrado Torno hicieron una transferencia y hasta quisieron pedir un crédito, lograron desovillar la trama, que terminó con cinco acusados -un sexto ya fue condenado en un juicio abreviado inicial- por “homicidio agravado por precio o promesa remuneratoria”. Es decir, un crimen por encargo.

La hipótesis acusatoria es que Darío Ludueña, vocal del Tribunal de Cuentas de Tío Pujio y dueño de una carnicería en esa localidad, junto a su empleado Raúl Zerpa, contrataron a dos personas con antecedentes, de Córdoba capital, para cometer el crimen. Así fue que pactaron con Claudio Luján y Gonzalo Valquinta la acción delictiva a cambio de dinero. A su vez, los dos acusados de ser autores materiales encomendaron a una mujer, Ivana Martínez, que los acompañara en el viaje para no despertar sospechas en los controles policiales. Cabe recordar que, en ese entonces, Luján estaba prófugo de la Justicia.

 

La primera audiencia

Dada la naturaleza del delito que se ventila en la Cámara del Crimen de Villa María, participan jurados populares en el juicio por el homicidio.

Frente a ellos, cada una de las partes presentó el caso. El fiscal Francisco Márquez y el querellante Gonzalo Ferreras -representa a la familia de Torno- ratificaron la hipótesis de la acusación. Ferreras fue por más, dado que entiende que la causa no se agota en los cinco imputados, porque le imprimió la sospecha de un carácter político al crimen.   

Los defensores expresaron, con distintos matices, que no hay pruebas para corroborar la acusación con la certeza necesaria para una condena.

Luego fue el turno de la declaración de los imputados:

-Darío Ludueña (41), nacido en Villa Nueva y radicado en Tío Pujio. Está defendido por Florencia Vottero y Antonio Rusconi (h). “Quiero declarar que soy inocente, que no mandé a matar a Torno. Él era mi compañero de trabajo y, si bien no éramos amigos, nos llevábamos bien”.

-Claudio Luján (43) vive en el barrio Villa Libertador de Córdoba capital. Está defendido por la asesora letrada Ivana Castoldi. Dijo que es remisero y albañil. Tiene condenas por robos en Córdoba y Entre Ríos. “Nunca fui a matar a nadie, me hablaron para robar, pero nunca maté a nadie ni jamás usé armas”, dijo.

-Ivana Lorena Martínez (41), del barrio Comercial de Córdoba capital. Está defendida por Pablo Maccarini y Leonel Gómez.  Es peluquera. Se abstuvo de declarar.

-Gonzalo Valquinta (41), del barrio Santa Isabel de Córdoba capital. Está defendido por Ricardo Moreno y Agustina Trento. Tiene condenas por robos con arma.

En la sala, dijo que Ludueña, quien llegó a él por Zerpa, le ofreció “dos trabajos”. Uno, para robar en un frigorífico, por “cinco millones de pesos”; y el otro, “hacer el cuento del tío” a Germán Torno por 43 mil dólares. Eligieron esto último.

Contó que el día del hecho, antes de llegar a Villa María, pasaron por un paraje rural “donde hay un santo” y allí Ludueña le entregó la documentación en un sobre para que se hicieran pasar por funcionarios de la ART de la Municipalidad de Tío Pujio, dado que Torno estaba con licencia médica.

Cuando entró en la casa con ese ardid, siempre siguiendo su relato, vio que Torno “era un hombre frágil”. Al principio, se creyó lo de la ART, pero, al descubrirlo, Valquinta dijo ante los jueces que le advirtió: “Tengo un auto frente a la casa de tu hija y si no querés que le pase nada, no grités”. Torno obedeció. Dijo que él mismo lo ató y que después de buscar los 45 mil dólares, que no encontraron, se fueron con un botín “de una computadora, un celular y unas cosas que creíamos que eran de oro, pero terminaron siendo bijouterie”. Y agregó: “Cuando me fui, le dije que no hiciera nada y me contestó que sí, que se iba a quedar callado”.

Es decir, dijo que estaba vivo. Luján salió, según las cámaras, dos minutos después.

Raúl Zerpa (41), cordobés radicado en Tío Pujio. Está defendido por Nelly Baigorria y Marcelo Goytea. Negó los hechos y se abstuvo de declarar.

Mañana continuará el juicio en una audiencia donde está previsto que comiencen a pasar los testigos convocados por las partes y también los que intervinieron en la investigación comandada por el fiscal René Bosio.

Ivana Lorena Martínez

Cinco acusados, nueve abogados defensores, una querellante con su abogado, un fiscal, un secretario, tres jueces y 12 jurados populares entre titulares y suplentes.

 

¿Robo? Se llevaron de la casa del funcionario de Tío Pujio una computadora, la más vieja que había en la casa y era la que usaba para trabajar. Dejaron la notebook más nueva, que era la computadora personal de Torno.

 

Un condenado. Marcelo Malagueño -esposo de Ivana Martínez- fue condenado por encubrimiento, en un juicio abreviado inicial, a tres años de prisión. Confesó su participación en el hecho, dado que él era el titular de la cuenta bancaria hacia donde hicieron las transferencias desde el celular de Germán Torno, cuando este ya había sido asesinado.

 

Raúl Zerpa
Gonzalo Valquinta
Raúl Zerpa

El testimonio de la hija

Brenda Muriel Torno, hija de Germán, fue la que ingresó a la casa el 21 de septiembre de 2022, dado que su padre no respondía el teléfono.

Primero, cuando lo vio en la cama, tapado con una sábana, pensó que estaba dormido, y al advertir que estaba muerto llamó a la familia y salió a la calle gritando.

Los vecinos llamaron a la Policía y ahí empezó toda la investigación.

Contó que en la casa había papeles del Tribunal de Cuentas que, a su criterio, “no estaban completos, porque mi papá era muy ordenado y faltaban algunos, me di cuenta por las fechas”, dijo. Con esto fortalece la hipótesis de que los que ingresaron a la casa buscaban documentación.

También contó que, en el mes anterior al crimen, a su padre le habían robado en la casa y habían intentado robarle en la calle.

Luego de su testimonio, ocupó el lugar junto al abogado Ferreras, para seguir como querellante el juicio por el asesinato de Germán Torno, su padre.

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