Justicia Federal de Córdoba - Emblemático caso de explotación sexual

Llega la hora del juicio por Yamila

Yamila Cuello fue explotada por su pareja y una tercera persona. Llegaron a pagar deudas de juego con los servicios sexuales de la mujer. En octubre de 2009, ella desapareció y nunca más se supo nada. Llega ahora el momento del juicio
miércoles, 19 de febrero de 2025 · 08:31

Hace 16 años que buscan a Yamila Cuello, una mujer de Córdoba que vivió un verdadero infierno desde que fue seducida por Néstor Antonio Simone.

Carlos Gonella será el fiscal del juicio

El juicio que iniciará mañana, jueves 20 de febrero, después de un largo camino judicial con idas y vueltas, sentará en el banquillo al propio Simone, acusado por el homicidio de quien era su pareja y a un hermano de crianza, Ramón Horacio Palacio, quien además de estar imputado por el mismo crimen, también es señalado como presunto autor del delito de trata de personas con fines de explotación  sexual.

La historia que desemboca en este proceso comenzó, como dijimos, en el año 2005. Yamila, quien por entonces tenía 17 años, conoció en una confitería bailable a Simone, 19 años mayor.

Después de un tiempo de relación, comenzaron a vivir juntos y así inicia el calvario de la mujer.

Según la requisitoria fiscal, Simone y Palacio participaban de juegos clandestinos y cuando perdían, pagaban con los servicios sexuales de Yamila. La trataban como una mercancía.

El tiempo que duró la convivencia, ella sufrió violencia física, económica y psicológica.

La prostituyeron, la obligaron a cortar vínculos con su familia, la utilizaron para cometer estafas y hasta la encerraron en la vivienda para lograr dominarla a fines de usarla para lo que querían.

Todo esto ocurrió hasta fines de 2008, cuando Soledad Cuello, la hermana de Yamila, decidió junto a unos amigos ir a rescatarla. Voltearon una puerta de la casa de Simone, donde ella estaba encerrada y la llevaron a vivir a la vivienda familiar, en el barrio Coronel Olmedo de Córdoba Capital.

Los lazos de dominación no se cortaron fácilmente. Simone la buscaba, cada vez más asiduamente, hasta que el 25 de octubre de 2009, ella salió de la casa de su abuela y nunca más la vieron.

A la angustiosa búsqueda de Yamila, que ya lleva 16 años, siguió el camino reclamando justicia, no exento de dificultades.

Pero ahora, pudieron llegar a esta instancia, en gran parte merced al trabajo de investigación y la elevación a juicio llevada adelante por el fiscal Enrique Senestrari junto a los titulares de dos unidades especializadas de la Justicia Federal (la procuraduría  contra la trata a cargo de Marcelo Colombo y María Alejandra Mángano; y la Unidad Fiscal especializada en violencia de género, a cargo de Mariela Labozzetta).

Ellos definieron en la elevación a juicio, que lo vivido por Yamila contiene todos los requisitos para ser considerado un caso de trata de personas: “Captación, traslado y acogimiento con fines de explotación sexual”.

Además, pese a no haber encontrado nunca el cuerpo, tienen elementos de prueba para hablar de homicidio.

Esa tesitura es la que defenderá  desde mañana, en el juicio, el fiscal Federal Carlos Gonella, reconocido por todas las organizaciones de mujeres que acompañaron la lucha de Soledad Cuello como un funcionario judicial que pone especial interés en llegar a la verdad.

Los imputados estarán representados legalmente por el defensor oficial Jorge Perano y los jueces que integrarán el Tribunal Oral Nº 2 son José Fabián Asis, Noel Costa  y Carolina Prado.