JUSTICIA DE CÓRDOBA

A juicio la causa contra un psicólogo acusado de aprovecharse del paciente

sábado, 15 de febrero de 2025 · 09:23

El juez de Control en lo Penal Económico de la ciudad de Córdoba, Gustavo Hidalgo, confirmó la elevación a juicio del expresidente de la Fundación Dolto “Centro de Psicología y Psiquiatría”, Marcelo Eduardo Bazán, por los delitos de estafa agravada por circunvención de incapaces reiterada (10 hechos) y falsedad ideológica, requerida por la Fiscalía de Instrucción Subrogante.

 En su resolución, el magistrado también elevó a juicio a Paola Flavia Re Aramburo (expareja de Bazán) y Pablo Inacio como supuestos partícipes necesarios de dichos ilícitos. Todos estos hechos habrían sido cometidos en perjuicio de uno de los pacientes de la institución, quien atravesaba una fase de fragilidad y de carencias emocionales, agravada por el consumo problemático de estupefacientes y alcohol.

 Las conductas atribuidas al psicólogo Bazán fueron llevadas a cabo mediante el aprovechamiento de la condición de vulnerabilidad de la víctima, con la ayuda y complicidad de adeptos y otras personas de su confianza que respondían directamente a él, tanto dentro como fuera de la fundación. De esta manera, se generó una absoluta dependencia del paciente N. A. L. hacia él, para así desapoderarlo de la casi totalidad de su patrimonio: automóviles (algunos de alta gama), camionetas e inmuebles.

 

La fundación del horror

Cabe recordar que Bazán ya había sido condenado por la Cámara 3° en lo Criminal y Correccional de la ciudad de Córdoba en abril de 2024 por haber sido encontrado culpable de delitos contra de la integridad sexual en perjuicio de otros tres pacientes de la fundación Dolto.

 En esta nueva causa, tras descartar los argumentos defensivos, el juez Hidalgo sostuvo: “Numerosas constancias de la causa dan cuenta del estado de vulnerabilidad de N. A. L., de la conflictiva familiar en la que estaba inmerso y que Bazán abusó de sus necesidades para beneficiarse económicamente en perjuicio de su patrimonio.” 

 Finalmente, el magistrado resaltó que las pruebas obrantes en la causa demuestran que las transacciones comerciales llevadas a cabo por N. A. L. “no eran decididas libremente” por él. “Todo lo concerniente a cuestiones económicas, como así también a aspectos de su vida personal y familiar, eran decididas por Bazán -por ejemplo, seleccionar los invitados de su boda y obligarlo a planificar un hijo- hasta el trato con los empleados y clientes de su empresa, incluso llegando a decidir sobre la totalidad de los negocios”, añadió.

 La resolución agrega que el imputado estaba “al mando de todo” y que intentó excluirlo de las ganancias de sus propios negocios -con la complicidad de personas de su confianza- que respondían a Bazán tanto dentro como fuera de la fundación.