ENCADENADO EN TRIBUNALES

“Quiero justicia”

jueves, 13 de febrero de 2025 · 08:30

Ricardo Rivarola se encadenó ayer frente a Tribunales debido a que no tiene ningún avance una denuncia que presentó hace ocho meses por haber sido víctima de un hecho de violencia policial.

“El problema con la Policía es de larga data, pero la gota que rebalsó el vaso ocurrió el 3 de junio del año pasado”, dijo el hombre, quien es pastor evangélico y trabajó en organizaciones para la defensa de los derechos humanos.

Según su relato, en esa noche de junio estaban en una fiesta de cumpleaños. “A eso de las 3 de la mañana, mi hijo se va en auto, pero a los pocos metros se descompone el vehículo”, agregó.

Salieron todos a ayudar y como no tenía solución inmediata, decidieron empujar el coche para dejarlo estacionado.

En eso estaban cuando un nieto de Rivarola, que había ido hasta el lugar del desperfecto en moto con una caja de herramientas, regresó al hogar. “Ahí vimos que de un patrullero se bajan dos policías y entran a la casa encañonando a todos los que estaban allí, incluso, a niños de 8 años”, dijo.

Rápidamente, el pastor fue a la vivienda y procuró -siempre según su relato- entablar un diálogo con los policías, sin resultado alguno.

La cuestión es que los uniformados aseguraban que la moto de su nieto era robada y no cambiaron de opinión ni siquiera cuando les mostraron los papeles.

“Les dije que fui Policía Federal y que sabía que estaba mal lo que hacían. Les preguntaba si tenían orden de allanamiento o si había una orden de secuestro de la moto. No tenían nada”, expresó.

“Mientras, venían más móviles y más policías que entraban a la casa a los codazos e incluso, culatazos. Uno de los que estaba en la fiesta sufrió una herida encima del ojo”, agregó.

La noche terminó con la moto secuestrada y el sabor amargo de todo lo vivido.

“Yo fui a denunciar todo el procedimiento porque fue totalmente injustificado. No hubo denuncia, no hubo flagrancia, no hubo moto robada. Solo violencia de parte de la Policía”, dijo.

Pese a la gravedad de la denuncia, el expediente, dijo, sigue en la Unidad Judicial y no hay ninguna Fiscalía abocada a investigar el hecho.

“Quiero que se haga justicia, que avance la causa”, planteó.

Cabe señalar que ayer una funcionaria judicial le pidió la documentación para analizar los pasos a seguir. “Si no me dan respuestas, vengo mañana y me quedo encadenado”, dijo.

 

¿Y la moto?

Como aquel video que se viralizó años atrás en el que un hombre accidentado preguntaba reiteradamente por la moto, en este caso, la pregunta, por más que se repita, no tiene respuesta.

“Ahora, que saben que la moto no es robada, dicen que la retienen por una infracción. Voy al Juzgado de Faltas a buscar la infracción y me explican que es porque estaba estacionada en la vereda y que tenía un caño de escape no reglamentario. En el acta de infracción, para probar esas faltas, ponen la foto de un automóvil y de una moto de otra marca. Es insólito”, dijo.

Pero como si fuera poco el laberinto del que no puede salir para que todo vuelva a ser como antes del 3 de junio de 2024, a Rivarola no le dan posibilidades de sacar su moto del depósito si no paga antes 1,4 millón de pesos.