Cámara del Crimen

Condenan a un hombre que dijo robar “por hambre”

Consume paco desde los 12 años y cocaína desde los 15. Fue condenado ayer por una serie de delitos contra la propiedad. “Está mal lo que hice, pero fue por hambre”, afirmó
jueves, 13 de febrero de 2025 · 08:30

Mario Roberto Cuello (39) fue condenado ayer a tres años de prisión por una seguidilla de delitos contra la propiedad ocurridos entre diciembre de 2023 y junio de 2024, cuando finalmente fue detenido.

El juicio, que tuvo el carácter de abreviado -en donde el acusado asumió la responsabilidad de los hechos-, mostró un costado crítico de la sociedad.

Cuello participó desde la cárcel de barrio Belgrano por videoconferencia y cuando fue el momento de declarar, contó que a consecuencia de haber consumido “muchísima” droga hoy está limitado para funcionar en sociedad. “No puedo levantar ni un balde”, expresó, para dar a conocer las dificultades laborales que afrontaba cuando estaba en libertad. “Por eso me dedico a juntar chatarra”, agregó.

Al referirse a la autoría de los hechos por los que llegó acusado dijo: “Me hago cargo de todo, lo hice porque estaba cansado del hambre, estaba cansado de comer basura. Estoy arrepentido y no quiero hacerlo más”.

Con muchas dificultades para comprender lo que sucedía en el juicio, pudo relatar que vive en un pequeño departamento construido por su padre en la ciudad de Oliva, de donde es oriundo.

“Empecé a los 12 a fumar pipa, con el paco, que es una porquería, y a los 15 empecé con merca (cocaína). A esa no la largué hasta que me junté”, señaló, al hacer alusión a sus consumos problemáticos.

Hoy, tiene tratamientos psiquiátricos y accede a la medicación. “Hay mucha droga en la cárcel, yo al final cambio las pastillas por yerba, porque no tengo nada acá, ni para tomar mate en la cárcel, ni una sola visita”.

 

Los hechos

La mayoría de los hechos por los que llegó acusado son hurtos cometidos sin violencia. Se apoderó ilegítimamente de cables, botellas vacías, elementos de aluminio, baterías y hasta un disco para cocinar. También, de unos seis kilos de carne que un carnicero tenía preparado para entregar al Paicor de una escuela de Oliva.

En el último hecho se apoderó de un lavabo y grifería de cobre. Allí fue cuando lo detuvieron en flagrancia y fue alojado en la cárcel de Villa María.

Ayer, lo condenaron por 16 delitos que fueron tipificados como hurto, hurto en grado de tentativa, robo y violación de domicilio.

El defensor fue el asesor letrado de los Tribunales de Oliva, Carlos Mellano; el fiscal que sostuvo la acusación elaborada por la fiscal de esa sede, Mónica Biandrate, fue Francisco Márquez y el juez que le impuso la condena fue Félix Martínez.