Juicio contra un joven que a los 17 años apuñaló a su cuñado

Estará seis meses privado de la libertad por un homicidio

Lucas Unzeta fue considerado penalmente responsable del delito de homicidio. Dado que era menor al momento de los hechos, ordenaron su reclusión por seis meses en el Complejo Esperanza
jueves, 18 de diciembre de 2025 · 08:52

Se llevó a cabo ayer en los Tribunales de Villa María el juicio por el asesinato de Eduardo César Ferreyra (35), el hombre que fue apuñalado por Lucas Ezequiel Unzeta (18), en la zona de la exruta pesada e Intendente Ibáñez el 6 de octubre de 2024.

Dado que el autor del crimen era menor de edad al momento de los hechos, la audiencia tuvo características particulares definidas por la Ley Penal Juvenil (11.035).

En primer lugar, esa normativa dispone que quien preside la audiencia es un juez de Niñez, Adolescencia y Familia y no los integrantes de la Cámara. En este caso, Nerina Gamero se apartó y fue designada para cumplir ese rol la jueza de Control de Villa María, Soledad Dottori.

Por otra parte, la fiscal que instruyó la causa es la que participa como acusadora. En este caso fue Juliana Companys.

La otra particularidad que establece esta ley es que la audiencia es a puertas cerradas.

Y la diferencia principal es que la magistrada no puede imponer una pena como en los juicios contra personas mayores de edad. Puede sí, declarar si es o no penalmente responsable. En caso de que lo sea, de manera excepcional, está habilitada para imponer una medida “socioeducativa” de privación de libertad.

En esta audiencia, la magistrada dispuso “un período de observación y tratamiento socio comportamental por un año”, aunque  los primeros seis meses de ese período Unzeta deberá pasarlos en el Complejo Esperanza, un centro para adolescentes que delinquen ubicado en Córdoba capital. De hecho, al término del juicio, Unzeta, quien había llegado en libertad, fue trasladado por personal del servicio penitenciario para empezar a cumplir su sanción.

 

La audiencia

Si bien el juicio fue a puertas cerradas, elDiario pudo conocer algunos detalles. Al inicio, Unzeta declaró sobre sus condiciones personales y se abstuvo de declarar sobre el hecho.

Luego pasaron algunos testigos: dos policías que habían participado en la investigación; personal de la Senaf (Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia), quienes ratificaron que hasta el momento, Unzeta no había cumplido con los requisitos impuestos por la jueza para seguir en libertad.

También habló una de las hermanas de la víctima.

Cuando llegó el turno de los alegatos, la fiscal Companys enfatizó que el joven tuvo intención de dar muerte a Ferreyra, dado que apuntó directo al corazón.

Mostró imágenes que reflejan el daño que le provocó la herida de 12 centímetros de longitud y que, por su profundidad (unos dos centímetros) ingresó a la cavidad torácica perforando el corazón.

Pidió que sea privado de su libertad.

El abogado querellante, Alejandro Bianco -representó a Romina, la hermana de la víctima-, solicitó también la inmediata detención del joven -quien ahora es mayor de edad- y argumentó que no hay ni “una sola prueba” de que la víctima haya cometido delitos contra quien era su pareja, la hermana de Unzeta. Y que si así fuera “no da derecho a nadie a darle muerte”.

A su turno, los defensores Adrián Brochero y Teodora Perassi, en cambio, apuntaron su defensa a un contexto de violencia familiar. Aseguraron que su representado salió en defensa de la hermana que había sido agredida por Ferreyra. Por eso, solicitaron que en lugar de homicidio simple, al acusado se lo debería considerar como un joven que actuó en legítima defensa o, subsidiariamente, con un exceso en la legítima defensa.

Antes de cerrar el debate, el acusado tuvo el derecho de hacer uso de lo que se conoce como “la última palabra antes del veredicto”. “Pido perdón, pero lo hice en defensa de mi familia”, dijo.

Después de un cuarto intermedio, la jueza anunció el dictamen, declarando a Lucas Ezequiel Unzeta como autor responsable de homicidio simple y ordenó que comience su tratamiento en el Complejo Esperanza.

“A él le dan una oportunidad. Mi hermano no la tuvo”, dijo al final de la audiencia Romina Ferreyra, querellante en la causa.

 

  • DATOS

  • 6 los segundos que, según las imágenes de las cámaras de seguridad, pasaron desde que Unzeta bajó de su bicicleta hasta que le asestó la puñalada fatal a Ferreyra.

  • 17 los años que tenía el responsable del homicidio cuando cometió el crimen. Cumplió la mayoría de edad el 1 de junio de este año. Tras el hecho delictivo, fue derivado por unos meses al Complejo Esperanza, lugar al que ahora volvió tras el juicio.
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