Tercera jornada del juicio en la causa Mariani
El fiscal pidió perpetua para ambos acusados: hoy se conoce la sentencia
Presentaron sus alegatos el fiscal de Cámara, la Querella y los abogados defensores de los acusadosEn esta nueva audiencia que tiene a Hernán Ferrari (57) y Gino Ferrari (21), padre e hijo, respectivamente, en el banquillo de los acusados por el asesinato de Natalia Mariani, no se tuvo en cuenta la citación de testigos, por lo que el tribunal, formado por Edith Lezama de Pereyra, Félix Martínez y Eve Flores, dio lugar a los alegatos.
Como los días anteriores, la querellante Lucía Ferrari, hija de Hernán y Natalia, hermana de Gino, estuvo presente junto a su representante, Antonio Alarcos. Asimismo, los acusados Hernán Ferrari, defendido por Joaquín Gonzáles, y Gino Ferrari, con su abogada defensora, Ivana Castoldi, se conectaron por videoconferencia desde el Establecimiento Penitenciario Nº 5 de la ciudad.
El fiscal
El primero en presentar sus conclusiones fue el fiscal de Cámara, Francisco Márquez, quien expresó que “sostiene la acusación del fiscal de instrucción René Bosio, pero va a cambiar la calificación penal”.
Los dos hombres llegaron a debate acusados por homicidio “doblemente calificado, por el vínculo y por codicia”; sin embargo, para el fiscal se trata de un “femicidio triplemente calificado por el vínculo, por codicia y por mediar violencia de género”, todo en concurso real e ideal. Es por esta razón que solicitó al tribunal que se los declare “autores responsables” de lo mencionado anteriormente y que se les imponga a ambos la pena de prisión perpetua.
Para fundamentar su alegato, que se extendió por casi cuatro horas, Márquez expuso frente a todos los presentes dos pizarras: una donde se podía observar un mapa de las calles de interés para la causa y la otra con capturas de las cámaras de seguridad que había mostrado en la primera jornada Gonzalo Caballero, el sargento que forma parte de la Dirección de Investigación de la Policía de Córdoba.
Por otro lado, citó declaraciones de testigos: una amiga de Natalia expresó que ella estaba “angustiada” porque Gino le había enviado un mensaje que decía “no veo la hora de que te mueras para tomar posesión de todas las propiedades que me corresponden como hijo”. Sobre esta frase, el fiscal mencionó que “está anunciándole la muerte”, y después “viene a decir que tiene una amnesia parcial”, haciendo referencia al testimonio de Gino donde expresó “haber tenido un blanco y luego ver la bacha con sangre”.
Por otro lado, hizo hincapié en una frase de Hernán: “A esta la voy a pelar como una banana, le voy a sacar todo”.
“Conforme a lo planificado, le darían al hecho una apariencia de un robo seguido de muerte, a fin de procurar su inmunidad para dar cumplimiento a su designio criminal”, explicó. Además, agregó que Hernán “obró de común acuerdo” con su hijo Gino, “determinado por la expectativa de la ventaja patrimonial que la muerte de Natalia le daría” en carácter de administrador de los bienes que heredaría su hija Lucía, ya que ella era menor al momento del hecho.
Para Márquez, ambos acusados acordaron que Hernán “aportaría todo el apoyo material” para que Gino llegue al lugar y “le diera muerte a Natalia”.
Asimismo, habló de la pericia psiquiátrica de Gino, especificando que “dice que comprendió la criminalidad del acto” y “es imputable”. De la misma manera, sobre Hernán dicen que “es un manipulador, frío y con falta de empatía”.
También citó lo que declaró el menor de los acusados el día del hecho, cuando Daniel Espinosa lo detiene. “Yo la maté, mi papá me dijo que la tenía que matar, él me llevó y yo iba acostado en el asiento de atrás del auto y después me fue a buscar al Parque”, detallaba Gino.
“Visiblemente enojado”, según expresa Espinosa, el detenido continuó confesando: “Hace mucho tiempo me insistía para que la matara. Había que matarla y así estaríamos mucho mejor, nos tocaría mucha plata y así ya no tendría que soportarla”.
Además, siguió diciendo que fue Hernán el que planeó todo, manifestando: “Me hizo poner una peluca, camperón y gorra. Entré a la casa y ella dijo que me fuera, fui al baño y al salir la empujé, la hice caer al suelo. Agarré dos cuchillos y la corté, me llevé 12 mil pesos y nos encontramos con mi papá en el Parque”. A su vez, Gino dijo que “quiso entregarse, pero amenazó con matarlo”.
La Querella
Antonio Alarcos coincidió con lo dicho por el fiscal Márquez. Además, solicitó la misma pena y calificación.
Defensa de Gino Ferrari
Ivana Castoldi, por su parte, mencionó que su defendido reconoció el crimen y que “no va a cuestionar la pericia psiquiátrica”. Sin embargo, sí hizo mención sobre el contexto y la infancia de Gino, haciendo referencia a los “abusos psicológicos” que recibía de parte de su madre a quien “no le interesaba su hijo”.
La asesora letrada solicitó 18 años de prisión invocando la legislación argentina, que refiere a circunstancias extraordinarias de atenuación. Estas se pueden aplicar en un homicidio calificado por el vínculo cuando, a pesar de ser familiares, no existe vínculo emocional.
Defensa de Hernán Ferrari
El último en alegar fue Joaquín González, e indicó que “toda la investigación, desde un principio, estaba dirigida a inculpar a Hernán” y “que no había ninguna prueba directa, sino que eran todos indicios”.
Asimismo, repasó todo lo mencionado por Márquez refutando cada uno de los puntos y solicitó la absolución.
Tras estas citas, el representante del Ministerio Público Fiscal pidió la réplica y de la misma manera lo hizo González.
