Comenzó el juicio en la causa de Natalia Mariani
Gino Ferrari: “Desearía poder verla y pedirle perdón por lo que pasó”
El hijo de la víctima confesó el hecho y mencionó que su padre “no tiene nada que ver”; llegaron acusados como presuntos coautores de “homicidio doblemente calificado”En la Cámara del Crimen de Villa María se llevó a cabo la primera jornada del juicio que tiene como acusados a Gino Ferrari, de 21 años y a Hernán José Ferrari, de 57, hijo y exesposo, respectivamente, de Natalia Rosa Mariani (48), asesinada de varias puñaladas el 28 de diciembre de 2023 en Villa Nueva.
El tribunal está compuesto por Edith Lezama de Pereyra, Félix Martínez y Eve Flores, con Francisco Márquez como fiscal.
Pasadas las 10, comenzó la presentación del caso para el jurado popular. Ivana Castoldi, la defensora de Gino Ferrari les solicitó que “presten especial atención a todas las circunstancias que rodearon la muerte de Natalia” e hizo referencia a los vínculos dentro de una familia. “Son complejos y cuando son abusivos o de maltrato pueden repercutir negativamente en la salud mental de las personas”, expresó. Por su parte, Joaquín González, abogado de Hernán Ferrari pidió que “no se dejen llevar y que decidan a base de las pruebas incorporadas”.
Los acusados
Ambos se encuentran en el Establecimiento Penitenciario N° 5 de la ciudad y se conectaron al juicio por videoconferencia.
Sobre condiciones personales, Gino Ferrari mencionó que siempre vivió en Villa Nueva, que trabajaba en la panadería de la familia con su padre, pero además armaba computadoras. Por otra parte, indicó que no consumía estupefacientes, no bebía en exceso y no tiene antecedentes penales.
Al momento de declarar, contó que el día del hecho fue a la casa de Natalia para despedirse porque se iba a mudar a Buenos Aires. “Pasé a charlar y cuando le conté, como siempre, empezó a agredirme verbalmente”, mencionó. En lo que respecta a la acusación, explicó que su madre, en “un momento le pegó”, él sintió ira y que “a partir de ahí tiene como un blanco”. Agregó: “Lo único que recuerdo es estar en frente de la bacha de la cocina donde había manchas de sangre”.
Acto seguido comentó que lo único que se le pasó por la mente fue irse del lugar y confesó: “Yo no tenía intenciones de que pase, solo quería despedirme y comenzar con el pie derecho”.
“Estoy arrepentido de lo que sucedió, no tendría que haber sido así. Terminó lastimando a mucha gente, tanto a mi hermana que terminó sola como mi papá que no tiene nada que ver en esto, solo intentó ayudar cuando le conté lo que pasó”, expresó.
Asimismo, concluyó diciendo: “Sobre todo a mi mamá que hasta el día de hoy desearía poder verla y pedirle perdón por lo que pasó”.
Por su parte, Hernán José Ferrari, oriundo de James Craik, trabajaba con su hijo en la panadería familiar, decidió no declarar.
Testigos
La primera en prestar declaración al momento de citar testigos fue la querellante Lucía Ferrari, hija de Hernán y Natalia, hermana de Gino, defendida por Antonio Alarcos.
Sus primeras palabras fueron “no sé por dónde empezar” y comenzó por lo que recordaba de ese día de diciembre de 2023:?“Ese 28 se cumplía un mes que vivíamos en esa casa, pero mucho no recuerdo”.
Contó que a las 20.47 le llegó un mensaje de su mamá que decía: “¿Por qué le diste las llaves al Gino? No digas nada” pero cuando respondió, Natalia le “clavaba el visto”.
Mientras tanto, su padre y su hermano la habían invitado a comer, pero “le dieron muchas vueltas” y se quedó a dormir en la casa de su pareja. Al otro día, después del desayuno, recibió una llamada de su madrina quien le preguntó por Natalia. “Antes de salir de la casa de mi novio lo llamé a mi papá preguntándole si sabía algo, me dijo que no y que le avisara”, expresó y en la misma línea agregó que al llegar a la casa estaba la calle cortada, había un montón de gente, varios policías. “Intenté correr a uno de ellos y me dijo ‘al parecer tu mamá está muerta’ y no se sabe si es de causa natural”, mencionó.
Fue Lucía quien les avisó al resto de su familia, los acusados, que su mamá había fallecido:?“Me dijeron que estaban repartiendo lo de la panadería y cuando llegaron me abrazaron, pero siento que fueron muy fríos”.
Por otro lado, describió que a su hermano “lo notaba normal, pero a su papá lo veía nervioso” y comentó que luego de la noticia ellos se fueron a terminar de repartir. Al mediodía, su papá volvió para decirle que “ahora había que ayudar al Gino”, quien para este momento estaba detenido en la Policía.
“Yo todavía no sabía lo que había pasado, necesitaba verla y confirmarlo”, confesó.
Según cuenta Lucía, su padre y su hermano, “seguían hablando mal de Natalia por el tema de la plata”, mencionando que ellos le decían todo el tiempo “que cuide el dinero”.
Además, señaló que fue a visitarlos a la cárcel y Gino le dijo que “no había sido él, que el asesino estaba suelto” y contó que era su mejor amigo, pero era una persona “muy manipuladora, que le hacía daño, pero ella no lo quería aceptar”. “Yo sí siento que sean ellos, sé que son ellos, que mi papá lo planeó y mi hermano lo hizo”, refirió.
Mientras estuvo detenido, Gino siguió en contacto con su hermana. Uno de los mensajes que intercambiaron decía, de parte de Lucía, “mataste a mamá Gi"” y él respondió “nadie es perfecto”.
Otro de los testigos en esta primera jornada fue Jorge Mariani, padre de la víctima. Él cuenta que Natalia y Gino “no se llevaban bien”. “El padre los manipulaba mucho a los chicos, les decía que le pidieran plata a la madre que era ella la que tenía”, explicó.
Por otra parte, el sargento Gonzalo Caballero, quien trabaja en la Dirección de Investigación de la Policía de Córdoba especificó que su área cumple tareas que ayudan al esclarecimiento de los hechos delictivos y para esto, realizó entrevistas a vecinos y un relevamiento de las cámaras de la zona. “Cuando hablé personalmente con Gino se había pelado, se lo notaba nervioso y cuando le preguntamos sobre la convivencia se bloqueaba y decía que miremos las cámaras”, expresó y aclaró que esas cámaras de las que habla el acusado en realidad “contradicen todo lo que él manifiesta”.
En la audiencia, se mostraron los recortes de video que consideraron fundamentales para que los jurados populares vayan pensando qué decisión tomarán al final de la semana.
“No tenía empatía, buscaba armar un relato previo y miraba un punto fijo. No me miró a los ojos en ningún momento”, indicó Caballero respecto al menor de los acusados.
El último de los testigos de este primer día fue Ariel Emilio Fuentes, jefe de la Delegación de Policía Científica de Villa María quien estuvo a cargo del equipo técnico.
“Es interesante la forma en la que camina Gino, tiene una particularidad que permitió identificarlo en una de las cámaras”, indicó. Además, explicó a través de fotografías cómo podría haber sido el hecho paso a paso, con las dos armas homicidas. “Se ve perfectamente que hay una descarga emocional por el corte en el cuello”, detalló y agregó:?“El autor material es Gino con complicidad de su padre”.
Basándose en el análisis de las distintas cámaras de seguridad, una de ellas con audio donde se puede escuchar a alguien gritar “Gino”, y otra donde Lucía identificó a su hermano abrigado, ocultándose, Fuentes reafirmó que el autor material es “el hijo y el padre evidentemente es cómplice”.
En 2023
Natalia fue asesinada en el interior de su casa, ubicada en Villa Nueva, en calle 9 de Julio 1088 cuando se encontraba sola. De acuerdo a lo investigado, su hijo ingresó a la vivienda con su llave y, tras sorprenderla, le aplicó dos golpes de puño en el rostro por lo que Mariani se desvaneció y cayó al suelo.
Luego tomó un cuchillo de cocina tipo Tramontina y le asestó a su madre múltiples heridas, para después continuar con un cuchillo tipo carnicero.
Posteriormente, Gino sacó del placard del dormitorio 400 mil pesos y 600 dólares y, para simular un robo, revolvió cajones y otros objetos que había en la habitación.
Al momento de ser detenidos, el miércoles 10 de enero del año pasado, padre e hijo vivían en Lima 834, y explotaban la panadería “Doña Rosa”, ubicada en la esquina de San Martín y Lima, también en Villa Nueva.
