Muertes en el Neonatal - Dos testimonios reveladores en la 12ª audiencia del juicio

Escuchaba horrorizada los relatos de sus compañeros

Entre otros testigos, ayer comparecieron el hombre que presentó la denuncia que dio inicio a la causa, en julio de 2022, y su esposa, una médica que trabaja en el nosocomio cordobés. Fue ella quien le contó lo que allí estaba sucediendo...
viernes, 24 de enero de 2025 · 08:30

El ingeniero cordobés Francisco Luperi y su esposa, la anestesióloga Virginia Zamora, quien trabaja en el Hospital Materno Neonatal “Dr. Ramón Carrillo” de la capital provincial desde hace 14 años, declararon ayer en la 12ª audiencia del juicio que se le sigue a la enfermera Brenda Cecilia Agüero (29) por las muertes de cinco recién nacidos y el presunto intento de asesinato de otras ocho criaturas.

Virginia Zamora le contó a su marido lo que estaba sucediendo (foto: La Voz)

Luperi fue quien presentó la denuncia que dio inicio a la causa, el 4 de julio de 2022. Justamente por eso es considerado un “testigo clave” en el proceso, ya que, tras su presentación, la Justicia empezó a investigar los decesos ocurridos entre marzo y junio de aquel año.

Zamora también dio su testimonio ante jueces técnicos y jurados populares. Fue ella quien le comentó a su marido que estaba conmocionada por la cantidad de casos que venían ocurriendo de bebés que morían sin explicación y que escuchaba horrorizada los relatos de sus compañeros, describiendo lo que pasaba en las guardias.

“Obviamente que cada vez que sucedía un hecho lo tomábamos como una noticia triste. Pero a medida que se fueron acumulando los casos, lo charlábamos en casa cada vez con más preocupación”, explicó Luperi.

 

“Eran hechos graves”

El ingeniero añadió que “transcurrieron seis u ocho semanas, pero ella iba recibiendo información a destiempo. Recuerdo que un día, al volver del Hospital, me comentó que había más bebés muertos o con lesiones y que no se sabían cuál era la causa. Entonces decidimos, juntos, que esa información debía ponerse a disposición de la Justicia para que tomara conocimiento. Eran hechos graves que involucraban vidas de recién nacidos”.

Luperi contó que en su denuncia solicitaba que se analizara la veracidad de los comentarios que escuchaba su pareja y, en caso de ser necesario, que se tomaran las medidas correspondientes.

“Yo hice la denuncia para tratar de resguardar a mi esposa, pero desconocía si había una investigación previa en la Justicia. Por esa razón decidimos llevar la información para que se verifique si los comentarios eran ciertos”, aclaró.

En su testimonial, el ingeniero sostuvo: “Lo que nosotros sabíamos en concreto es que había muertes, que la situación era grave y que las respuestas no iban a estar ahí. Creímos que la Justicia era el único lugar donde teníamos que asistir”.

 

“Nadie nos decía nada”

Tras escuchar a Luperi, jueces y jurados receptaron la declaración de Zamora, quien se quebró al confesar que vivió todo el proceso “con espanto”.

“Morían niños al lado nuestro, pared de por medio, y nadie nos decía nada”, aseguró la médica, precisando que no había explicaciones clínicas para los casos fatales.

Contó que ella estaba siempre en el área de quirófano y reveló las conversaciones que mantenía con la instrumentadora Viviana Martínez, quien también declaró en el debate.

“Viviana me comentó de una guardia terrible. Me movilizó mucho. Tengo una fecha fija, concreta, porque estaba de guardia y nos informaron que había que hacer una biopsia en piel, en quirófano, con anestesia general. Era un procedimiento raro, porque se puede hacer con anestesia local dentro de la misma habitación”. Fue en un bebé que sobrevivió a las lesiones que le produjeron las inyecciones con potasio.

Zamora mencionó que la exdirectora del Hospital, Liliana Asís, imputada por “encubrimiento”, les pedía a los trabajadores “que no se metieran, porque iban a entorpecer la investigación interna”.

Por otro lado, la anestesióloga recordó las distintas hipótesis que se tenían ante la aparición de “lesiones raras” en los cuerpos de los recién nacidos, de las cuales “nadie sabía las causas”.

En ese sentido, explicó las diferencias entre la vitamina K y el cloruro de potasio, ya que se analiza si la enfermera acusada había confundido los frascos. Sin embargo, aseveró que “es difícil confundir”, principalmente por las diferencias en las ampollas y las presentaciones de dichas sustancias.

Respecto del potasio, detalló que “se coloca en un suero y pasa por goteo”, y que “no se lo puede aplicar en bolo, rápido, porque puede generar un paro”. Consultada por los efectos que puede producir al inyectarlo de manera inadecuada, sentenció: “En bebés produciríamos un paro y la muerte”.

Al cierre de su testimonio, la anestesióloga volvió a quebrarse y, entre lágrimas, señaló: “A esas mamás, a esas familias, les deseo de todo corazón que lleguen a saber la verdad. Y les pido a ustedes, miembros de la Justicia de Córdoba, que por favor no nos defrauden. Esas familias necesitan saber y nosotros, como ciudadanos, también”.