Cámara del Crimen de Villa María - Juzgados por numerosos delitos, en su mayoría contra la propiedad
Los cinco fueron condenados, pero solo dos quedaron presos
Carlos “Pluma” Zárate y Darío Carrión recibieron las penas más altas. En tanto, Ricardo “Fiero” Barrera y su pareja, Macarena Cuello, fueron excarcelados. Y el quinto implicado, Edgar Zárate, hermano del primero, mantuvo la libertad
Cuatro villamarienses y un riocuartense fueron condenados ayer en la Cámara del Crimen local por una gran cantidad de episodios delictivos ocurridos en esta ciudad entre noviembre de 2015 y febrero de 2023, muchos de los cuales estaban incluidos en causas conexas.
En su gran mayoría, se trató de hechos contra la propiedad (algunos de gravedad), aunque no fueron pocos los ilícitos contra las personas de menor gravedad, como lesiones, amenazas, resistencia y desobediencia a la autoridad.
De todos modos, uno de los convictos protagonizó dos asaltos a mano armada, un delito que tiene como sanción mínima seis años y ocho meses de cárcel.
Delitos al por mayor
La pena más alta, producto de una unificación de sentencias, le fue aplicada a Carlos Matías Zárate (37), alias “Pluma”, luego de ser hallado culpable de nada menos que 13 ilícitos de los más variados, cometidos en diferentes causas, muchas de ellas de vieja data.
En efecto, Zárate fue declarado autor penalmente responsable de “robo calificado por el uso de arma de fuego cuya operatividad no se pudo acreditar”, “robo”, “amenazas calificadas reiteradas” (dos hechos), “robo calificado por escalamiento”, “resistencia a la autoridad reiterada” (dos hechos), “entorpecimiento funcional”, “amenazas”, “lesiones leves calificadas”, “tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización”, “encubrimiento” y “disparo de arma de fuego”.
En realidad, por esa seguidilla de ilícitos le impusieron tres años de prisión efectiva. Pero como tenía pendiente una sanción de siete años de cárcel dictada hace casi seis meses por un asalto a mano armada perpetrado en marzo de 2022 en Villa Nueva, se unificaron ambas sentencias y se le impuso la pena única de nueve años de prisión de cumplimiento efectivo.
Declarado reincidente
En tanto, el riocuartense Darío Félix Carrión (33) recibió una condena de seis años y ocho meses de prisión efectiva por hechos de “robo calificado por el uso de arma de fuego operativa”, “robo calificado por el uso de arma de fuego operativa en grado de tentativa” y “robo”.
Como también registra una condena dictada en agosto de 2019, fue declarado reincidente y no podrá acceder al beneficio de la “libertad condicional”.
Reincidente, pero libre
Otro de los convictos con antecedentes que fue condenado en la víspera es Ricardo Ariel Barrera (38), alias “Fiero”, a quien le impusieron un año y ocho meses de prisión efectiva, también con declaración de reincidencia, por hechos de “lesiones leves calificadas”, “amenazas” y “desobediencia a la autoridad”.
Sin embargo, por el tiempo que llevaba entre rejas se le dio por cumplida la sanción y se ordenó su inmediata libertad.
Pena en suspenso I
Por otra parte, Macarena Priscila Cuello (29), también alojada en el Establecimiento Penitenciario Nº 5, recibió una pena de tres años de prisión de ejecución condicional por hechos de “robo”, “violación de domicilio”, “lesiones leves”, “amenazas”, “desobediencia a la autoridad”, “encubrimiento” y “resistencia a la autoridad”.
Como la sanción aplicada es en suspenso, en la sentencia se ordenó su inmediata libertad, aunque también se dispuso que deberá cumplir estrictamente una serie de reglas de conducta si no quiere volver a la cárcel.
Pena en suspenso II
El único de los cinco condenados que compareció en libertad es Edgar Emiliano Zárate (35), hermano de Carlos, quien recibió un castigo de tres años de cárcel en suspenso por hechos de “robo calificado por el uso de arma de fuego cuya operatividad no se pudo acreditar”, “robo”, “amenazas calificadas por uso de armas” y “lesiones leves”.
Justamente porque la pena fue de ejecución condicional, pudo mantener el estado de libertad con el que había llegado a Tribunales. Y del mismo modo que Cuello, tendrá que cumplir a rajatabla las reglas de conducta impuestas en el veredicto.
El juez y las partes
El juicio oral y público fue presidido por el camarista Félix Martínez y contó con la participación del fiscal Francisco Márquez, de los abogados villamarienses Rodrigo Hayas (defensor de los hermanos Zárate) y Javier Marcos (asistió legalmente a Barrera y Cuello), del letrado bellvillense Horacio López (Carrión) y del secretario Walter Rodríguez.
Los cinco condenados estuvieron presentes en la sala de audiencias que la Cámara del Crimen posee en el quinto piso del Palacio de Justicia.
Los datos de cada uno
Carlos Zárate nació en Villa María el 25 de enero de 1987, se domicilia en esta ciudad y al momento de ser detenido (el 20 de enero de 2021, dos días después de balear a un vecino de Los Olmos) trabajaba como empleado de un taller mecánico.
Tiene como antecedente penal una condena dictada el 4 de marzo de 2024 (siete años de prisión por un “robo calificado por uso de arma de fuego operativa”), aunque la misma no está firme porque su abogado defensor casó la sentencia.
Al declarar sobre condiciones personales, admitió ser consumidor de estupefacientes y dijo que cursó estudios secundarios, pero no los completó.
Darío Carrión es oriundo de Río Cuarto (23 de mayo de 1991), pero vive en Villa María desde hace varios años. Cuando fue detenido (el 7 de febrero de 2023) se ganaba la vida realizando tareas de albañilería.
Cuando declaró sobre condiciones personales, dijo que completó sus estudios secundarios, que no consume drogas y que registra condenas anteriores, la última el 5 de agosto de 2019 (un año de prisión), que ya cumplió.
Ricardo Barrera y Macarena Cuello nacieron en Villa María los días 18 de enero de 1986 y 27 de julio de 1995, se domicilian en esta ciudad y trabajan como vendedor ambulante y empleada doméstica, respectivamente. Los dos fueron detenidos el 24 de diciembre de 2022 y recuperaron la libertad en la víspera, por lo que pasaron en la cárcel poco más de un año y ocho meses, más precisamente 614 días.
Por último, Edgar Zárate también es villamariense (15 de mayo de 1989), vive en esta ciudad, es empleado de comercio, admitió ser consumidor de drogas y tanto él como Cuello son convictos primarios, ya que no registraban condenas anteriores.
Objetos decomisados
En el veredicto, el juez Martínez también dispuso el decomiso de dos motocicletas (una Honda Wave y una Keller Classic), un revólver calibre 32 largo, marca Corzo, y los cinco proyectiles que tenía en el tambor, además de una campera con capucha y una remera, elementos que fueron secuestrados por la Policía en algunos de los operativos.
