Cámara del Crimen local - Fue juzgado por agredir físicamente a su expareja y retenerla por la fuerza

Condena y libertad para el exboxeador Sergio Merani

Le impusieron 10 meses de prisión por “lesiones leves calificadas” y “privación ilegítima de la libertad”. Por el tiempo que llevaba detenido, se le dio por cumplida la pena y fue excarcelado al concluir la audiencia
sábado, 10 de agosto de 2024 · 09:36

El exboxeador villamariense Sergio Daniel Merani (62) fue condenado ayer por hechos de violencia de género en perjuicio de su expareja, pero pudo recuperar la libertad porque le impusieron una sanción prácticamente idéntica al tiempo que llevaba detenido

En el marco de un juicio de trámite abreviado durante el cual admitió su culpabilidad de los ilícitos cometidos en esta ciudad, el excampeón argentino y sudamericano de los medio-pesados, quien además combatió tres veces por el título mundial de la categoría, fue declarado autor penalmente responsable de “lesiones leves calificadas” (por el vínculo) y “privación ilegítima de la libertad”.

El “Gringo” Merani compareció por videoconferencia desde la cárcel de barrio Belgrano, donde estaba alojado desde fines de septiembre de 2023, mientras que en la sala de audiencias de la Cámara del Crimen local se constituyeron el juez Félix Martínez, el fiscal Francisco Márquez, los abogados defensores Sandra Lenti y Rodrigo Hayas y el secretario Walter Rodríguez.

Tras la confesión lisa y llana por parte del expugilista con respecto al violento suceso ocurrido el pasado 27 de septiembre en una vivienda de barrio Mariano Moreno, las partes pudieron plasmar en sus alegatos el acuerdo al que habían arribado previo a las deliberaciones, mediante el cual solicitaron una pena de 10 meses de prisión de cumplimiento efectivo.

 

Celos, discusión y...

En horas de la tarde de aquel día y luego de discutir por cuestiones de celos con quien por entonces era su pareja, Merani la tomó del cuello y la arrinconó contra una pared, tras lo cual le propinó un golpe de puño en la zona de las costillas que la dejó sin aire. Después de la agresión, le impidió salir de la casa por algunos minutos, hasta que llegó el hijo de la víctima.

Como fue detenido al día siguiente de la agresión, el “Gringo” llevaba exactamente 10 meses y 10 días entre rejas. Por lo tanto, se le dio por cumplida íntegramente la condena y el magistrado ordenó su inmediata libertad, que se efectivizó desde el mismo Establecimiento Penitenciario Nº 5 en las primeras horas de la tarde.

Al declarar sobre condiciones personales, Merani dijo que nació en Villa María el 30 de julio de 1962, que tiene domicilio en esta ciudad (aunque vivió muchos años en Tío Pujio, donde trabajó en el campo) y refirió que al momento de ser detenido se ganaba la vida como arrendatario de inmuebles urbanos y rurales.

 

Una pena similar en otro juicio abreviado

En otro juicio abreviado, también realizado por videoconferencia, el mismo juez Martínez le impuso una pena de tres años de prisión de ejecución condicional (es decir, en suspenso) a otro iracundo sujeto que amenazó y lesionó a una funcionaria policial y tiempo después agredió a su expareja, por lo que pudo recuperar la libertad luego de un año, tres meses y 23 días.

Se trata de Juan José Quevedo (22), alias “Cueco”, quien del mismo modo que en el juicio anterior confesó los hechos y fue declarado culpable de “resistencia a la autoridad”, “lesiones leves calificadas”, “amenazas calificadas por uso de arma”, “daño”, “agresión con toda arma” y “amenazas reiteradas”.

Nacido en Villa María el 13 de mayo de 2002, pero domiciliado en Villa Nueva, Quevedo había sido detenido el 14 de abril de 2023 luego de protagonizar una serie de violentos episodios en perjuicio de quien por entonces era su pareja.

Sin embargo, este joven cuentapropista del rubro construcción tenía pendiente otra causa penal desde el 4 de diciembre de 2022, cuando agredió a una mujer policía en calle Córdoba al 100, en barrio Palermo, luego de ocasionar disturbios en el interior de un boliche bailable de esa zona de la costanera.

Previo a ser detenido, el exaltado individuo insultó y amenazó a los uniformados, y se resistió tenazmente al arresto. En esas circunstancias empujó al personal y le provocó heridas leves a una de las agentes.

En su veredicto, el magistrado dispuso una serie de reglas de conducta que Quevedo deberá cumplir estrictamente si no quiere volver a la cárcel.

Concretamente, tendrá que fijar domicilio (no se podrá mudar ni ausentar sin autorización del Tribunal de Ejecución?Penal), deberá abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con su expareja, no podrá consumir bebidas alcohólicas en exceso ni sustancias estupefacientes y, sobre todo, deberá realizar un tratamiento psicológico acorde a la naturaleza de los hechos de violencia por los cuales fue detenido y condenado.

Finalmente, cabe señalar que, además de Martínez, también participaron de la audiencia de debate el fiscal Márquez, la abogada defensora Florencia Vottero y la secretaria Gabriela Sanz.