El Tribunal Superior hizo lugar a un recurso de casación presentado por el abogado Eduardo Rodríguez

Caso Selien: la Justicia revocó la perpetua a los condenados

Germán Ferreyra, Nicolás Murúa y Lucas Tisera habían sido declarados culpables de “homicidio calificado por alevosía”. Ahora, la Cámara del Crimen de Villa María deberá definir la sanción de cada uno como coautores de “homicidio simple”
sábado, 6 de julio de 2024 · 07:00

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Córdoba hizo lugar ayer a un recurso de casación presentado por el abogado local Eduardo Luis Rodríguez en favor de los condenados Germán “Topo” Ferreyra (30), Nicolás Gonzalo Murúa (30) y Lucas Omar Tisera (30) por el asesinato del joven villanovense Selien Marcelo Cantero (20).

El fallo del máximo tribunal de la Provincia anuló parcialmente la sentencia dictada el 17 de marzo de 2021 por la Cámara en lo Criminal y Correccional de Villa María, constituida con jurados populares, que había declarado a los tres acusados coautores penalmente responsables del delito de “homicidio calificado por alevosía” por el violento episodio ocurrido el 1 de septiembre de 2018 en el Parque Hipólito Yrigoyen de la vecina ciudad.

Rodríguez había recurrido a esa instancia procesal por considerar que el veredicto condenatorio se fundó en “una mala interpretación de los testimonios y una omisión, al no considerar adecuadamente la contextura física de la víctima, lo cual desafía la narrativa de que la misma estaba en estado de indefensión”.

La Sala Penal del TSJ, integrada por los vocales Sebastián Cruz López Peña (presidente), Aida Lucía Tarditti y María Marta Cáceres, argumentó que “no hay elementos de prueba que corroboren la alevosía” y dispuso que la causa sea reenviada a los Tribunales de esta ciudad para que, oportunamente, se realice una nueva audiencia para la imposición de penas acordes al delito de “homicidio simple”.

Esa calificación legal, descrita en el artículo 79 del Código Penal de la Nación, establece que “se aplicará prisión de ocho a 25 años al que matare a otro”.

 

Una nueva audiencia

Ahora, la Cámara del Crimen local deberá fijar fecha para realizar una nueva audiencia de debate, en la cual las partes (Fiscalía, Querella y Defensa) tendrán que pedir las condenas que consideren más adecuadas para cada uno de los condenados, pero dentro de la figura legal del “homicidio simple”, es decir, entre ocho y 25 años de cárcel.

Cabe recordar que Ferreyra, Murúa y Tisera eran convictos primarios al momento de sentarse en el banquillo de los acusados, e incluso durante la instrucción de la causa, confeccionada por la fiscal Juliana Companys, confesaron su culpabilidad en el hecho que les atribuyó la funcionaria judicial.

Al elevar la causa a juicio, Companys acusó a los tres como coautores de “homicidio simple”, y bajo esa calificación legal llegaron al día de la primera audiencia, realizada el lunes 15 de marzo de 2021, en el hall de entrada al Palacio de Justicia villamariense.

Por entonces, la pandemia de coronavirus restringía considerablemente los juicios orales y públicos, a tal punto que era obligatorio el uso de barbijos y los acusados comparecían por videoconferencia desde su lugar de detención.

 

Cambio de calificación

Al momento de presentar el caso ante jueces y jurados, e incluso durante su alegato, dos días después, el fiscal de Cámara, Francisco Márquez, solicitó un cambio de calificación legal del hecho por entender que Cantero había recibido una feroz golpiza “cuando se encontraba tendido en el suelo, inconsciente y en total estado de indefensión”.

En esa instancia, la abogada Florencia Vottero, representante de la mamá de la víctima, Gabriela García, quien se constituyó en la causa como querellante particular (acusadora privada), adhirió al pedido de Márquez y reclamó la pena máxima para los homicidas.

A su turno, Rodríguez, codefensor junto a sus colegas María Florencia Zanoni y Javier Marcos, solicitó una condena de cinco años de prisión para cada uno de sus clientes como coautores de “homicidio con exceso en la legítima defensa”.

Finalmente, alrededor de las 20.30 de aquel el miércoles 17 de marzo de 2021 y luego de deliberar una hora y media, jueces y jurados declararon a Ferreyra, Murúa y Tisera culpables de “homicidio calificado por alevosía”, aunque el fallo no fue unánime, sino por mayoría de votos (8 a 2).

En 2021 y por mayoría de votos, jueces y jurados declararon la culpabilidad de los tres acusados como coautores del delito de “homicidio calificado por alevosía”

Una brutal golpiza

El crimen de Cantero se produjo alrededor de las 6.30 de la mañana del sábado 1 de septiembre de 2018 en la principal avenida del parque villanovense, denominada Oscar “Coco” Cáceres, en homenaje al destacado ciclista de la vecina ciudad.

Durante la instrucción de la causa, la fiscal Companys obtuvo numerosos elementos probatorios, como las declaraciones de dos testigos presenciales de la brutal golpiza que recibió Selien (golpes de puño y puntapiés) y dos videos obtenidos con las cámaras de seguridad de la Cooperativa de Agua (Capyclo) y de la carnicería “El Galleguito”.

Los registros fílmicos también fueron de vital importancia porque permitieron localizar el Peugeot 208 blanco con vidrios polarizados (patente AA-994-ZY, propiedad del padre de Tisera) en el que se desplazaban los imputados y a bordo del cual se dieron a la fuga tras la feroz paliza.

Además, el testimonio de una pareja de novios que estaba a bordo de un auto, en el interior del parque, fue clave para la causa, ya que ambos no solo vieron el violento incidente, sino que pusieron en fuga a los agresores al tocar reiteradamente la bocina del coche en el que se encontraban para que los tres sujetos cesaran en la golpiza.

 

Les había robado

Al declarar durante todo el proceso, Tisera dijo que aquella noche él y sus amigos habían ido a bailar a “Ciro” y que cuando salieron advirtieron que les habían robado dos teléfonos celulares, una campera y los documentos que se hallaban en el interior del Peugeot.

También dijo que, mientras circulaban por calle Belgrano, se cruzaron con Cantero (iba a pie) y vieron que llevaba la campera, por lo que decidieron bajarse y comenzaron a correrlo por el interior del parque. Le dieron alcance cuando Selien tropezó y cayó al suelo frente a los quinchos y asadores ubicados en la avenida central.

Tisera admitió que allí lo golpearon y que, de ese modo, pudieron recuperar sus pertenencias.

Cuando llegó el turno de que declararan Ferreyra y Murúa, ambos se quebraron y optaron por guardar silencio.

Los tres homicidas fueron detenidos al día siguiente del crimen y desde entonces están privados de la libertad. Llevan cinco años y 10 meses entre rejas.

Por último, cabe señalar que al momento de cometer el homicidio, Murúa y Ferreyra estaban a pocos días de cumplir 25 años (nacieron los días 9 y el 16 de septiembre de 1993, respectivamente), y Tisera, 24 (12 de abril de 1994).

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