Penas en suspenso y libertad para dos albañiles

viernes, 5 de julio de 2024 · 08:52

Dos trabajadores de la construcción fueron condenados ayer en la Cámara del Crimen de Villa María por hechos de violencia de género que tuvieron como víctimas a sus respectivas exparejas. Sin embargo, como las sanciones fueron en suspenso, ambos convictos pudieron recuperar la libertad.

 Luis Sosa estuvo detenido 10 meses en la cárcel local. Fue arrestado en Villa María el mismo día que  agredió físicamente y amenazó a su expareja con un arma de fuego 

Se trata de Jonathan Walter Ñañez (32) y Luis Walter Sosa (55), quienes recibieron penas de tres años de prisión de ejecución condicional en sendos juicios de trámite abreviado que fueron presididos por la camarista Eve Flores y se realizaron por videoconferencia.

En la primera audiencia de debate de la jornada, Ñañez fue hallado culpable de “lesiones leves doblemente calificadas, por el vínculo y por violencia de género, reiteradas” (seis hechos); “amenazas reiteradas” (ocho hechos), “robo”, “daño”, “desobediencia a la autoridad”, “violación de domicilio reiterada” (dos hechos) y “coacción”.

En la segunda, Sosa fue declarado autor penalmente responsable de los delitos de “amenazas calificadas por uso de arma” y “lesiones leves calificadas”.

Cabe señalar que, además de la magistrada mencionada, participaron de los dos procesos orales y públicos el fiscal Francisco Márquez y el secretario Walter Rodríguez. En tanto, como defensores intervinieron los abogados locales Damián Rodríguez Pierige (asistió a Ñañez) y Fernanda Sosa.

Otro punto coincidente en los dos veredictos es que ambos condenados, por el tiempo de las condenas, deberán cumplir estrictamente con una serie de reglas de conducta si no quieren volver a la cárcel.

Entre otras disposiciones legales, tanto Ñañez como Sosa tendrán que fijar domicilios, no podrán consumir bebidas alcohólicas en exceso ni sustancias estupefacientes, deberán someterse a tratamientos psicológicos acordes a sus problemáticas de violencia familiar y de género, y -sobre todo- abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con las víctimas.

 

Otros detalles de las dos causas

Jonathan Ñañez, alias Jony, nació en Villa María el 5 de abril de 1992, pero cuando fue detenido, el 6 de julio del año pasado, estaba domiciliado en la vecina localidad de James Craik.

Al declarar sobre condiciones personales, dijo que no completó sus estudios primarios, que se ganaba la vida trabajando como albañil y que no consume drogas.

Los hechos por los cuales fue juzgado y condenado ocurrieron en la ciudad de Oliva en 2017 y 2023; la mayoría, en perjuicio de su expareja, aunque también profirió amenazas en contra de una persona del entorno familiar de la misma mujer.

En tanto, Luis Sosa es oriundo de Arroyito (25 de abril de 1969), pero cuando fue aprehendido por los hechos de violencia contra su ex, el 3 de septiembre de 2023, estaba viviendo en Villa María

Del mismo modo que en el juicio anterior, al declarar desde la cárcel, dijo que cursó íntegramente la escuela primaria, que realiza tareas propias de la construcción y admitió ser consumidor de estupefacientes.