Por inhalar monóxido de carbono

Durante el último año murieron 200 personas

Con la llegada del invierno y las bajas temperaturas, las intoxicaciones por monóxido de carbono son más frecuentes debido al uso de los calefactores y artefactos, por lo que el mal uso de los aparatos puede ocasionar pérdidas del gas y, en muchas ocasiones, generar la muerte de personas.

En los últimos 12 meses, tomando en cuenta la totalidad del país, perdieron la vida más de 200 personas.

El monóxido de carbono es un gas venenoso, sin color ni olor, conocido como “el asesino invisible”. Este gas se produce por la combustión incompleta del carbono presente en materiales tales como leña, carbón de leña, gas, querosén, alcohol, gasoil y nafta.

Valeria El Haj, directora médica nacional de Ospedyc, comentó que “al ser tan imperceptible, es necesario tomar medidas preventivas.

El monóxido ingresa al cuerpo a través de la respiración y va reemplazando al oxígeno en el torrente sanguíneo, provocando la hipoxia de los tejidos, lo que conlleva sufrimiento de distintos órganos, principalmente el corazón y el cerebro”.

Los médicos señalan que: “El principal peligro de este tipo de intoxicación es que en muchos casos las personas no son conscientes de los síntomas, los cuales pueden variar de un individuo a otro”.

 

Síntomas

Los principales síntomas son el dolor de cabeza, náuseas o vómitos, mareos, acompañados de cansancio, letargo o confusión, desmayo o pérdida de conocimiento, alteraciones visuales, convulsiones y, en última instancia, se ingresa en estado de coma.

Los especialistas dicen que: “Quienes tienen mayor riesgo de intoxicación son los más pequeños, los adultos mayores, las personas con enfermedades cardíacas y/o pulmonares, los fumadores y aquellos que habitan en zonas de gran altitud”.

 

Ante la sospecha

Lo primero que se solicita es abrir ventanas y puertas, salir a tomar aire fresco de inmediato, apagar los artefactos de gas. En otros casos se debe acudir con urgencia a un centro de salud u hospital y/o comunicarse inmediatamente con un servicio de emergencias médicas.

Para prevenir la intoxicación por monóxido de carbono es elemental el control de las instalaciones y el buen funcionamiento de artefactos, así como mantener los ambientes bien ventilados.

Además, se necesita examinar especialmente las salidas al exterior de los artefactos a gas: hornos, calefones, estufas y calderas para asegurarse que están permeables y en buen estado.