Acusado de “torturas seguidas de muerte” por el hecho ocurrido en el penal de Bouwer
Otro guardia preso por el crimen de César Moreno
Es el octavo agente del Servicio Penitenciario de Córdoba detenido por el violento asesinato del villamariense. En total, son 10 las personas involucradas en el trágico episodio registrado hace nueve mesesUn guardia del Servicio Penitenciario de Córdoba (SPC) fue detenido en las últimas horas por el asesinato de César Darío Moreno (50), ocurrido el 18 de septiembre del año pasado en el Complejo Carcelario Nº 1 “Reverendo Francisco Luchesse”.
Se trata del octavo agente del SPC implicado en el crimen del villamariense, por lo que ya son 10 las personas privadas de la libertad por el violento suceso registrado en el penal de Bouwer, todas imputadas como presuntas coautoras del delito de “torturas seguidas de muerte”.
“El pasado viernes se decidió la detención de un nuevo guardia de seguridad”, dijo ayer Nicolás Torres, secretario de la Fiscalía de Instrucción del Distrito 1, Turno 3, que está a cargo de José Alberto Mana.
En declaraciones periodísticas, Torres señaló que la nueva detención “surgió a raíz de las investigaciones” que se llevan adelante y afirmó que “ya declararon los nueve imputados anteriores, entre ellos dos médicos, y los abogados tienen nuevo acceso a la causa”.
Cabe recordar que el exjugador y exentrenador de rugby del Jockey Club Villa María, quien no tenía antecedentes de ningún tipo, fue detenido el 14 de septiembre de 2023 por efectivos policiales en barrio Nueva Córdoba de la capital provincial, en medio de un brote psicótico.
Moreno sufría el trastorno de bipolaridad, una afección mental que produce cambios marcados o extremos en el estado de ánimo (los períodos de sentirse triste y deprimido pueden alternar con períodos de excitación y actividad intensa).
Detenido tras un brote
Aquel jueves de septiembre, alrededor de las 14.30, César ingresó a una panadería ubicada en el Paseo del Buen Pastor porque se sentía perseguido. Como no lo tomaron en serio, un brote psicótico lo sacó de su sano juicio y los empleados del negocio lo sacaron a empujones.
Poco después, agentes de la Policía de Córdoba se hicieron cargo de la situación, pero en vez de contenerlo y brindarle atención médica, lo llevaron preso.
Inicialmente lo trasladaron a la ex-UCA, pero el sábado 16 se dispuso que, por cuestiones de espacio, fuera derivado a la cárcel de Bouwer. Y dos días más tarde, en circunstancias que están siendo investigadas por el fiscal Mana, Moreno murió a raíz de la brutal golpiza que le propinaron guardias de seguridad del SPC, lo que derivó en la causa penal que en las últimas horas sumó un nuevo detenido.
Cuando el funcionario judicial se anotició del deceso de un interno de la cárcel de Bouwer ordenó investigar según dos protocolos internacionales: el de Minnesota y el de Estambul, lo que hizo que los forenses realizaran una exhaustiva autopsia.
El informe que llegó de la Morgue Judicial fue impactante: Moreno había sufrido una feroz golpiza antes de morir. Ya no se trataba de una descompensación natural o un infarto, como rezaba el informe carcelario, sino que las sospechas abrumaban: “torturas seguidas de muerte”.
Todo indica que, al ingresar al penal, Moreno discutió con un guardia y fue golpeado violentamente por otro. Y, en lugar de recibir atención médica, fue esposado de pies y manos a una cama y dejado en una celda, aislado por 48 horas, donde falleció.
