Juicio abreviado - Penas de siete años de prisión efectiva para cada uno

Condenaron a violentos ladrones de una anciana

Maximiliano Cuello y Darío Gaete golpearon y maniataron a una anciana para robarle. El atraco ocurrió a fines de octubre de 2022 en barrio General Paz. Los sujetos actuaron armados con un cuchillo Tramontina
miércoles, 12 de junio de 2024 · 07:00

Dos peligrosos delincuentes oriundos de Córdoba capital y la ciudad de Santa Fe, pero radicados en Villa María, fueron condenados ayer a pasar siete años en la cárcel por un violento y cobarde asalto que tuvo como víctima a una abuela de 89 años.

Utilizando un cuchillo, Maximiliano Antonio Cuello (31) y Darío Andrés Leonel Gaete (24) amenazaron, golpearon y maniataron a una vecina de barrio General Paz en horas de la siesta del domingo 30 de octubre de 2022, luego de pedirle “un vaso de agua” por la ventana de su casa.

Acorralados por las contundentes pruebas que los incriminaban y presagiando una pena aún mayor si negaban su participación en el hecho, los dos se declararon culpables y accedieron a un juicio de trámite abreviado.

Ambos sujetos fueron hallados coautores responsables de “robo calificado por uso de arma” (en este caso, arma blanca), un delito que es castigado con prisión de cinco a 15 años, a tenor de lo establecido por el artículo 166, inciso 2º, del Código Penal de la Nación.

En el caso de Cuello, también fue declarado reincidente y no podrá acceder al beneficio de la “libertad condicional” cuando complete las dos terceras partes de la sanción que le impusieron.

Sin embargo, los dos asaltantes registran antecedentes penales, ya que fueron juzgados y condenados en sus ciudades natales: Cuello en Córdoba, en 2017, por “robo calificado por efracción” y “robo calificado por uso de arma”, y Gaete en Santa Fe, en 2020, por “robo”, “hurto en grado de tentativa”, “encubrimiento” y “lesiones leves calificadas”.

La audiencia de debate, presidida por el juez Félix Martínez, se realizó en la Cámara del Crimen villamariense, en el quinto piso de Tribunales, y contó con la participación del fiscal Francisco Márquez, de la asesora letrada Ivana Castoldi (defendió a los dos acusados) y del secretario Walter Rodríguez.

En tanto, los confesos asaltantes comparecieron por videoconferencia desde los lugares donde se encuentran privados de la libertad: Cuello lo hizo desde el Establecimiento Penitenciario Nº 7, ubicado en San Francisco, y Gaete desde el penal de Bouwer (Complejo Carcelario Nº 1 “Reverendo Francisco Luchesse”).

 

Cómo fue el asalto

Minutos después de la una de la tarde de aquel último domingo de octubre de 2022, Cuello y Gaete se hicieron presentes en el domicilio de Blanca Bruno, ubicado en Entre Ríos 173 y, a través de una ventana que estaba abierta, le pidieron “un vaso de agua”.

La abuela, que se encontraba sentada a poco más de un metro de la ventana, se levantó, buscó un vaso, lo llenó con agua fresca y se dirigió a la puerta. Abrió y le entregó el vaso a uno de los jóvenes, quienes durante unos segundos conversaron amablemente con ella sobre el intenso calor que hacía en ese momento.

En esas circunstancias, Gaete le pidió un segundo vaso con agua, esta vez para su amigo, ante lo cual la mujer se dio vuelta, volvió sobre sus pasos y se dirigió a la cocina, sin advertir que los sujetos la estaban siguiendo.

Previamente, uno de ellos cerró la puerta con llave y luego, entre ambos, sorprendieron y abordaron a la dueña de casa en momentos que se disponía a llenar el vaso con agua por segunda vez.

 

“¡Cállese la boca!”

Cuello, quien empuñaba un cuchillo tipo Tramontina en su mano derecha, la amenazó de muerte y le advirtió: “¡Quédese quieta y cállese la boca! Queremos llevarnos el oro, la plata y nada más. Si no se queda quieta la vamos a lastimar”.

Con la situación dominada, el propio Cuello se dirigió a otros ambientes de la casa en busca de objetos de valor, mientras Gaete se quedó con Bruno en la cocina. La mujer intentó gritar, pero el asaltante hizo valer la fuerza física y le tapó la boca con la mano izquierda, mientras que con la derecha le colocó el cuchillo en la región abdominal.

Seguidamente, y siempre por la fuerza, la llevó hasta una habitación y la arrojó sobre una cama. Allí, entre los dos le ataron las manos y le taparon la boca con una prenda de vestir de la mujer.

Cuello siguió buscando dinero y objetos de valor, mientras Gaete se quedó “custodiando” a la anciana, quien segundos después logró desatarse, se quitó la mordaza y empezó a gritar pidiendo ayuda.

Fue entonces cuando Cuello regresó al dormitorio y le dio un golpe en el rostro, para luego maniatarla por segunda vez, ahora sentada a una silla. Incluso utilizaron cinta aisladora negra para taparle la boca con el objetivo de que no pudiera gritar.

 

Una hora y media

Los delincuentes estuvieron en la casa alrededor de una hora y media. Durante ese lapso revolvieron muebles y cajones, dañaron un par de cerraduras y finalmente se apoderaron de un televisor Noblex de 32 pulgadas, una filmadora JVC, una cámara de fotos Olympus, dos teléfonos celulares, prendas de vestir y una caja que contenía alhajas (incluidos varios relojes, medallas y cadenitas) y bijouterie.

Se fueron alrededor de las 14.40 con todo lo sustraído adentro de dos valijas, también propiedad de Bruno.

La anciana fue encontrada poco antes de las 5 de la tarde por su nieta Paula Tarca.

Estaba maniatada en una silla y presentaba golpes en el rostro, los brazos y las manos, por lo que fue asistida por personal médico del servicio de emergencias 107 y luego trasladada a la Clínica Marañón, donde estuvo internada un par de días con traumatismo de mandíbula.

 

Al día siguiente

Los delincuentes fueron detenidos al día siguiente, producto de un arduo trabajo del personal de la División Investigaciones de la Policía villamariense, que incluyó el relevamiento de las cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas, y diversos testimonios que se recabaron horas después del violento asalto.

El lunes 31, los investigadores policiales realizaron dos allanamientos: uno en la casa donde estaban viviendo Cuello y Gaete, en barrio Centro sur, y otro en Intendente Maciel al 1000. En este último, los efectivos arrestaron a los sospechosos y secuestraron parte de los objetos sustraídos a Bruno, como relojes y varias alhajas, mientras que en la otra vivienda se incautaron distintas prendas de vestir y los celulares.

 

Otros detalles

Maximiliano Cuello nació en Córdoba capital el 13 de febrero de 1993 y al momento de ser detenido se ganaba la vida como peón de albañil, mientras que Darío Gaete es oriundo de en la ciudad de Santa Fe (19 de junio de 1999), y trabajaba como changarín.

Los dos estaban domiciliados en Entre Ríos 520 de Villa María.

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