En los Tribunales de Río Tercero - Tres años de prisión y siete de inhabilitación para manejar

Pena en suspenso para el conductor que mató a una pareja villamariense

Se trata de Guillermo Barale, un comerciante de Almafuerte que embistió frontalmente la moto en la que viajaban el médico local, Gerardo Gómez, y su pareja, Julieta Dolman Coppari

La Justicia de Río Tercero le impuso una condena de tres años de prisión de ejecución condicional y siete años de inhabilitación para conducir al comerciante Guillermo Carlos Barale (55) tras ser declarado culpable del trágico choque en el que perdieron la vida el médico villamariense Gerardo Nicolás Gómez (33) y su novia Julieta Micaela Dolman Coppari (28), oriunda de Bel Ville y estudiante de Medicina.

Barale, domiciliado en Almafuerte, fue hallado autor responsable de “homicidio culposo agravado” (dos resultados lesivos) y “lesiones culposas agravadas” en el marco de un juicio de trámite abreviado realizado el pasado 25 de abril en la Cámara del Crimen de aquella ciudad, que fue presidido por el vocal Marcelo Ramognino.

El luctuoso siniestro vial en el que murieron instantáneamente Gómez y Dolman Coppari se produjo alrededor de las 19.15 del domingo 18 de abril de 2021 sobre la ruta provincial 2, a la altura del kilómetro 16 y en inmediaciones de la rotonda de ingreso a la localidad de Villa Ascasubi.

El comerciante guiaba un automóvil Chevrolet Tracker, en compañía de su esposa Zulma Zurita (quien sufrió graves heridas) y sus dos hijos menores (por entonces, de 15 y 13 años) cuando sobrepasó a un camión que circulaba en el mismo sentido y, sobre la mano contraria, embistió de frente a la motocicleta Kawasaki Versys en la que viajaba la pareja, que estaba radicada en Villa María.

Además del juez Ramognino, participaron de la audiencia de debate el fiscal riotercerense Alejandro Carballo, los abogados villamarienses Rodrigo Hayas y Analía Nicolli (representantes de los familiares de Julieta y Gerardo, respectivamente, quienes se constituyeron en la causa como querellantes particulares) y el letrado hernandense Mario Bongianino, defensor del condenado.

Previo a las deliberaciones, la Defensa había solicitado una “probation” (suspensión del  juicio a prueba), proponiendo que Barale reparara el daño causado, pero el planteo no prosperó. Sin embargo, luego de una serie de conversaciones entre las partes, se acordó un juicio abreviado, en el que el comerciante admitió plenamente su culpabilidad en el trágico suceso.

La ausencia de antecedentes penales, sumada a la confesión lisa y llana por parte del acusado, derivó en que la condena aplicada fuera en suspenso, aunque la Justicia también lo inhabilitó por siete años (hasta 2031) para conducir cualquier tipo de vehículo automotor.