Cámara del Crimen local - Todos por videoconferencia y uno a puertas cerradas

Delincuentes reincidentes condenados en tres juicios

Se trata de Flavio “Chancho” Casas, Sebastián Fernández y Alejandro “Mellizo” Villarreal. Al primero le impusieron cuatro años y medio de prisión; al segundo, tres años de cárcel, y al tercero, seis meses y pudo recuperar la libertad
miércoles, 22 de mayo de 2024 · 08:30

Tres convictos reincidentes fueron condenados ayer en los Tribunales de Villa María por diferentes hechos delictivos cometidos en esta ciudad en los últimos años, pero solo uno de ellos fue liberado al concluir la audiencia de debate.

La pena más alta recayó en Flavio Rodrigo Casas (34): le impusieron cuatro años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo y multa de 1.102.500 pesos, tras ser declarado culpable de “robo”, “violación de domicilio”, “coacción reiterada” (dos hechos), “amenazas” y “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.

En tanto, Sebastián Alejandro Fernández (37) recibió una condena de tres años de cárcel y multa de 30.000 pesos, por 16 ilícitos: “resistencia a la autoridad reiterada” (cinco hechos), “desobediencia a la autoridad reiterada” (tres), “tenencia simple de estupefacientes reiteradas” (dos), “abuso sexual simple”, “exhibiciones obscenas”, “amenazas calificadas”, “lesiones leves calificadas”, “violación de domicilio” y “robo”.

Por otra parte, a Alejandro Daniel Villarreal (37) le aplicaron una sanción de seis meses de prisión efectiva por hechos de “hurto” y “amenazas”, pero como estaba detenido desde el 26 de octubre de 2023 se le dio por cumplida la sanción y se ordenó su inmediata libertad.

 

Un tipo peligroso

En la última audiencia de la jornada, realizada a puertas cerradas porque uno de los hechos era de instancia privada, compareció un peligroso delincuente villamariense, cuyo nombre se hizo conocido hace poco más de 16 años, cuando baleó al fiscal de la Cámara del Crimen local, Francisco Márquez, en un episodio que conmocionó a toda la opinión pública.

En esta oportunidad, Sebastián Fernández fue juzgado por numerosos ilícitos cometidos desde mediados de 2017 hasta el 10 de diciembre de 2022, cuando fue detenido por un robo.

Nacido en esta ciudad el 30 de septiembre de 1986, Fernández alcanzó notoriedad pública a raíz del intento de asesinato del funcionario judicial, perpetrado en horas de la madrugada del 2 de abril de 2008 en la puerta de su casa, en barrio Villa Oeste de Villa Nueva.

Junto a otro malviviente, irrumpió armado con una pistola calibre 9 milímetros y, en medio de un forcejeo, le efectuó un disparo que impactó en el cuello de Márquez, quien por milagro no perdió la vida en el brutal ataque.

El 27 de agosto de 2010 fue condenado a 11 años de prisión efectiva tras ser declarado coautor de “homicidio en grado de tentativa, agravado por el empleo de arma de fuego y por la intervención de un menor de 18 años de edad”, con declaración de reincidencia.

Luego de cumplir aquella sanción penal, Fernández recuperó la libertad y algún tiempo después volvió a las andanzas. Cometió numerosos delitos (descriptos al comienzo de la nota), pero uno de ellos tuvo como víctima a una mujer de su entorno familiar, a quien le mostró los genitales y luego la manoseó. Por esa causa, la audiencia de la víspera fue a puertas cerradas y no se conocieron detalles puntuales de todos los hechos.

De todos modos, se informó que el convicto admitió su culpabilidad y posibilitó que el juicio se abreviara, con lo cual se concretó un acuerdo previo al que habían arribado el fiscal de Cámara subrogante, Walter Gesino (intervino en lugar de Márquez, quien obviamente tuvo que apartarse), y los abogados María Teodora Perassi Silva y Joaquín González, codefensores de Fernández.

En su veredicto, la jueza Edith Lezama le impuso la sanción solicitada por las partes en sus respectivos alegatos y lo declaró reincidente, motivo por el cual el condenado deberá cumplir íntegramente la sanción. Así, podrá salir de la cárcel el 10 de diciembre de 2025.

 

Violento y con drogas

Las otras dos audiencias de la jornada fueron presididas por la jueza Eve Flores y en ambos casos intervino como acusador público el titular del Ministerio Público Fiscal, Francisco Márquez, además de la secretaria Gabriela Sanz.

En una de ella, Flavio Casas fue juzgado por dos causas diferentes: una relacionada con hechos de violencia de género que tuvieron como víctima a su expareja, y otra porque, al momento de ser detenido, la Policía encontró en su casa poco más de 350 gramos de marihuana que estaba lista para ser fraccionada y vendida.

De acuerdo con la acusación, el 26 de agosto de 2021 rompió el vidrio de la puerta delantera derecha de un taxi Renault Logan que estaba estacionado en calle Periodistas Argentinos al 400, frente a la sede de elDiario, y robó una tablet, una billetera con dinero y documentos personales del propietario del rodado, además de un gato hidráulico y un estuche con herramientas que estaban en el baúl.

En tanto, los días 10 y 11 de abril de 2023, entró ilegalmente a la casa de su expareja y la amenazó reiteradamente. Al caer la tarde del segundo día, tras la denuncia realizada por la mujer, personal de la Patrulla Preventiva lo arrestó en su vivienda y durante el procedimiento secuestró un envoltorio de nylon con tres trozos de picadura de marihuana compactada, con un peso total de 358 gramos.

Casas, apodado “Chancho” o “Chanchín”, nació en Villa María el 20 de diciembre de 1989 y al momento de ser detenido se ganaba la vida realizando tareas de albañilería. Asimismo, declaró que no consume drogas y admitió que registra antecedentes penales.

En efecto, el 21 de mayo de 2018 fue condenado a cuatro años de prisión por haber asaltado un negocio con una pistola de juguete y por tener drogas para comercializar en la modalidad de narcomenudeo (venta en pequeñas cantidades).

Uno de los hechos se produjo el 25 de enero de 2017 cuando, junto a otro sujeto, entró en un negocio de venta y reparación de teléfonos celulares, empuñando una réplica de una pistola calibre 9 milímetros, con evidentes fines de robo. El atraco se registró en el negocio “Dr. Celular”, ubicado en Santiago del Estero al 1400, donde los ladrones intentaron llevarse varios teléfonos, pero el dueño del local se resistió.

En tanto, el 24 de agosto de ese mismo año, la Policía allanó su domicilio, ubicado en barrio Evita, y secuestró envoltorios con marihuana y cocaína, por lo que fue procesado por “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.

 

Un ladrón agresivo

En la otra audiencia realizada ayer, Alejandro Villarreal admitió haber sustraído una amoladora del interior de una camioneta y que luego amenazó al propietario de dicha herramienta y del rodado, por lo que pudo acceder a un juicio abreviado que le permitió recuperar la libertad ni bien concluyó el debate.

El hecho por el cual fue juzgado y condenado a seis meses de prisión efectiva se produjo el 26 de octubre del año pasado, poco antes del mediodía, en calle San Juan, casi esquina con avenida Intendente Maciel.

Sin ejercer violencia, abrió la puerta de una Ford 350 que se hallaba estacionada, se apoderó de una amoladora y escapó corriendo. El damnificado vio la maniobra delictiva, salió a perseguirlo y lo interceptó en Salta e Intendente Peña, donde concretó una aprehensión civil.

Mientras el hombre esperaba que llegara la Policía, Villarreal lo amenazó de muerte: “Yo no me voy a olvidar de vos… Te voy a matar a vos, a tus hijos y a tu familia”. Y poco después, ya delante de los uniformados, volvió a intimidarlo: “Ya vas a ver, te voy a matar a vos, a tu hija y a tu abuela… Los voy a cagar a tiros”.

Villarreal, alias “Mellizo”, es un changarín nacido en Villa María el 12 de octubre de 1986, quien al momento de ser detenido estaba en situación de calle. Durante el juicio de la víspera fue defendido por la asesora letrada del Tercer Turno, Ivana Castoldi.

En virtud de la condena solicitada por la Fiscalía y la Defensa en los alegatos, y por el tiempo que llevaba entre rejas, la magistrada interviniente ordenó su inmediata libertad.