Procedimiento policial en la Terminal de Oliva
Detuvieron a un pasajero acusado por abuso sexual simple durante el viaje
Un hombre, que viajaba como circunstancial pasajero en un ómnibus de una empresa interurbana de transporte, fue detenido por la Policía en la Estación Terminal de la ciudad de Oliva, tras ser denunciado por una mujer, que también ocupaba la unidad, de haberla abusado durante el viaje.
El hecho se produjo del domingo pasado en un colectivo de la empresa LEP y la denunciante, de 29 años, aseguró que el sujeto la sometió a tocamientos en sus partes íntimas.
Fue entonces que, aún en viaje, la supuesta víctima alertó a la Policía sobre lo sucedido con el hombre que viajaba a su lado, que resultó ser un individuo de 38 años, domiciliado en la localidad de Deán Funes, quien al momento del abuso bebía cerveza.
Ante el llamado, los agentes policiales esperaron el arribo del colectivo en la Terminal de Oliva y, cuando llegó, se procedió a la aprehensión del acusado, quien ahora deberá responder por el cargo de ser el supuesto autor del delito de “abuso sexual simple”.
Explotación laboral
Una mujer, oriunda de Bolivia, fue rescatada en Corral de Bustos de una situación considerada como “trata de personas con fines de explotación laboral”.
Ante la consulta de los inspectores, se pudo establecer que a la mujer trabajadora le habían retenido el documento a fin de que no se pudiera trasladar ni dejar el lugar.
Hasta el lugar llegó la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Villa María de la Gendarmería Nacional, que tiene un programa de rescate y acompañamiento a los damnificados por el delito de trata, y realizó un allanamiento en el local.
Los gendarmes advirtieron que la víctima, que vivía en la ciudad boliviana de Oruro, había sido engañada por un familiar político, que le dijo que podía venir a la Argentina como turista.
Una vez en Corral de Bustos, la mujer estuvo, desde septiembre del año pasado, trabajando todo el día, de 8 a 20, con un receso para almorzar, sin cobrar un solo centavo. El pago era la comida y el alojamiento, que tenía lugar en la misma tienda en la que trabajaba todo el día.
La situación fue calificada como trata de personas con fines de explotación laboral. La mujer fue rescatada y la fiscal federal de Bell Ville, Virginia Miguel Carmona, pidió el procesamiento del dueño de la tienda para que responda ante la Justicia por el delito de explotación laboral.
Fue él, según las primeras investigaciones, quien engañó a su familiar política y le hizo trabajar sin mediar pago alguno. Esta promoción de la acción penal contra el sujeto fue dictada el pasado 2 de abril; además, la fiscal pidió una serie de medidas probatorias para avanzar en la investigación.
