Cámara del Crimen - Le impusieron tres años y cuatro meses de prisión

Condena efectiva para un frustrado asaltante

Alexis Basualdo amenazó de muerte a un vecino con una cuchilla, pero no pudo consumar el robo porque la víctima se defendió. En otro juicio, María Robiglio recibió una pena de tres años en suspenso por narcomenudeo y recuperó la libertad
viernes, 12 de abril de 2024 · 08:46

Un joven albañil oriundo de Santa Rosa de Río Primero y una trabajadora gastronómica nacida en Bell Ville, pero ambos domiciliados en Villa María, fueron condenados ayer en la Cámara del Crimen de esta ciudad en sendos juicios orales y públicos, realizados por videoconferencia, que fueron presididos por la vocal Eve Flores.

En la primera audiencia de debate, Alexis Nicolás Basualdo (19) fue declarado autor penalmente responsable del delito de “robo calificado por uso de arma en grado de tentativa” y recibió una sanción de tres años y cuatro meses de prisión efectiva.

En el segundo proceso, María Andrea Robiglio (49) fue hallada culpable de dos hechos de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización” y le aplicaron una condena de tres años de prisión en suspenso y una multa de $585.000.

 

Con una cuchilla

El 30 de abril de 2023, minutos antes de las 10 de la mañana y cuando caminaba por pleno centro villamariense, Basualdo intentó asaltar a Gonzalo Tobal (27), quien se encontraba lavando su automóvil Renault Mégane en la cochera abierta de su casa, ubicada en calle Corrientes al 1300.

Empuñando una cuchilla de carnicero de grandes dimensiones (marca Tramontina Profesional 7” Master, con hoja de casi 18 cm de longitud y mango de 13 cm), en tono amenazante le advirtió: “¡Dame todo o te mato!”. De inmediato le colocó la punta del arma en el pecho y, sin llegar a lesionarlo, agregó: “Dame el teléfono y la billetera, que sé que la tenés”.

La violenta arremetida del delincuente provocó que el hombre se tirara hacia atrás y quedara recostado en el asiento trasero, ya que la puerta del lado izquierdo se encontraba abierta.

En esas circunstancias y gracias a un descuido de Basualdo, la víctima le dio una patada en el pecho que lo hizo retroceder y rápidamente se encerró en el auto, colocando la traba de la puerta. Basualdo se reincorporó y, a través de la luneta, le reclamó a viva voz: “¡Dame todo o te rompo el vidrio!”

Fue entonces cuando la víctima comenzó a gritar “¡rajá de acá, rajá de acá!”, lo que puso en fuga al frustrado ladrón sin que pudiera lograr su objetivo de concretar el robo.

El malviviente escapó corriendo, pero fue detenido minutos más tarde gracias a dos vecinos de Tobal, que lo persiguieron en una moto y le dieron alcance a unas pocas cuadras del lugar del hecho.

Al declarar sobre condiciones personales, Basualdo dijo que nació el 2 de mayo de 2004, que no terminó sus estudios secundarios y que al momento de ser detenido se ganaba la vida como trabajador de la construcción. Además, admitió que era consumidor de marihuana.

Por su condición de convicto primario, con buena conducta y una pericia psicológica favorable accederá a la “libertad condicional” cuando complete las dos terceras partes de sanción que le impusieron (dos años, dos meses y 20 días), y podrá salir de la cárcel de barrio Belgrano a fines de junio de 2025.

Además de la jueza Flores, participaron de la audiencia de debate el fiscal de Cámara, Francisco Márquez; el abogado defensor Daniel Volpe y el secretario Walter Rodríguez.

 

Drogas para vender

En tanto, los hechos que llevaron a María Robiglio a ser detenida el 23 de noviembre de 2022 y tener que sentarse por primera vez en su vida en el banquillo de los acusados, ocurrieron en Villa María con poco más de ocho años de diferencia.

En efecto, el 29 de agosto de 2014, en horas de la medianoche, esta mujer nacida en Bell Ville el 18 de octubre de 1973 fue aprehendida en su casa de Villa María luego de que la Policía le incautara tres envoltorios de nylon con 47 gramos de picadura de marihuana, otro con 2 gramos de cocaína y 14 “tucas” de marihuana, sustancias que había almacenado con el objetivo de comercializarlas.

Robiglio recuperó la libertad poco después, pero la causa penal que se le había iniciado quedó pendiente de resolución y se reabrió el 23 de noviembre de 2022, cuando fue detenida por segunda vez a raíz de otro procedimiento realizado en el mismo domicilio, en el que la Policía secuestró un envoltorio con 3,5 gramos de marihuana, un plantín de cannabis sativa de 17 cm de alto, 8 semillas de la misma especie y una balanza de precisión sobre la cual había restos de picadura de marihuana.

La Justicia unificó ambas causas y, después de pasar 16 meses y medio entre rejas (exactamente 505 días), la narcomenudista pudo recuperar la libertad, ya que le impusieron una condena de ejecución condicional.

Durante la audiencia de la víspera y a pedido de la defensora oficial Ivana Castoldi, la jueza Flores declaró inconstitucional la escala penal prevista por el artículo 5, inciso “c”, de la Ley Nacional de Estupefacientes Nº 23.737 para la pena privativa de la libertad, establecida en cuatro a 15 años de prisión, y la fijó en una escala de tres a 10 años de cárcel.

En su veredicto, además de la condena en suspenso aplicada, la magistrada dispuso que Robiglio deberá pagar la multa antes descripta y cumplir una serie de reglas de conducta (como abstenerse de consumir sustancias estupefacientes y realizar tratamiento psicológico o psiquiátrico especializado acorde a su problemática de adicción) si no quiere volver a la cárcel.

Cabe señalar que, en su alegato, el fiscal Márquez había solicitado una pena de cuatro años de prisión efectiva.