Juicio abreviado en la Cámara del?Crimen - Le impusieron tres años y cuatro meses de cárcel
Prisión efectiva para un convicto primario
Se trata de Lucas Torres, quien admitió haber protagonizado (junto a otro ladrón) un frustrado asalto a mano armada en un autoservicio local. Además, tenía en su poder objetos sustraídos en una vivienda. Podría salir a fines de enero próximoUn joven albañil villamariense fue condenado ayer en la Cámara del Crimen luego de admitir su culpabilidad con respecto a los dos episodios delictivos que se le atribuían, por los que se encuentra detenido desde el 28 de octubre de 2022.
En el marco de un juicio oral de trámite abreviado, realizado por videoconferencia, Lucas Alejandro Torres (24) recibió una pena de tres años y cuatro meses de prisión de cumplimiento efectivo tras ser declarado coautor penalmente responsable de “robo calificado por uso de arma en grado de tentativa” y autor de “encubrimiento”.
Por tratarse de un convicto primario, que además confesó los hechos, Torres pudo acceder a la mínima sanción prevista por la legislación argentina para la sumatoria de ambos ilícitos, lo que le permitirá -con buena conducta y una pericia psicológica favorable- obtener la “libertad condicional” cuando complete las dos terceras partes de la condena, a fines de enero de 2025.
La audiencia de debate fue presidida por la camarista Eve Flores y contó con la participación del fiscal Francisco Márquez, del abogado defensor Antonio Custo y de la secretaria Gabriela Sanz.
Torres nació en Villa María el 4 de octubre de 1999, registra último domicilio en esta ciudad, tiene estudios secundarios completos y, al declarar sobre condiciones personales luego de confesar los hechos, admitió ser consumidor de drogas.
Los dos hechos
El 25 de octubre de 2022, alrededor de las 23.30, Torres y otro sujeto, hasta el momento no identificado, ingresaron con sus rostros cubiertos al autoservicio “Apu”, ubicado en calle Lisandro de la Torre al 900 de esta ciudad. El primero lo hizo portando un hierro cilíndrico y el segundo empuñando un cuchillo.
El ladrón desconocido arrinconó al empleado que estaba atendiendo y a un ocasional cliente y, amenazándolos con el arma blanca, les gritó: “¡Dame la plata!”
En tanto, con el objetivo de amedrentar a los presentes, Torres golpeó el mostrador con el hierro y luego pasó detrás para sacar el dinero que había en la caja registradora. Sin embargo, no pudo lograr su cometido porque, en ese instante, ingresó al salón de ventas la dueña del negocio, que vive a la par y había escuchado los gritos.
Defendiéndose con una silla, la mujer enfrentó a los delincuentes y llegó a forcejear con ambos, hasta que Torres le arrojó el trozo de hierro en el rostro antes de darse a la fuga: el sujeto que llevaba el cuchillo salió corriendo del comercio, mientras que el ahora condenado albañil se dio a la fuga a bordo de una moto Keller.
Con respecto al hecho de “encubrimiento”, cuando la Policía detuvo a Torres en su casa por el frustrado asalto al autoservicio, establecieron que tenía en su poder diversos elementos que habían sido robados el 27 de octubre de 2022 en una vivienda particular de esta ciudad.
A sabiendas de su procedencia dolosa, el trabajador de la construcción recibió un equipo de pesca de color gris marca Redington, un par de zapatillas Olympikus, dos relojes pulsera marcas Orient y Seiko, una valija Primicia y una chomba Wrangler.
