Caso Mariani - Padre e hijo continuarán detenidos
Preventiva a Hernán y Gino Ferrari
Están acusados como coautores de “homicidio doblemente calificado, por el vínculo y por codicia”. El delito que se les atribuye es castigado con la pena máxima: perpetuaEl fiscal René Bosio dictó la prisión preventiva de Hernán José (55) y Gino Ferrari (20), exesposo e hijo de Natalia Rosa Mariani (48), la mujer que fue asesinada a puñaladas el 28 de diciembre del año pasado en una vivienda de Villa Nueva.
El instructor de la causa les atribuye a ambos la presunta comisión del delito de “homicidio doblemente calificado, por el vínculo y por codicia”, en calidad de coautores.
La preventiva es una medida procesal que se aplica cuando existe un peligro cierto de que una persona acusada de un delito entorpezca la recolección de pruebas en la causa que se le atribuye o que se dé a la fuga sin cumplir una posible condena privativa de la libertad.
Por lo tanto, la medida de coerción implica que padre e hijo continuarán detenidos en el Establecimiento Penitenciario Nº 5 de barrio Belgrano, mientras avanza la investigación judicial del gravísimo delito que se les atribuye, que es reprimido por el Código Penal de la Nación con prisión perpetua.
Para el fiscal, no caben dudas de que hubo una “planificación previa del hecho, donde ambos realizaron contribuciones recíprocas y, al momento de la ejecución, cada uno desarrolló su rol”.
“Gino entró a la casa y dio muerte a su madre, mientras que Hernán llevó a Gino a la casa y esperó a que saliera para irse y procurar la impunidad de los mismos”, argumentó Bosio en el auto de procesamiento.
“El lucro de la codicia”
El funcionario añade que “se revela la mayor perversidad de los imputados, a raíz del motivo bajo que los llevó a obrar, que fue un motivo económico, el lucro que despierta la codicia, esperando obtener del homicidio el dinero y los bienes de la víctima”.
Bosio agregó que “Gino, en vida, ya le había reclamado a su madre que repartiera una herencia que había recibido. Mientras que Hernán Ferrari también iba a sacar provecho de ello, porque otro de sus hijos que tuvo con la víctima es menor de edad”.
Según la descripción del hecho realizada por el fiscal, ambos imputados llevaron a cabo la ejecución del crimen en el horario que se fija entre las 20.45 y las 21.20 de aquel último jueves de 2023, en la casa de Mariani, ubicada en 9 de Julio 1088 de la vecina ciudad, a sabiendas de que la mujer se encontraba sola.
Bosio sostiene que “cada uno ejecutó su rol de acuerdo a la cuidadosa planificación que efectuaron”, trasladándose ambos desde la panadería “Doña Rosa”, ubicada en la esquina de San Martín y Lima, propiedad de padre e hijo, en el automóvil Chevrolet Aveo (patente LQL-860), de color azul, “conducido por Hernán Ferrari, mientras Gino iba escondido a la vista de terceros, en el interior del auto, constituyéndose en las inmediaciones del domicilio de Natalia, más precisamente en un lugar próximo a la esquina de calle Tucumán y cortada Maipú”.
A continuación se transcriben algunos párrafos del escrito elaborado por el titular de la Fiscalía de Instrucción del Tercer Turno, a cargo de la investigación:
- “Una vez en el sector, Gino descendió del vehículo disimulando su apariencia física, abrigado con un camperón, una gorra y, presumiblemente, una peluca que le cubría la mayor parte de la cara, mientras tanto su padre continuó con el auto en movimiento por la zona, en cumplimiento de lo planeado a la espera de la ejecución del hecho, para asegurarle su huida e impunidad”.
- “En ese contexto, Gino Ferrari se dirigió caminando a la vivienda de su madre, provisto de una copia de la llave (suministrada por su padre) para abrir la puerta principal del frente, procediendo a ingresar en la misma, sorprendiendo a su madre, quien atinó a enviar un mensaje por WhatsApp a su hija Lucía Ferrari, comunicándole la presencia de Gino en el lugar.”
- “En ese momento, sin solución de continuidad y con la firme resolución de quitarle la vida a su madre, de manera imprevista y sin tomar riesgo alguno para su persona, con total desprecio por la vida de esta, Gino le aplicó al menos dos fuertes golpes de puño en el sector de los ojos que provocaron su caída y desvanecimiento.”
- “Atento al estado de indefensión de la víctima, completó el brutal ataque armado con un cuchillo de cocina tipo Tramontina, con una hoja de 10 cm. de largo con serrucho, con el que comenzó a atacarla, infligiéndole múltiples heridas punzocortantes en el lateral derecho del cuello, provocándole seis lesiones de 2 cm. de longitud, para consumarlo momentos después con otra cuchilla, tipo carnicero, de un solo filo de 20 cm. de largo, con la que finalmente logró efectuarle un corte de 14 cm. de longitud y de 5 cm. de profundidad, seccionándole el paquete vásculo-nervioso derecho completamente (carótida primitiva, yugular interna y nervio neumogástrico), lesiones estas que finalmente le ocasionaron la muerte.”
- “Gino dejó en la bacha de la cocina el Tramontina y la cuchilla, dirigiéndose a la habitación de su madre, de cuyo placard se apoderó de aproximadamente 400.000 pesos y 600 dólares, para darle apariencia de robo.”
- “Gino se retiró del domicilio (...) por calle Tucumán, para internarse al cabo de dos cuadras en el Parque Hipólito Yrigoyen, lugar en el que lo esperaba su padre y cómplice, para ascender al Aveo y darse ambos a la fuga, retornando a la panadería a las 21.25.”
