Cámara del Crimen de Villa María - Se declaró culpable y el juicio se abrevió

Cuarta condena para el Tata Castellano

Esta vez le impusieron cuatro años de prisión y lo declararon reincidente, por lo que no podrá acceder al beneficio de la “libertad condicional”. Autor de numerosos delitos contra la propiedad, este limpiavidrios callejero fue sentenciado en 2013, 2015 y 2018
miércoles, 27 de marzo de 2024 · 07:45

La Justicia local le impuso ayer una condena de cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo, con declaración de reincidencia, a un villamariense que posee frondosos antecedentes penales, en su gran mayoría por delitos contra la propiedad.

La pena recayó en Miguel Armando Castellano (32), un conocido limpiavidrios callejero apodado Tata, quien fue hallado culpable de una seguidilla de ilícitos cometidos entre noviembre de 2020 y el mismo mes de 2022, cuando fue detenido por última vez.

En el marco de un juicio de trámite abreviado, Castellano fue declarado autor responsable de dos hechos de “robo calificado por escalamiento”, “robo”, “robo en grado de tentativa”, “hurto”, “violación de domicilio”, “resistencia a  la autoridad”, “amenazas”, “lesiones leves” y “daño”.

La audiencia se realizó en el recinto de la Cámara del Crimen de esta ciudad, fue presidida por la jueza Edith Lezama y contó con la participación del fiscal Francisco Márquez, de la asesora letrada Ivana Castoldi y de la secretaria Gabriela Sanz.

A poco de comenzadas las deliberaciones, Castellano admitió su responsabilidad en todos y cada uno de los episodios delictivos que se le atribuían, confesión que posibilitó que el acusador público y la defensora oficial plasmaran en sus alegatos el acuerdo al que habían arribado previo al debate oral.

En efecto, tanto Márquez como Castoldi solicitaron en sus conclusiones la condena finalmente impuesta por la magistrada, quien en su veredicto recomendó al Servicio Penitenciario de Córdoba que brinde al condenado “tratamiento psicológico o psiquiátrico acorde a su problemática adictiva”.

Al respecto, el propio Castellano dijo que era adicto a las drogas cuando compareció sobre condiciones personales en la primera parte del juicio. Además, declaró que nació en Villa María el 2 de marzo de 1992 (aunque registra último domicilio en Villa Nueva), que tiene estudios secundarios incompletos y que, al momento de ser detenido, el 14 de noviembre de 2022, se ganaba la vida trabajando como limpiavidrios en diferentes semáforos de la ciudad.

En materia de antecedentes, registra otras tres condenas (la última, a fines de 2018), en su gran mayoría por delitos contra la propiedad, aunque también protagonizó varios episodios de violencia, como lesiones, amenazas y resistencia a los arrestos, todos cometidos en las dos Villas.

 

“Amigo de lo ajeno”

Los hechos que llevaron a Castellano a la cárcel por enésima vez se produjeron en las siguientes fechas:

El 24 de noviembre de 2020 quiso apoderarse del compresor de un aire acondicionado en una panadería de Villa María, pero fue sorprendido por la Policía antes de lograr su cometido.

El 11 de marzo de 2021, también en nuestra ciudad, sustrajo un teléfono celular que estaba adentro de un camión.

Poco más de un año después, el 23 de marzo de 2022, amenazó y golpeó a una persona, además de causar daños en su casa de Villa Nueva, e incluso se resistió al arresto cuando llegó la Policía.

El 18 de octubre de ese mismo año entró ilegalmente a una vivienda villamariense y sustrajo un celular, mientras que el 7 de noviembre escaló la tapia de una casa de Villa Nueva, entró al garaje y sustrajo una caja que contenía cables, lámparas y accesorios de electricidad.

Finalmente, el 11 de noviembre de 2022 escaló la tapia de otro domicilio villanovense, entró al comedor y se apoderó de una notebook, un celular y otros objetos de valor.

Tres días después fue aprehendido por los investigadores policiales y desde entonces se encuentra privado de la libertad.

 

Otras tres condenas

Con respecto a las condenas anteriores, la primera fue dictada el 11 de noviembre de 2013 (por entonces Castellano tenía 21 años), oportunidad en que la Justicia local le impuso tres años de cárcel por una docena de ilícitos como “robo agravado por la participación de un menor reiterado” (tres hechos), “hurto”, “coacción”, “amenazas reiteradas” y “encubrimiento agravado”, entre otros, cometidos en 2010 y abril de 2013.

En tanto, el 7 de octubre de 2015 (tenía 23 años) le impusieron un año de cárcel por “robo”, “hurto” y “lesiones leves”, pena que fue unificada con la de 2013 en tres años y cuatro meses de prisión efectiva.

La tercera condena data del 7 de diciembre de 2018, cuando le aplicaron 10 meses y 23 días de encierro por “violación de domicilio” y “robo”, aunque se le dio por cumplida la sanción y pudo recuperar la libertad.

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