Juicio abreviado - Admitió haber golpeado a su pareja

Cuarta condena para un changarín

Marcos “Taky” Fernández recibió una pena de un año y cuatro meses de prisión, que deberá cumplir en su totalidad por tratarse de un convicto reincidente
sábado, 2 de marzo de 2024 · 08:30

Un changarín con antecedentes penales fue condenado ayer en los Tribunales de Villa María, esta vez por hechos de violencia de género que tuvieron como víctima a su pareja, cometidos en abril del año pasado en esta ciudad.

Se trata de Marcos José Fernández (38), quien recibió una pena de un año y cuatro meses de prisión de cumplimiento efectivo, con declaración de reincidencia, luego de ser declarado autor responsable del delito de “lesiones leves calificadas por el vínculo”.

Fernández, alias “Taky”, admitió haber agredido físicamente a su compañera y posibilitó que el juicio realizado en la Cámara del Crimen se llevara a cabo bajo la modalidad de trámite abreviado, por lo cual no se receptaron pruebas testimoniales en la sala de audiencias.

Previo a las deliberaciones, el fiscal Francisco Márquez y el defensor oficial Diego Julián habían acordado pedir en sus alegatos la sanción finalmente impuesta por la jueza Eve Flores si el acusado admitía su responsabilidad, lo que luego ocurrió en la sala cuando prestó declaración.

El 9 de abril de 2023, Fernández golpeó a su pareja en medio de una discusión. La mujer lo denunció y la Justicia dispuso la inmediata detención del convicto reincidente, justamente por sus antecedentes penales.

 

Condenas anteriores

Al respecto, cabe señalar que el 24 de octubre de 2019, el changarín villamariense fue sancionado en la Cámara del Crimen local con un año de prisión efectiva, con declaración de reincidencia, por “tenencia y portación ilegal de arma de fuego”.

Antes de eso, más precisamente el 10 de mayo de 2016, Fernández fue condenado a un año de cárcel por un hecho de “robo simple”, cometido ocho meses antes en la vecina localidad de Luca, cuando junto a otro delincuente se llevaron una caja fuerte de la sede de la Cooperativa de Electricidad y Servicios Públicos, en la que había dinero en efectivo, cheques, teléfonos celulares e importantes documentos.

Y más atrás en el tiempo, concretamente el 2 de junio de 2010, cuando tenía 24 años de edad, Fernández recibió su primera condena: le impusieron cinco años de cárcel por un “robo calificado” por uso de arma blanca y un hecho de “robo simple”.

En su veredicto, la magistrada interviniente dispuso que Fernández deberá realizar un tratamiento psicológico o psiquiátrico acorde a la problemática de los hechos por los cuales fue condenado, que deberá ser coordinado por el Servicio Penitenciario de Córdoba.