Caso “Panchito” Mignola - Cuatro testigos declararon en la tercera audiencia
Si era atendido en la fiesta, tenía muchas posibilidades de salvarse
Así lo expresaron el perito oficial Pascual Rousse y su colega de Control, Daniel Gómez, al comparecer en la Cámara Séptima del Crimen de la ciudad de Córdoba. También testimoniaron una joven que estuvo en la fiesta y una tía de la víctima. El juicio seguirá el martesLos médicos Pascual Alberto Rousse y Daniel Gómez coincidieron ayer en señalar que si Francisco “Panchito” Mignola (19) hubiera sido atendido en el lugar donde se realizó la fiesta electrónica, habría tenido muchas posibilidades de salvar su vida.
Tanto el reconocido perito oficial (Rousse) como su colega de Control, designado por la familia de la víctima, afirmaron que si el joven villamariense hubiera recibido atención rápidamente, podría haber sobrevivido a la intoxicación con drogas que sufrió la madrugada del 26 de octubre de 2014 en la estancia “El Silencio”, ubicada entre La Falda y Salsipuedes (sobre el Camino del Cuadrado), donde se llevó a cabo el evento.
En la tercera audiencia del juicio que se le sigue a Ricardo Mariano Carballo (38) como presunto coautor de los delitos de “homicidio culposo” y “facilitación de un lugar para consumo de estupefacientes”, comparecieron cuatro testigos, luego de lo cual el tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo martes para continuar con el debate oral.
El otro imputado es el disc-jockey César Augusto Lombardi Santa Ana (40), quien actualmente está radicado en México y no viajó a Córdoba para ser juzgado, por lo que fue declarado en rebeldía y pesa sobre él una orden de captura internacional.
Primero Rousse y momentos más tarde Gómez afirmaron ante los camaristas Norma Soria (presidenta del tribunal), Laura Huberman y José Cesano que “si a Mignola se le brindaba atención médica en el lugar donde se descompuso, o hubiese sido trasladado con la premura del caso hasta un centro de salud, habría tenido muchas posibilidades de sobrevivir”.
A la buena de Dios
Al respecto, cabe señalar que “Panchito” estuvo descompensado durante más de dos horas en la vieja casona serrana, período durante el cual no fue asistido por un profesional de la salud y sufrió varias convulsiones. Para peor, en el lugar no había médico o paramédico, y tampoco un servicio de emergencia para actuar ante cualquier contingencia sanitaria. Incluso, el evento no contaba con la correspondiente autorización municipal.
Además, no había señal telefónica ni equipo de radiocomunicaciones como para solicitar ayuda de urgencia, mientras que los organizadores (Carballo y Lombardi Santa Ana) tampoco habían contratado adicionales de Policía para realizar tareas de seguridad… solo un par de guardias para intervenir en caso de algún incidente.
Para cuando Mignola fue llevado hasta el Hospital Municipal de La Falda, ubicado a 14 kilómetros de la estancia, su estado era muy grave y nada pudieron hacer los médicos para salvarle la vida.
Dos testigos más
Además de los peritos mencionados, declararon Julieta Sosa, una joven que concurrió a la fiesta electrónica, y Rebeca Mignola, hermana de Javier, el papá de “Panchito”.
La primera relató que luego de que Carballo llevara a la víctima hasta el Hospital de La Falda, regresó a la estancia y a las personas que se encontraban en el lugar (entre ellos, varios amigos de Francisco) les mintió al decirles que “estaba bien” y que “se estaba recuperando”.
En tanto, la tía del malogrado joven villamariense hizo referencia a cómo cambió la vida de su hermano y de la mamá de “Panchito”, Noemí Bongiovani, luego de la muerte de su hijo, a tal punto de que el trágico episodio dejó graves secuelas psicológicas en ambos.
