Segunda audiencia del juicio por la muerte de Francisco “Panchito” Mignola
Pasaron tres testigos y la Querella busca cambiar la calificación legal
Comparecieron dos amigos de la víctima y una cordobesa que estuvieron en la fiesta electrónica en la que murió el joven villamariense. En tanto, los abogados de la familia pretenden demostrar que no se trató de un homicidio culposo, sino dolosoLos tres testigos que declararon ayer en el juicio por la muerte de Francisco “Panchito” Mignola (19), ocurrida el 26 de octubre de 2014 durante una fiesta electrónica realizada en una casona de las serranías cordobesas, coincidieron en señalar que en el lugar se consumían y vendían distintos tipos de drogas, que no había ningún tipo de control y que los responsables de organizar el evento, los coimputados Ricardo Mariano Carballo (38) y César Augusto Lombardi Santa Ana (40), “no estaban en sus cabales”.
En el marco de la segunda audiencia de debate, el tribunal de la Cámara Séptima del Crimen de Córdoba escuchó los testimonios de Evelyn Bruno, radicada en la capital provincial, y de los villamarienses Aylén Pugliese y Juan Cruz Castro, quienes participaron de aquel evento nocturno que se promocionó con el sugestivo nombre de “Amnesia” y se realizó en la estancia “El Silencio”, a unos 13 kilómetros de la localidad de Salsipuedes.
La primera en comparecer fue Bruno, quien declaró que acompañó a Panchito cuando Carballo lo trasladó en un auto hasta el hospital de La Falda, donde murió una hora después de llegar. La joven aseguró que el acusado dejó a Mignola y a ella en el nosocomio y que regresó a la fiesta.
La testigo añadió que a Francisco lo llevaron sin que hubiera un servicio de emergencia en el lugar del evento y después de sufrir convulsiones durante unas dos horas.
Vendían drogas
Tanto Bruno como los villamarienses coincidieron al afirmar que en la fiesta había personas que vendían drogas “con total libertad” y que “se podía consumir sin ningún problema”. También refirió que no había servicio de enfermería, médicos, ambulancias ni otros medios de atención sanitaria.
En tanto, Pugliese relató que era muy amiga de “Panchito” y que aquel día habían viajado juntos desde Villa María. Además, contó detalles de lo que sucedió durante el evento, haciendo hincapié en la venta de sustancias estupefacientes.
La testigo refirió que los organizadores de la fiesta consumían drogas, y que cuando Mignola se descompuso, la música no paró nunca y todo siguió como si nada sucediera.
Un testimonio similar brindó Castro, quien también tenía una relación de amistad con la víctima y presenció el descontrol que había en el lugar, en alusión a la falta de personal sanitario o de un servicio de emergencia por cualquier eventualidad.
El abogado Miguel Ortiz Pellegrini, uno de los representantes legales de los padres de Panchito, Javier Mignola y Noemí Bongiovani, agregó que en la estancia “no había siquiera la posibilidad de pedir auxilio, porque no había señal de telefonía celular ni equipo de radiocomunicación”.
Un hecho doloso
Ante esto, el letrado cordobés anticipó que pedirá un cambio en la calificación legal de uno de los delitos, al sostener que el homicidio debe ser encuadrado como un hecho doloso, “porque frente al consumo de drogas sin limitaciones, los organizadores debieron representarse que, si a un joven le pasaba algo, podía perder la vida porque no iba a recibir asistencia”.
Cabe recordar que tanto Carballo como el disc-jockey Lombardi Santa Ana están imputados como presuntos coautores de “homicidio culposo” y “facilitación de un lugar para consumo de estupefacientes”.
El primero comparece en el juicio en libertad, mientras que su “socio” en la organización de aquella fiesta electrónica se encuentra radicado en México desde hace cuatro años y no viajó para asistir al juicio, por lo que el tribunal lo declaró “rebelde” y ordenó su captura internacional.
El juicio seguirá hoy, a partir de las 9, y en esta tercera audiencia prestarán declaración los médicos forenses que intervinieron en la causa, una tía de Francisco (hermana del papá), una médica psiquiatra que asiste a Noemí Bongiovani y una amiga de la familia, entre otros testigos.
Luego del fin de semana, las deliberaciones continuarán el próximo martes.
