Testimonio - Gabriela Álvarez y su abogado Eliseo Boiero contaron lo que significó estar presa siendo inocente

“Viví una injusticia”, dijo la mujer sobreseída en la causa Zoe

Gabriela Álvarez estuvo 96 días detenida, acusada de asociación ilícita y estafa. Antes de elevar a juicio la causa de Generación Zoe, la fiscal pidió el sobreseimiento. Hoy, ya desvinculada de los hechos, ella contó como vivió ese proceso
sábado, 17 de febrero de 2024 · 08:17

“Mi único vínculo con Zoe es que confié mis ahorros y los perdí. Eso lo aguanto, pero lo que me cuesta aguantar es haber perdido la libertad y todo lo que viví por decisión de la Justicia, que es la que me debía proteger”, comenzó diciendo Gabriela Álvarez, la mujer sobreseída en la causa que tiene como principal imputado a Leonardo Cositorto y otras 25 personas más.

“Primero, aclaro que mi apellido es el mismo que un grupo de acusados en esa causa, pero no soy ni pariente lejana”, dijo, con relación a Claudio Álvarez y su familia, que son los acusados de ser la base villamariense de la estafa piramidal orquestada por Organización Zoe.

Al concluir la investigación penal preparatoria de la compleja causa, la fiscal que la instruyó, Juliana Companys, pidió el sobreseimiento de Gabriela Álvarez “por falta de pruebas”. Ese pedido fue confirmado, y ahora la mujer decidió hablar.

 

“Un calvario”

“Soy una persona que no tiene ni una multa de tránsito, trabajé toda mi vida y una mañana -el 18 de febrero de 2022-  irrumpen en mi casa unos diez policías, algunos identificados y otros no, con un papel que nunca me mostraron”, relató a El Diario Gabriela Álvarez. Ese fue el inicio de su calvario.

Secuestraron de su casa el teléfono y la computadora, “pero también le quitaron la computadora a mi hija y su celular”, expresó la mujer.

“Entregué mis cosas, buscaron todo y lo único que encontraron de Zoe en mi casa fue un barbijo y un apoya celular que me habían regalado en esa oficina”, dijo.

Además, le secuestraron el dinero que había cobrado por la asignación de su hija “y tres dólares que traje de Bariloche cuando fui en el viaje de estudios en 1994. Todavía no me los devolvieron”.

Hasta ese día, Gabriela daba clases en la Municipalidad de?Tío Pujio a los interesados en obtener el carné de manipulador de alimentos. “Ese ingreso fijo lo perdí, porque estuve presa casi 100 días y después seguí procesada”, señaló.

Al hablar de su detención, comienza a relatar que desde el momento en que salió esposada de su casa, todo su mundo se dio vuelta.

“Estuve incomunicada por más de 36 horas y ni siquiera pude hacer una llamada para que alguien se quedara con mi hija de 13 años, que fue acompañada por una vecina cuando me detuvieron”, dijo.

“Me llevaron a la Alcaldía de la calle Piedras, donde estuve en una celda en la que lo único que podías hacer era sentarte en un piso sucio. Para bañarte, tenías que ir a un lugar espantoso y solo había agua fría”, rememoró. “Hay gente que comete delitos y sabe las reglas del juego. Yo no, no tenía que estar ahí”, dijo.

Después de pasar el fin de semana, la llevaron a “fichar” a la cárcel de?Villa María y la derivaron a Córdoba Capital, a la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA). “Ese y todos los lugares de detención, tienen condiciones inhumanas de hábitat”, afirmó.

De allí a Bouwer, donde pasó unos días de aislamiento en una celda con 15 mujeres y finalmente, a Villa María, donde completó los 96 días de detención.

 

El abogado

Dos semanas antes de salir de la cárcel, cambió de letrado y contrató a Eliseo Boiero para que la represente.

“Le agradezco porque no solo me defendió como profesional, sino que creyó en mi inocencia”, dijo.

La indagaron con el patrocinio del abogado mencionado. “Conté todo lo que me preguntaron y ratifiqué que era una víctima más de Zoe”, dijo.

Boiero afirmó que cuando la liberaron iniciaron un camino de presentación de pruebas de descargo “porque la acusaban de algo grave, asociación ilícita”.

“Hasta hace muy poquito nos citaban para que aceptáramos un juicio abreviado, es decir, pidiendo que ella reconozca la responsabilidad de lo que se le acusaba. Como profesional, tengo que decirle las opciones y  que ella decida. Siempre me dijo que iba a defender su inocencia, que no iba a aceptar algo que no había hecho”, señaló.

“Finalmente, la misma fiscal pidió el sobreseimiento de?Gabriela, algo que ya habíamos solicitado en la causa”, agregó.

 

Lo que sigue

Boiero señaló que “llegado el momento y con todas las previsiones del caso, seguramente vamos a demandar a la Provincia por esta injusticia que ella vivió y a los funcionarios responsables”, dijo.

“Yo perdí todo”, acotó la mujer. “Mis ahorros con Zoe y mi libertad con la Justicia”, agregó.

El sobreseimiento le trajo alivio para todos los que la señalaron. “Ahora siento como si pudiera salir a la superficie a respirar, después de sentir que me estaban presionando abajo del agua”, graficó.

“Hasta ahora, tenía mucha vergüenza. Siempre trabajé, pero se hacía difícil”, dijo la mujer que se gana la vida en el rubro de la estética. “Gracias a médicos amigos que me sumaron a sus consultorios, estoy trabajando para ganarme la vida y gracias a que defendí la verdad, pese al estigma social, y con el acompañamiento de mi hija, estoy de pie”, concluyó.

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