Desde el penal de Bouwer cometieron numerosas estafas telefónicas en todo el país
Condenaron al líder de un call center tumbero
Se trata de Esteban Moyano, quien recibió una pena de seis años y dos meses de prisión como jefe de una “asociación ilícita”. Era el último miembro de la organización que faltaba ser juzgado por esos hechosEl jefe de una banda de estafadores que había montado un call center tumbero en el penal de Bouwer que despojaba de dinero a particulares de distintas provincias mediante transferencias de cajeros automáticos, fue condenado como líder de una “asociación ilícita”.
Los otros integrantes de la organización delictiva ya habían recibido distintas penas el año pasado cuando el grupo fue desarticulado por el fiscal Enrique Gavier, quien viene ocupándose de este tipo de hechos cometidos desde las cárceles cordobesas.
En esta oportunidad el que rindió cuentas ante la Justicia fue el recluso Esteban Pablo Martín Moyano, quien desde el Complejo Carcelario Nº 1 “Reverendo Francisco Lucchese” conducía la banda que primero recolectaba información de particulares y luego la usaba para efectuar llamados con el objeto de engañarlos con ingeniosos ardides.
Premios telefónicos
Moyano y sus secuaces les hacían creer a los destinatarios de los llamados que habían obtenido un premio por mantener activa su línea telefónica.
Una vez que los convencían de la validez de ese beneficio, los hacían conducirse hasta un cajero automático y, contactados vía telefónica en simultáneo, les daban las instrucciones para que enviaran un dinero que les iba a facilitar el cobro de ese premio.
El aprovechamiento de esa situación en perjuicio de personas vulnerables les permitió sustraer grandes cantidades de dinero que eran recibidas en cuentas de personas que estaban fuera del penal y formaban parte de la organización. Luego, esos montos se distribuían entre todos los miembros de la banda.
Como si esto fuera poco, con los datos que poseían de sus víctimas, más toda la información que les extraían a personas incautas durante la conversación, hacían compras que llegaban a los domicilios de los “socios” o gestionaban créditos bancarios transferidos a cuentas de los estafadores.
El proceso oral y público se realizó en la Cámara 10ª del Crimen de la ciudad de Córdoba, fue presidido por el juez Juan José Rojas Moresi y durante el debate el fiscal Gustavo Arocena mantuvo la acusación original y logró una pena elevada para el jefe de la banda delictiva.
Ahora es reincidente
A la condena que estaba purgando por otros delitos, ahora se le añadieron otros seis años y dos meses de prisión, además de la declaración de reincidencia, por lo que ya no podrá gestionar el beneficio de la “libertad condicional”.
Con esta sentencia se cerró la causa penal investigada por el fiscal Gavier que involucraba a varios reclusos, integrantes de una “asociación ilícita” que, durante varios meses, generó decenas de víctimas en varias provincias argentinas.
