Desenlace fatal - El siniestro vial ocurrió el martes 12 a las 22, cerca del Anfiteatro
Murió una ciclista que fue embestida en la costanera
Marta Altamirano había sufrido graves fracturas al ser impactada desde atrás por una camioneta. Su pareja, que iba en otra bicicleta, resultó con heridas leves. La conductora del vehículo se fue del lugar, pero regresó minutos más tardeUna ciclista de 47 años que hace dos semanas fue embestida por una camioneta importada en las inmediaciones del Anfiteatro, murió el domingo a la tarde en el Hospital Regional Pasteur, donde se hallaba internada tras haber sido intervenida quirúrgicamente, a raíz de las graves lesiones que sufrió en el siniestro vial.
Se trata de Marta Verónica Altamirano, domiciliada en barrio Mariano Moreno, cuyos restos fueron sepultados ayer al mediodía en el cementerio San José de Villa Nueva, luego de ser velados en la sala que la empresa fúnebre Paviotti posee en la vecina ciudad.
El choque que terminó costándole la vida ocurrió alrededor de las 10 de la noche del martes 12 de este mes en la esquina de Elpidio González y Providencia, cuando Altamirano y su pareja, Sandro Álvarez, quienes circulaban por la avenida en sendas bicicletas hacia el “fin de la costa”, fueron impactados desde atrás por una camioneta BMW de color blanco que guiaba una mujer, en circunstancias que están siendo investigadas por la Policía y la Justicia.
Al respecto, cabe señalar que la causa, que ahora pasó de “lesiones graves culposas” a “homicidio culposo”, está en manos de la fiscal de Instrucción del Primer Turno, Silvia Maldonado, Secretaría de Dalila Alcalá.
Los embistió y se fue
Un automovilista que pasó instantes después del accidente contó ayer a elDiario que tanto la mujer como su esposo “estaban tirados en el pavimento”, junto a sus bicicletas y, además, “había mercaderías desparramadas por los alrededores”, ya que llevaban un par de bolsos con alimentos y otros artículos. Sin embargo, el vehículo embistente no estaba en el lugar. Al parecer, la conductora se asustó y decidió ir hasta su domicilio (que no está muy lejos del punto de impacto) en busca de “ayuda legal”.
El testigo se sumó a otras personas que acudieron en auxilio de las víctimas, sobre todo de Altamirano, quien a los gritos manifestaba sentir mucho dolor en el pecho (luego se supo que tenía varias costillas fracturadas y que una de ellas le había perforado el pulmón derecho), mientras que una de sus piernas presentaba graves lesiones.
Unos minutos después arribaron agentes de la Guardia Local y casi de inmediato llegó una dotación del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la ciudad con tres efectivos y un médico, quienes a la postre llevaron a la pareja hasta el Hospital, y luego se hizo presente personal policial de la Patrulla Preventiva.
Antes de que las víctimas fueran trasladadas, volvió al lugar la conductora de la camioneta (llegó caminando) y lo hizo acompañada por uno de sus hijos y por un abogado que vive en las inmediaciones.
Según testigos, el letrado impartió directivas a los efectivos policiales, e incluso algunos de los presentes le cuestionaron su proceder (dijeron que actuó “de mal modo”), sobre todo teniéndose en cuenta que una de las víctimas todavía estaba tirada en el suelo, muy malherida.
Lesiones muy graves
Sobre el particular, una fuente médica precisó que, al ingresar al nosocomio público de barrio Ramón Carrillo, Altamirano presentaba lesiones de gravedad, como un trauma de tórax con neumotórax derecho (pulmón perforado), fracturas en varias costillas en ambos lados, fracturas en las dos clavículas y en el omóplato derecho, además de tener fracturado el fémur de la pierna izquierda.
La paciente fue intervenida quirúrgicamente y luego quedó internada en la Unidad de Terapia Intensiva donde, a pesar de los esfuerzos médicos, no se pudo recuperar y falleció el domingo alrededor de las 18.
La semana pasada, uno de los hijos de la mujer y el propio Álvarez consultaron al abogado Rodrigo Hayas, quien en las próximas horas se constituirá en la causa como querellante particular, en representación de la familia de Marta.
Finalmente, cabe añadir que la víctima fatal era hermana de Pablo Altamirano, un canillita que distribuye elDiario.
