Juicios abreviados en la Cámara del Crimen por hechos de violencia familiar y de género

Dos villamarienses condenados y uno pudo recuperar la libertad

Mauricio Chirino recibió una pena unificada de un año y dos meses de prisión, mientras que a Ignacio Álvarez le impusieron tres años en suspenso. El primero es reincidente y seguirá alojado en la cárcel
viernes, 15 de noviembre de 2024 · 08:33

Dos hombres de 42 y 29 años fueron condenados ayer en la Cámara del Crimen de Villa María por hechos de violencia de género y familiar que tuvieron como víctimas a las exparejas de ambos y a otras dos personas.

En uno de los juicios, Mauricio Martín Chirino recibió una pena unificada de un año y dos meses de prisión de cumplimiento efectivo, con declaración de reincidencia, mientras que en la otra audiencia de debate, a Ignacio Nicolás Álvarez le impusieron tres años de prisión de ejecución condicional y pudo recuperar la libertad luego de pasar poco más de ocho meses tras las rejas.

Cabe destacar que los dos convictos, cada uno a su turno, admitieron su culpabilidad en los delitos que se les atribuían, lo que posibilitó que ambos juicios se realizaran bajo la modalidad de trámite abreviado, con lo cual no se tomaron testimonios en la sala y toda la prueba obrante en los expedientes se incorporó al debate “por lectura”.

Los procesos orales y públicos fueron presididos por los camaristas Félix Martínez (Chirino) y Edith Lezama (Álvarez) y contaron con la participación del fiscal Francisco Márquez y de la defensora oficial Ivana Castoldi, mientras que como secretarios intervinieron Walter Rodríguez y Gabriela Sanz.

 

Primera audiencia

En el primer juicio de la jornada, Ignacio Álvarez compareció en la sala de audiencias ubicada en el quinto piso de Tribunales y al concluir la misma se retiró por sus propios medios, ya que la magistrada ordenó su libertad.

Al dictar sentencia, Lezama lo declaró autor penalmente responsable de “desobediencia a la autoridad reiterada” (tres hechos), “daño reiterado” (dos); “amenazas calificadas por el uso de armas, reiteradas” (dos), y “violación de domicilio”.

Los mencionados ilícitos tuvieron como víctimas a la expareja y a otros dos familiares del condenado, como consecuencia de una seguidilla de episodios de violencia registrados los días 17 y 19 de septiembre de 2022, 5 de diciembre de 2023 y 8 de marzo de 2024, y fue detenido al día siguiente del último de los hechos.

En su veredicto, la jueza dispuso una serie de reglas de conducta que el condenado deberá cumplir a rajatabla si no quiere volver a la cárcel: fijar domicilio (no podrá mudarse sin autorización judicial), abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con las víctimas de sus violentas conductas, no consumir estupefacientes ni abusar de bebidas alcohólicas y realizar un tratamiento psicológico o psiquiátrico acorde a la naturaleza de los hechos por los que  fue condenado.

Álvarez nació en Villa María el 27 de abril de 1995, tiene domicilio en esta ciudad y al declarar sobre condiciones personales dijo que tiene estudios secundarios completos, que se ganaba la vida trabajando como plomero y que era consumidor de drogas.

 

Segunda audiencia

En el segundo juicio, Mauricio Chirino compareció por videoconferencia desde la cárcel de barrio Belgrano y, tras su confesión, fue declarado culpable de los delitos de “violación de domicilio”, “lesiones leves” y “amenazas calificadas”, todos en perjuicio de su expareja.

Por esos hechos, el juez Martínez le impuso un año de prisión efectiva. Sin embargo, como estaba debiendo parte de una condena dictada en abril de 2022, se unificaron ambas sentencias y le aplicaron una sanción de un año y dos meses de cárcel, con declaración de reincidencia, por lo que ahora deberá cumplir íntegramente la pena para poder recuperar la libertad.

Para ello, se le revocó la “libertad asistida” que le había concedido el 1 de febrero del corriente año el Juzgado de Ejecución Penal de los Tribunales locales.

Nacido en Villa María el 28 de abril de 1982, Chirino se encuentra detenido desde el 7 de febrero pasado. Al declarar sobre condiciones personales, dijo que tiene domicilio en esta ciudad, que completó sus estudios secundarios, que no consume sustancias estupefacientes y que se ganaba la vida como jornalero, realizando distintas tareas.