Cómo es la red entre detenidos por narcotráfico, un guardiacárcel y al menos un policía desde donde se gestó la amenaza contra la fiscal
“Temo por su vida y por la mía”
El testimonio de quien era la novia de un policía fue el que alertó al sistema judicial del plan para terminar con la vida de la fiscal Juliana Companys. La red es investigada ahora por la Justicia Provincial y la Federal“Temo por mi vida y por la suya”, dijo una mujer que denunció un grave hecho de violencia de género contra quien era su pareja, un policía que cumplía funciones en la Departamental San Martín. Se dirigía a la fiscal de Segundo Turno, Juliana Companys, quien receptaba su testimonio.
Esa frase fue la que comenzó a desentrañar una madeja de complicidades entre al menos un policía, un guardiacárcel y personas detenidas en la cárcel de?Villa María por delitos vinculados al narcotráfico.
Según lo que hasta el momento se pudo saber, todo comenzó con una investigación por “cohecho”, es decir, coimas, generadas a partir de que dos mujeres, esposas de dos detenidos en la Unidad Penitenciaria Nº 5 de Villa María, le habrían pagado a través de transferencias a un guardiacárcel.
Cuando se descubren esas transferencias sospechosas, la fiscal Companys ordenó la detención de las mujeres y del guardiacárcel, al que supuestamente le pagaban para mejorar sus condiciones de detención.
Esos dos presos, uno de los cuales está por una causa federal por narcotráfico, tendrían también conexión con un policía, el mismo que habría agredido a la mujer que temía por su vida.
Entre todos ellos, es que, según el testimonio que receptó la fiscal, se habría gestado el plan contra Companys.
A partir de allí, la fiscal notificó al Ministerio Público Fiscal, donde radicó la denuncia.
En esa dependencia designaron al fiscal de Bell Ville, Nicolás?Gambini, para que esté al frente de la investigación por amenazas.
Además, expusieron el hecho también en la Justicia Federal, donde la fiscal María Schianni deberá investigar la conexión narco.
Desde el primer día, Companys recibió el expreso acompañamiento del fiscal General, Juan Manuel Delgado y el de Seguridad, Juan Pablo Quinteros. Ayer, también tuvo la solidaridad del ministro de Justicia, Julián López.
La fiscal y su entorno familiar seguirán con custodia hasta que se devele esta trama oscura que entrelazó a personas que delinquen con otras que deberían evitar el delito.
