Juicio abreviado - Tres años de prisión por “estafa” y “hurto”
Pena en suspenso y recuperó la libertad
Noelia Banegas pasó poco más de 200 días entre rejas por estafar a un taxista y por sustraer un teléfono celular en una escuela local. El primero de los hechos ocurrió a mediados de 2017 y el otro en febrero de este añoLuego de un acuerdo previo entre el fiscal Francisco Márquez y la abogada defensora Silvia Medina, la camarista Eve Flores le impuso ayer una pena de tres años de prisión en suspenso a una mujer que confesó haber cometido un par de hechos contra la propiedad, y pudo recuperar la libertad ni bien concluyó el juicio.
Se trata de Noelia Roxana Banegas (42), quien fue declarada autora penalmente responsable de los delitos de “estafa” y “hurto”, ya que se negó a pagar un viaje en taxi y sustrajo un teléfono celular en una escuela de barrio San Martín, además de una “resistencia a la autoridad” cometida al momento de ser detenida por el primero de los hechos.
El primero de los ilícitos es de vieja data (25 de mayo de 2017), cuando Banegas subió a un coche de alquiler y cuando llegó a destino no quiso pagar la tarifa correspondiente, lo que llevó al taxista a formular la denuncia penal.
Al día siguiente, cuando la Policía concurrió a su domicilio para dar cumplimiento a una orden de detención dispuesta por la Justicia, la mujer se opuso al arresto y sumo un nuevo ilícito al proceso.
De todos modos, como se trataba de hechos excarcelables, fue liberada algunos días más tarde y la causa quedó abierta, pendiente de resolución.
El 3 de febrero de este año volvió a delinquir, en este caso al sustraer un celular del interior de una escuela de barrio San Martín, propiedad de un directivo de dicho establecimiento.
Tras la denuncia y una pesquisa que demandó poco más de un mes, en horas de la tarde del 10 de marzo personal de la División Investigaciones de la Unidad Departamental General San Martín allanó una vivienda de calle Ayacucho al 100, en el mismo barrio villamariense, donde aprehendió a Banegas y secuestró el celular sustraído.
El caso fue caratulado como “hurto simple”, un delito igualmente excarcelable como el cometido en perjuicio del taxista. Pero la sumatoria de hechos llevó a la Justicia a disponer la prisión preventiva de la acusada, quien finalmente pasó seis meses y 19 días “a la sombra”.
Además de la pena impuesta, Banegas deberá cumplir algunas reglas de conducta si no quiere volver a la cárcel: fijar domicilio, abstenerse de consumir bebidas alcohólicas en exceso y sustancias estupefacientes y un tratamiento psicológico acorde a su problemática de adicción a las drogas, situación que admitió al comparecer sobre condiciones personales, al comienzo del juicio.
