Juicios abreviados - Intervinieron los fiscales que instruyeron las causas

Dos villamarienses condenados por amenazar y golpear a sus exparejas

Se trata de Enzo Castellano y Diego Tulián, quienes recibieron penas de dos años de prisión efectiva y un año y medio en suspenso, respectivamente. El primero, además, fue declarado reincidente porque registra una sanción anterior por hechos similares
viernes, 1 de septiembre de 2023 · 08:55

Un albañil de 23 años y un vendedor ambulante de 32 fueron condenados en la Cámara del Crimen de Villa María por episodios de violencia de género cometidos en perjuicio de sus exparejas, aunque uno de ellos pudo recuperar la libertad porque la sanción impuesta fue de ejecución condicional.

Por un lado, Enzo Ariel Castellano recibió una pena de dos años de cárcel de cumplimiento efectivo luego de ser declarado autor responsable de “amenazas reiteradas” (tres hechos), “lesiones leves calificadas” y “desobediencia a la autoridad reiterada” (dos hechos).

En tanto, Diego Daniel Tulián fue condenado a un año y seis meses de prisión en suspenso tras ser hallado culpable de “lesiones leves calificadas reiteradas” (dos hechos), “daño” y “amenazas”.

Las dos audiencias de debate tuvieron como particularidad que los fiscales de Cámara intervinientes fueron los mismos que instruyeron las causas penales: Silvia Maldonado (Castellano) y René Bosio. Además, fueron presididas por el camarista Félix Martínez y como abogados defensores participaron los asesores letrados Ivana Castoldi (Tulián) y Francisco Argañarás.

Ambos condenados admitieron su responsabilidad penal en los hechos que se les atribuían, por lo que los dos juicios se realizaron bajo la modalidad de trámite abreviado.

 

Un tipo violento I

Enzo Castellano, nacido en Villa María el 21 de marzo de 2000 y con último domicilio en esta ciudad, llegó a juicio acusado por hechos de violencia ocurridos en Villa Nueva en fechas no precisadas con exactitud, pero comprendidas entre septiembre de 2022 y los primeros días de enero de este año.

En su veredicto, el juez Martínez lo declaró reincidente (aunque no hubo unificación de condenas), ya que registra como antecedente una condena dictada por el mismo magistrado el 12 de mayo de 2020, en el tercer juicio que se realizó en los Tribunales locales a través del sistema de videoconferencia, modalidad que se puso en práctica a poco de haberse dispuesto las medidas preventivas por la pandemia de Covid-19.

En aquel proceso, Castellano recibió una sanción de dos años de cárcel por “lesiones leves calificadas”, “encubrimiento”, “coacción”, cuatro hechos de “amenazas”, dos de “violación de domicilio reiterada” y seis “desobediencias a la autoridad”, delitos mayoritariamente cometidos en perjuicio de su expareja.

Ahora, además de tener que cumplir íntegramente la pena impuesta, deberá realizar un tratamiento psicológico, acorde a sus conductas violentas, que será coordinado por el Servicio Penitenciario de Córdoba.

 

Un tipo violento II

Diego Tulián, alias “Pipín”, nació en Villa María el 14 de noviembre de 1990 y también registra último domicilio en esta ciudad.

El 18 de abril de 2023, alrededor de las 21, se hizo presente en la casa de quien era su pareja, en barrio Belgrano, y mantuvo una fuerte discusión con ella, durante la cual la agredió con golpes de puño, la amenazó y luego provocó daños materiales en el vehículo de la mujer.

Minutos más tarde fue detenido por la Policía y, a raíz de ese violento suceso, fue procesado por los delitos ya descriptos.

En la sentencia condenatoria, el juez Martínez ordenó la inmediata libertad de Tulián porque la pena fue en suspenso, aunque dispuso que, por el término de dos años, deberá cumplir las siguientes reglas de conducta: fijar domicilio, no ausentarse ni mudarse sin autorización judicial, abstenerse de consumir bebidas alcohólicas en exceso y/o sustancias estupefacientes y no mantener contacto -de ningún tipo- con la víctima y denunciante.

 

Inauguran cárcel con seguridad inteligente, única en Latinoamérica

?Una nueva cárcel con tecnología de última generación, infraestructura funcional y dotada con inhibidores de señal, fue presentada ayer en la provincia de Mendoza, ante su pronta inauguración. Se trata de complejo Almafuerte II, que cuenta con un sistema de seguridad inteligente que incluye 192 cámaras (dos de ellas con lectores de patente), sensores perimetrales externos, escáner tipo aeropuerto, sistema de identificación biométrica (para apertura de puertas de ingreso), data center, centro de monitoreo, videowall y centro de grabación y almacenamiento de filmación. “No existe en Latinoamérica una cárcel de esta naturaleza”, precisó el gobernador Rodolfo Suárez al finalizar la recorrida por las instalaciones del penal del Servicio Penitenciario mendocino.