Juicio abreviado - Recibió una pena de 6 años de prisión efectiva

Vecino de Etruria condenado por abusar de una niña hace 10 años

Se trata de Walter Arébalo, quien confesó los hechos ocurridos entre enero de 2012 y el mismo mes de 2014 en aquella localidad. El caso llegó a la Justicia recién en septiembre de 2021, cuando la víctima les contó a sus padres lo que había padecido
sábado, 12 de agosto de 2023 · 10:25

A pedido de la Fiscalía de Cámara y con acuerdo de la Defensa, el juez Félix Martínez le impuso ayer una condena de 6 años de prisión de cumplimiento efectivo a un vecino de Etruria que admitió haber sometido a diferentes prácticas sexuales a una niña que no pertenece a su entorno familiar y que, al momento de los hechos, tenía entre 4 y 6 años.

La sanción penal recayó en Walter Emiliano Arébalo (33), quien fue declarado autor de los delitos de “abuso sexual gravemente ultrajante, agravado y continuado”, “suministro de material pornográfico a menores de edad, agravado y continuado” y “promoción a la corrupción de menores”.

Arébalo fue detenido el 21 de septiembre de 2021, algunas semanas después que la víctima le contara a sus padres lo que había sucedido varios años antes en aquella localidad, y estos denunciaran el caso ante las autoridades judiciales villamarienses.

Fue la fiscal Silvia Maldonado quien, luego de reunir las pruebas que incriminaban al abusador (entre otras, una Cámara Gesell a la menor), dispuso el procesamiento con prisión preventiva del acusado, quien inicialmente había sido imputado por “abuso sexual simple”.

Durante la instrucción de la causa se pudo establecer que, en fechas no precisadas con exactitud, pero comprendidas entre el 15 de enero de 2012 y el 14 de enero de 2014, Arébalo había abusado de la niña en reiteradas oportunidades, aunque sin accederla carnalmente.

En la víspera, previo a que comenzara la audiencia de debate en el recinto que la Cámara del Crimen posee en el quinto piso de Tribunales, el fiscal Francisco Márquez y los abogados Marcelo Martín Silvano y Alfonso José Martín (padre e hijo), codefensores del imputado, acordaran la pena finalmente impuesta por el magistrado.

Para que ello se plasmara en el veredicto condenatorio, solo faltaba que Arébalo se declarara culpable de todos y cada uno de los ilícitos descritos en la requisitoria de elevación a juicio, lo que efectivamente ocurrió momentos más tarde.

Previo a ello, a poco de comenzadas las deliberaciones, el secretario Walter Rodríguez leyó la pieza acusatoria y poco después el propio Arébalo admitió ser el autor material de los abusos.

La confesión lisa y llana de los hechos, sumada a la ausencia de antecedentes, le permitieron al disoluto individuo acceder a una condena más leve que la que seguramente le habría aplicado el presidente del tribunal si el juicio no se abreviaba, no inferior a los 10 años de prisión.

Además, el juez Martínez dispuso que, durante el período de detención, deberá realizar un tratamiento psicológico adecuado a la problemática del condenado, que deberá ser coordinado por el Servicio Penitenciario de Córdoba.

 

Otros detalles

Walter Arébalo nació en Etruria el 23 de mayo de 1990 y siempre se domicilió en esa localidad, donde al momento de ser detenido se ganaba la vida trabajando en una empresa metalúrgica de dicha población.

Con respecto a sus condiciones personales, aunque la audiencia se realizó a puertas cerradas por tratarse de hechos de instancia privada, pudo saberse que cursó estudios secundarios, aunque no los completó, no consume drogas y no registra antecedentes policiales ni penales.

Por el tiempo que lleva entre rejas (poco más de un año y 10 meses), observando buena conducta y con una pericia psicológica favorable, Arébalo podría acceder a la “libertad condicional” cuando complete los dos tercios de la pena impuesta (es decir, cuatro años), el 21 de septiembre de 2025.

Más de