Homicidio en el centro de la ciudad

Derivaron a un centro psiquiátrico al abogado acusado de matar a su madre

Ignacio Barrondo está acusado de homicidio calificado por el vínculo y está detenido en un centro de salud mental que depende del Servicio Penitenciario. La Justicia debe determinar si es o no imputable
jueves, 10 de agosto de 2023 · 07:59

(Edición impresa). Hacer una cronología de los hechos que terminaron con el asesinato de la escribana Susana Carolina Santarrosa  de Barrondo (83) y la detención de su hijo Ignacio Barrondo (54) como supuesto autor de “homicidio calificado por el vínculo” no es algo sencillo.

La fiscal Silvia Maldonado ordenará pericias para determinar si Ignacio Barrondo es o no imputable por el crimen

Basándose en los testimonios, se sabe que, alrededor de las 21 del martes 8 de agosto, Gustavo Andrés Santarrosa, sobrino de la víctima -y la persona que estaba atenta a las necesidades de su tía y su primo- se comunicó telefónicamente con ella. A esa hora, la escribana estaba bien.

Sin embargo, el sobrino no ocultó la preocupación porque sabía que Ignacio estaba inusualmente alterado y decidió comunicarse con el psiquiatra que lo asiste, Gustavo Verrone.

El profesional de la salud dijo que lo visitaría en la casa ni bien terminara su labor en el consultorio.

Pasadas las 22, el profesional llegó al domicilio en el que vivían Ignacio y su madre, ubicado en el centro de la ciudad (San Juan 1472).

Le preguntó si había tomado las pastillas -tiene un tratamiento por un trastorno psiquiátrico diagnosticado desde hace muchos años- y él dijo que no.

Lo ayudó a tomar el medicamento y luego le pregunta por la madre.

La respuesta impactó, porque directamente y sin rodeos le dijo: “La maté”. “Le quería sacar la diabetes del cuerpo”.

Verrone fue urgente a ver a la madre, que yacía con un hilo de vida en el dormitorio. Inmediatamente, llamó a Bomberos Voluntarios, quienes llegaron al lugar para trasladar a la mujer al Hospital Pasteur, donde, finalmente, Susana Barrondo falleció. Si bien aún no está el informe de la autopsia, el relevamiento inicial da cuenta de que recibió múltiples heridas con un elemento punzocortante -se supone que es un cuchillo Tramontina-, dos de las cuales fueron profundas.

El contexto de esta historia que terminó en matricidio es complejo. Ignacio, muy querido por sus pares, se recibió de abogado y comenzó a trabajar en su profesión. Sin embargo, un complejo problema de salud mental hizo que se alejara del trabajo y pasó a depender de su madre.

Recibió todos los tratamientos posibles y jamás hubo evidencia de conductas violentas, señalaron los allegados.

Sin embargo, el diagnóstico de que ella padecía diabetes alteró la tensa calma de la familia, que tenía a una mujer de 83 años como principal responsable de su hijo con padecimientos psiquiátricos.

Eso preocupó a Ignacio, quien comenzó a desestabilizarse.

Así llegó a la noche del martes, donde protagonizó un acto violento que le costó la vida a quien él más amaba y con quien convivía.

 

La investigación

La fiscal Silvia Maldonado está al frente de la investigación de la causa, caratulada como “homicidio calificado por el vínculo” y que tiene como imputado a Ignacio Barrondo.

En diálogo con la prensa, relató que cerca de la medianoche tomaron conocimiento de lo ocurrido. “Cuando llegamos al lugar, la víctima ya había sido trasladada al Pasteur y el hijo estaba en la vivienda con su médico”, comenzó diciendo la magistrada.

“Estuvimos trabajando hasta las primeras horas de hoy -por ayer- con la Policía Judicial para recabar toda la información de interés para la causa”, agregó.

En principio, ordenaron que Ignacio sea trasladado al Hospital Pasteur, donde fue revisado, y de allí lo llevaron al Centro Psico-Asistencial (CPA), que es un espacio para asistir a personas con padecimientos psiquiátricos que está ubicado en Córdoba capital y depende del Servicio Penitenciario.

“Los primeros testimonios indican que en los últimos días estaba alterado y por eso tuvieron  que corregir la medicación”, dijo la fiscal, con relación al acusado.

Aclaró que, en el momento del hecho, las dos únicas personas que estaban en la casa eran la madre y el hijo.

También precisó que no había registros de violencia previa y que incluso “algunos testimonios refirieron que hace poco estuvieron viajando juntos madre e hijo”.

Una de las tareas que tiene la Fiscalía por delante “es ordenar todas las pericias para determinar -científicamente- si el acusado es imputable o no”, es decir, si pudo comprender la criminalidad de los actos o si, como dijo a su psiquiatra, actuó para “sacarle la diabetes”.

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