Cámara del Crimen - En la tercera audiencia por el homicidio de Emiliano Messa, defensores y acusadores dieron a conocer sus conclusiones

El jurado deberá decidir entre absoluciones y prisión perpetua

Emiliano Messa tenía apenas dos años de vida cuando recibió un golpe en la cabeza que le provocó la muerte dos días más tarde. En el juicio que se está llevando a cabo en los Tribunales de Villa María se procura esclarecer la responsabilidad penal en el hecho de su madre y la pareja de ella
viernes, 28 de julio de 2023 · 07:30

La tercera audiencia en el juicio que se le sigue a Ana Yael Piedra y Jonathan Marcelo Fernández por el homicidio del pequeño Emiliano Messa comenzó ayer pasadas las 9.30 y concluyó alrededor de las 21.

En todo ese tiempo, con breves cuartos intermedios, los jurados escucharon los alegatos de las partes que expresaron diferentes valoraciones de las pruebas y también, diferentes criterios jurídicos.

En síntesis, el fiscal de Cámara Francisco Márquez pidió una pena de nueve años de prisión para la madre de Emiliano, Ana Yael Piedra por “lesiones gravísimas calificadas por el vínculo”, y para Jonathan Fernández, cadena perpetua por “homicidio calificado por alevosía”.

La querella representada por los abogados Gonzalo Ferreras y Carla de Falco, sostuvo la acusación original de “homicidio calificado por el vínculo” para ambos imputados y pidió la única pena posible para este delito que es la prisión perpetua.

Por su parte, la asesora letrada que defiende a Jonathan Fernández, Ivana Castoldi, solicitó la absolución de su defendido y, en caso de que el jurado considere condenarlo, pidió subsidiariamente una pena de 8 años, que es la mínima por un homicidio simple.

El último en alegar fue Jorge Bustos, abogado defensor de Piedra, quien pidió la absolución de su defendida y subsidiariamente, si la consideran responsable de las lesiones anteriores que sufrió el niño, que la condenen a tres años de prisión.

 

9.45

El fiscal Márquez asumió una posición intermedia para el caso de Piedra

El fiscal Márquez inició su alegato explicando las razones por las que no sostiene la acusación original contra Ana Yael Piedra. “Si hubieran matado a Emiliano delante de ella y ella no hubiera hecho nada, se podría acusarla de homicidio por omisión. Pero estaba a cuatro kilómetros, no estuvo presente en el lugar”, dijo.

Agregó que en ese escenario, acusarla del homicidio es algo “que no está escrito en el Código Penal”, por lo que pidió reserva, en el caso de que la condenen por ese delito, de casar la sentencia por inconstitucional.

En cambio, consideró que de lo que sí es responsable Piedra es de las lesiones previas que constataron en el pequeño, a las que calificó de gravísimas y, por el hecho de ser la madre, calificadas por el vínculo.

Esas lesiones son las descritas en el informe interdisciplinario que revela que además de los moretones en todo el cuerpo, Emiliano sufrió hemorragia bilateral en los vasos de la retina que le “causaron un daño permanente en su salud” y que además, eran incurables. Esas hemorragias son un signo inequívoco de maltrato infantil, indicaron los peritos.

Abordó también el contexto en que se desarrollaron los hechos. “Ella tuvo que salir a trabajar porque su único ingreso eran los 12.000 pesos de la Asignación Universal por Hijo”, señaló. En ese sentido, recordó que la responsabilidad de alimentos es compartida y cuestionó a José Luis Messa, el padre del niño, por no proveerlos.

Además de la necesidad, advirtió que de los testimonios surge que la pareja de Ana Yael Piedra, Jonathan Fernández, la violentaba. “Ella contó que le gritaba, le pedía plata y que no era libre ni de comprarle un caramelo a su hijo”, dijo.

Ese contexto de vulnerabilidad lo hizo reflexionar sobre la obra de Víctor Hugo, Los Miserables. “Si la escribiera en este caso, se titularía Los Vulnerables”, dijo.

Por otra parte, a la hora de hablar de la situación del otro acusado, Fernández, señaló que no tiene dudas de que debe ser condenado a prisión perpetua por el homicidio del niño.

“Hay por lo menos 15 médicos que se manifestaron de manera unánime”, dijo, en relación a que la lesión fatal que sufrió Emiliano no fue accidental, sino provocada.

“Como ambos mienten, hay que corroborar con el resto de la prueba”, dijo. En ese sentido, señaló que el único que estaba con Emiliano a la hora del golpe era Fernández, un hombre al que definió como “un violento con ella, con Messa (padre) y con Emiliano”.

Cuando terminó de exponer sus conclusiones,  habían pasado casi tres horas de iniciada la audiencia.

 

14.40

Después de un cuarto intermedio en el horario del almuerzo, llegó el turno del querellante.

Gonzalo Ferreras, en representación de la familia de Emiliano, dijo que sostiene la acusación original de “homicidio calificado por el vínculo” para ambos acusados.

Lamentó que en la audiencia se haya derivado el tema “invisibilizando por lo que estamos acá, que es por Emiliano”, dijo.

“No se está juzgado la relación, no estamos tratando aspectos de la vida que podrían ventilarse en un juicio de divorcio. Estamos hablando sobre el homicidio de un niño”, precisó.

En ese sentido, expresó que el principio rector que debe guiarlos es “el interés superior del niño” que en Argentina “tiene rango constitucional”.

“Jonathan Fernández dijo que fue un accidente, pero toda la prueba obrante en la causa dicen lo contrario”. “El informe es claro: Emiliano sufrió violencia infantil crónica, aguda y global”, precisó.

Para que eso pudiera ocurrir “hay un obrar continuo en el tiempo, sistemático y de ambos acusados, con el fin de causar daño. Los dos le pegaron”, dijo, señalando que hay una continuidad desde las lesiones recibidas desde agosto hasta el golpe fatal del 21 de diciembre de 2021. “Por eso no es aceptable escindir las lesiones previas del golpe final”.

A la hora de hablar de la personalidad de los acusados, señaló que los informes indican que Jonathan Fernández “tiene rasgos hostiles, escasa capacidad de empatía y que es irascible”.

Señaló que a Fernández también le corresponde la condena por homicidio agravado por el vínculo, aunque no sea el padre biológico, “porque está reconocido, incluso en el nuevo Código Civil, la figura del padre afín o padrastro, que precisamente se refiere al vínculo de la figura que, como en este caso, convive con el pequeño”.

Al referirse a la personalidad de Ana Yael, dijo que cuando ella se fue a trabajar “sabía a quién se lo dejaba”. “Ella misma dijo que Jonathan es violento”, agregó. “Pero parece que le tiene más bronca, por lo que escuchamos en sus declaraciones, a José Luis Messa que al hombre que le reventó de un golpe la cabeza de su hijo”, expresó.

“Además, tuvo la frialdad para inventar una coartada –dijo que ella estaba con el niño en el baño cuando este se cayó- en el mismo momento que su hijo estaba grave en el hospital y con un impresionante grado de detalles”.

“Emiliano no podía hablar, pero se expresaba. Lloraba porque quería quedarse en la guardería, donde se sentía seguro; lloraba porque quería quedarse con el padre. No pudo decirlo con palabras y, lamentablemente, fue el cadáver de Emiliano el que habló. Mostró que convivía con el mismo diablo”, concluyó. Habían pasado casi dos horas desde que comenzó a alegar.

 

17.30

Ivana Castoldi pidió la absolución de Jonathan Fernández

La asesora letrada Ivana Castoldi, defensora de Fernández, dijo que es importante “tener la certeza” de que su representado “tuvo la intención de matar” a Emiliano para condenarlo. “Ante la duda hay que absolver”, expresó.

Al analizar las pruebas, dijo que “no está acreditado cómo ocurrió el hecho” y que la hipótesis de que fue arrojado “es una probabilidad que no alcanza para acreditar el hecho”. “Además, no pudieron precisar, como lo admitió el forense, con qué se golpeó”, expresó.

“Ningún testimonio dijo que Jonathan maltratara al niño. Solo Piedra, que antes había dicho que no era violento”.

“Jonathan no sabe qué pasó. Fue a atender la puerta, lo que está acreditado, y cuando regresó al departamento escuchó el ruido. Siempre dijo lo mismo”, señaló. También cuestionó los indicadores de maltrato infantil que incorporan en los informes. “El síndrome del bebé sacudido no está unánimemente aceptado, escriben que había ausencia de controles médicos, pero Emiliano tenía todas las vacunas”, dijo, entre otros ejemplos.

Al entender que no hay detalles sobre cómo se produjo la lesión mortal, pidió al jurado que absuelva a su defendido y, “subsidiariamente, que se lo considere responsable del homicidio”, pero sin calificantes, “porque no se puede considerar ni la alevosía ni el vínculo, porque la ley penal es taxativa”. Por tratarse de un joven sin antecedentes, padre de tres hijos y con un oficio, “solicito en este caso el mínimo de la pena”, que es de ocho años.

 

19.10

Jorge Bustos refirió en su alegato al contexto de vulnerabilidad de Piedra
Jorge Bustos refirió en su alegato al contexto de vulnerabilidad de Piedra

Pasadas las 19, Jorge Bustos comenzó el alegato en defensa de Ana Yael Piedra. En principio, habló del contexto de violencia “que sufrió desde su nacimiento”. “Para ella, la violencia es algo natural en su vida”, precisó.

Descartó la posibilidad de que la puedan condenar por homicidio “porque estaba a cuatro kilómetros del lugar”. “Además, había salido a trabajar porque necesitaba dinero para subsistir. No tenía opción”.

También habló sobre los testimonios que refieren que Emiliano lloraba por largos períodos de tiempo. “Por un chirlo no va a llorar 15 minutos seguidos. Lloraba de hambre, pedía leche. Imagínense la angustia de un padre que no le puede dar de comer a su hijo”.

En ese punto, cuestionó al querellante, José Luis Messa “porque le daba a Emiliano los alimentos cuando estaba en su casa, pero no cuando estaba con la madre”. “Eso es violencia económica”, planteó.

Sobre las lesiones previas, dijo que el niño estaba rodeado de al menos cuatro personas violentas. “Si incluimos a Ana, también hay que sumar a Fernández, al propio Messa que fue denunciado por violencia de género y hasta la madre de Ana. ¿Por qué le atribuyen las lesiones a ella?”, cuestionó.

En este contexto de vulnerabilidad y considerando que no tiene antecedentes, pidió –lo formalizará hoy- primero la absolución y subsidiariamente, una condena por lesiones a tres años de prisión. Terminó sus alegatos minutos antes de las 21.

El jurado deberá tomar hoy, después de escuchar las conclusiones de las partes que incluyen posiciones extremas como la absolución y la perpetua, como así también penas intermedias; una decisión clave para hacer justicia.

 

La penúltima palabra la tuvo José Luis Messa

Al momento de la penúltima palabra, José Luis Messa pidió al jurado que “a estos asesinos -por los acusados, no les tengan lástima ni piedad, porque no pensaron en la criatura”. “Si la madre veía que su hijo estaba sufriendo, porque no me lo daba a mí”, agregó. “No se le cayó una lágrima por su hijo, ella llora porque quiere salir en libertad”. Y finalizó diciendo: “Qué mi hijo descanse en paz, como tiene que ser y que los dos asesinos paguen con prisión perpetua”.

 

Llamado de atención

El presidente del tribunal, Félix Martínez, hizo un llamado de atención al abogado Gonzalo Ferreras, exigiéndole -ese fue el término- que no haga muecas ni gestos de burla cuando alegan los defensores. “Estará acostumbrado a otras maneras en otro Tribunal, pero acá hay respeto” entre los abogados de cada parte, expresó el magistrado. Ferreras quiso contestar, pero Martínez lo detuvo: “No le di el uso de la palabra”.

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