Crimen de Lucas González por uniformados de la Ciudad de Buenos Aires

Prisión perpetua para tres policías que mataron a un chico por odio racial

Es la primera vez que en Argentina oficiales de Policía son condenados por asesinar a un adolescente en una causa agravada por tratarse de una persona de piel oscura y, además, ser villero
miércoles, 12 de julio de 2023 · 09:17

El Tribunal Oral en lo Criminal N° 25 condenó ayer a la pena de prisión perpetua a los oficiales Gabriel Isassi, Fabián López y Juan José Nieva por el asesinato de Lucas González, ocurrido en noviembre de 2021.

 

Lucas González, el menor que, en 2021, fue ultimado por policías porteños por vivir en una villa de emergencia cuando retornaba de un entrenamiento

En una sala colmada de amigos y familiares de la víctima, el secretario del Tribunal leyó la sentencia en la que también condenó a seis efectivos a penas de entre cuatro y ocho años de prisión. En tanto, absolvió a otros cinco acusados por el encubrimiento del crimen.

La sentencia es el resultado de cuatro meses de debate en los Tribunales de Comodoro Py por donde más de 50 testigos declararon en 18 jornadas. El 23 de agosto se leerán los fundamentos del fallo.

 

Primer fallo por odio racial

Los jueces Hugo Navarro, Ana Dieta de Herrero y Marcelo Bartumeu hallaron culpables como coautores a los tres oficiales de Brigada del “Homicidio quíntuplemente agravado por haber sido cometido con arma de fuego, con alevosía, con odio racial, en concurso premeditado de dos o más personas y abusando de sus funciones como fuerzas de seguridad”. También los condenaron por la tentativa de homicidio de los tres amigos de Lucas, con idénticos agravantes.

Este primer fallo con condena por “odio racial” es el primero que ocurre en el país y sienta un precedente importantísimo para el futuro. La lectura del fallo fue en el Auditorio AMIA de los Tribunales de Comodoro Py, la sala más grande del edificio, que estaba llena de familiares y amigos que arribaron al lugar para apoyar a Héctor y Cintia, los papás de Lucas. Afuera, a las puertas de los tribunales, un grupo de manifestantes aguardó con remeras y banderas con el rostro del chico de 17 años asesinado en Barracas cuando volvía a su casa con sus amigos después de un entrenamiento de fútbol.

 

Torturador y encubridores

Además de Isassi, López y Nieva, el Tribunal condenó a ocho años de prisión a Sebastián Baidón, imputado por torturas por haberle gritado insultos racistas a los chicos mientras estaban detenidos. En cuanto al encubrimiento del crimen, las penas fueron para los comisarios Juan Romero, Fabián Du Santos y Rodolfo Ozán, y al subcomisario Roberto Inca a la pena de seis años de prisión, mientras que al principal Héctor Cuevas le recayó una condena de cuatro años.

En el mismo juicio, el Tribunal absolvió al comisario inspector Daniel Santana, a cargo de todas las dependencias de la Comuna N°4, y al subcomisario Ramón Chocobar, como así también a los oficiales Ángel Arévalos, Jonathan Martínez y Daniel Espinosa.

Antes del veredicto, los jueces dieron la oportunidad a los imputados de decir sus últimas palabras. La más resonante fue la del oficial Arévalos, quien se declaró inocente y volvió a apuntar contra el jefe de la Policía porteña, Gabriel Berard: “Acá hay personas que nunca quisieron que la verdad se sepa porque no les conviene. El jefe de la Policía, por intermedio de dos de sus abogados, está presionando al personal subalterno para que hablen con sus familiares que estuvieron el día de la reunión y digan que lo que dijo mi hermana es mentira”, señaló.

Su hermana es Natalia Arévalos, quien también forma parte de su defensa, y en el alegato señaló que, antes del juicio, familiares de algunos de los oficiales lograron reunirse con Berard y que allí el jefe de la Policía les dijo: “Nosotros sabemos que sus familiares son inocentes, pero no podemos hacer nada porque este es un tema político y no queremos que llegue a nosotros”. Tras esa jornada, el tribunal remitió los dichos de Arévalos a la Fiscalía de Instrucción para que investigue posibles responsabilidades de Berard en el encubrimiento del crimen.

 

"No los voy a perdonar, que los perdone Dios"

Antes del fallo, Cintia López, mamá del chico ultimado había expresado su deseo: que los asesinos "no salgan nunca de la cárcel". "Si hasta el momento no hubo arrepentimiento, creo que hoy no va a haber. De mi parte, no los voy a perdonar, que los perdone Dios".

Por su parte, Héctor “Peca” González, papá de Lucas, dijo estar convencido de que en este caso hubo un componente de “odio racial”. “Estigmatizaron, lo discriminaron, los vieron dos veces porque eran morochos. Salen de una villa, de la 21-24, de un barrio carenciado como es el de Barracas, salieron de entrenar. Lo vieron, lo eligieron, lo esperaron, me lo acribillaron, me lo torturaron y me lo quemaron con cigarrillo”, dijo.